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12 de marzo de 2012

Chronicle


Hace un par de días fui al cine a ver Chronicle. Una película de Josh Trank donde se cuenta la experiencia de tres jóvenes que adquieren superpoderes y juegan con ellos aunque a veces se les van de las manos.

Otra película de superheroes, pensé, pero esta vez, viendo el trailer, es diferente. La fotografía es diferente, es como si algunas escenas hubiesen sido grabadas con un móvil o una cámara de mano por alguno de los protagonistas. Todo el trailer muestra tomas donde los protagonistas se demuestran entre ellos lo que son capaces de hacer. 

Esto, para mí, puede ser un gran acierto. Una especie de Misfits adaptada a la gran pantalla. Otra película de superhéroes pero desde un punto de vista mucho más cercano y, entre otras críticas, la de Álex de la Iglesia calificándola como "la mejor película de superhéroes que ha visto".


Nos metemos en la película y conocemos a los tres protagonistas que llevan unas vidas bastante diferentes entre sí. Andrew es un joven introvertido debido a problemas familiares, que se reune todos  los días con su primo Matt, más sociable y racional, para asistir a las clases de instituto. Es allí donde Steve, un chico extrovertido, confiado y popular, se presenta para ser elegido presidente en representación de los alumnos.

Para mi gusto, ya en los primeros minutos se comete un error al centrarse tanto en Andrew y no saber apenas nada de Matt, quien será muy importante en la historia a contar. ¿Fallo de guión? ¿Fallo de dirección? ¿Fallo de montaje? Vayamos por partes.

El guión, pese a ser una historia típica (Meteorito -> proporciona poderes -> no los dominan -> los dominan y la cagan) llega a ser original por la forma en la que está contada, a través de los tres personajes que se alternan la cámara y también por las diferencias que hay entre ellos, alguno domina unos trucos antes  que los demás o los descubre antes. Y esto lo vivimos en primera persona. El guión es de lo mejorcito de esta película.

Con respecto a las actuaciones, el mayor protagonista, Andrew (Dane DeHaan), clava su papel. Matt (Alex Russell) y Steve (Michael B. Jordan) también cumplen con sus líneas de forma notable pero la película debería haberlos explotado más. Quedan por último 3 personajes secundarios que apenas gozan de minutos en la película, pese a ser bastante importantes. Son la madre de Andrew, el padre y la novia de Matt, Casey.

Del vestuario no hay nada que destacar. La ropa es actual, encaja con los personajes, su aspecto juvenil y sus personalidades, por ejemplo, Steve lleva ropa menos discreta que sus amigos, y es el personaje al que más le gusta destacar. Por otro lado, el maquillaje está muy bien conseguido en las heridas de Andrew.

Todo lo que he comentado hasta ahora han sido los puntos a favor de esta película. Los siguientes no es que sean todos malos, sino que pese a ser buenos, juegan en contra y se llevan mi mala crítica.

Empezando por los efectos especiales que son excelentes y espectaculares pero cansan. Son muchos y se enseñan todos durante unos segundos, como si hubiésemos pasado por un software de edición de video y hubiesemos probado todos las opciones del programa. Saturante.

La dirección falla en cuanto a ritmo. Hay escenas rápidas, hay escenas lentas pero las transiciones entre ellas son bruscas y desordenadas. ¿La única excusa para justificar esto? Que la película está rodada como si fuese un video amateur y como amateur que son, hay despistes y fallos de principiante.

Fotografía. Los planos son correctos, siguen bien la acción y gracias a estar rodada por los propios personajes, el espectador está dentro de la película. Por esa razón algunos planos marean (La cámara se cae, o la tiran). Un fallo (el primero de esta escena) es la conversación entre Matt y Casey en la puerta donde vemos a Matt defrente en el centro de la pantalla, Casey de espaldas a la derecha de Matt y el reflejo de Casey en un espejo al lado izquierdo. 

Bajo mi punto de vista esto es un fallo grande. Esta situación obliga al espectador a cambiar el punto de atención de una forma poco habitual. La forma natural e instintiva de una persona de seguir el hilo de una conversación es mirar al personaje que habla en cada momento. Habla Matt, miramos a Matt, habla Casey, miramos a Casey (en este caso su espalda). La atención funciona como un partido de tenis, dirigimos la mirada a la derecha de la pantalla porque Casey está ahí.

A la hora de añadir el espejo con la cara de Casey a la izquierda, obligamos al espectador a mirar al espejo en vez de a Casey de espaldas. La conversación entre dos personas pasa a ser ahora una conversación de una persona contra un espejo situado en el lado opuesto de la pantalla. Y no solo eso, tanto Matt como el reflejo de Casey están mirando al espectador. Demasiado trabajo para el espectador y excesiva distracción (y lo peor, no es la única en esa escena) como para seguir el hilo del diálogo.

Desengañémonos: para que el espectador se crea que la peli ha sido rodada por los protagonistas no es necesario que toda la película imite el estilo amateur. Estos detalles sólo son necesarios en los momentos en el que el plano sea lo más importante de una escena. En momentos donde el guión o la acción toma protagonismo, la fotografía es secundaria ya que no reune la atención del espectador, por lo que se podría haber utilizado un plano distinto, más cómodo y atractivo, sin romper la estética.

Montaje, en algunos casos un acierto, por ejemplo en el hospital. Es sencillamente brutal ver como Andrew se mantiene en la misma posición aunque haya cortes en la unión de tomas y el padre vaya variando de posición. Este efecto logra que el espectador entienda que ha pasado mucho más tiempo y ayuda a mostrar la gravedad de las lesiones. 

Pero en otras escenas, estos cortes y uniones entre tomas sin mezclar distintos tipos de planos terminan siendo exagerados y despistan al espectador. Y volvemos al caso de la conversación entre Matt y Casey. Los cortes entre tomas con el mismo punto de vista hacen perder el hilo de la conversación. Entre frase y frase ambos actores cambian por arte de magia de posición. Fallos de raccord intencionados por si se nos olvidaba que la película la rodaban un grupo de amigos.

En conclusión, una película entretenida y confusa con muchas novedades pero también muchos "peros" que me fuerzan a calificarla con un 6. Creo que la película no ha explotado todo el potencial que parecía tener el guión. O quizás, soy yo el que no haya entendido esta película.

Y por último, el enlace a su entrada en IMDB Chronicle (IMDB)

10 de febrero de 2011

Primos

"Primos", una comedia de Daniel Sánchez Arévalo.




Os mentiría si no os dijese que ayer fui al cine rodeado de dudas en torno a esta película que enumero a continuación:
  1. Vengo de ver hace poco "AzulOscuroCasiNegro", del mismo director, y me pareció un drama genial, lo cual me desconcertaba y me hacía pensar que, siendo tan bueno en dramas, en comedia lo más seguro es que flojease o por lo menos no llegase al nivel de los dramas.
  2. Es española. Me duele tener esta idea, pero desde hace mucho tiempo hablar de comedia española es hablar de desnudos porque sí y sexo gratuito, además de exagerar la cutrez como definición del personaje español de a pié. Estas son las fórmulas para atraer público a guiones vacíos.
  3. Sinopsis típica. Al protagonista le dejan tirado en el altar y sale en busca de su ex novia acompañado de sus primos (protagonista medio tonto y secundarios peculiares, el cachondo chulito y el pupas).

Con esto en la cabeza, y tras haber visto el trailer, el cómo se hizo y el principio que se presentó al festival notodofilmfest, me enfrenté a la pantalla blanca desde mi butaca.


Quim Gutiérrez en un genial primer plano, va hablando mientras se emociona en el altar. El plano general de la iglesia en su debido momento y el porqué del viaje es la carta de presentación en esta película. Empieza con ganas, el comienzo te tiene que dar la sensación de que estás ahí por algo y "Primos" lo consigue con creces.

Tras la introducción unos cuantos planos que me hicieron flipar con la fotografía. Juan Carlos Gómez, que fue quien la llevó esta vez, ha realizado un grandísimo trabajo. Se muestra Comillas de lejos, de cerca, desde arriba, desde abajo, encuadres perfectos en la mayoría de las ocasiones tanto del pueblo como de los personajes. En muchos de ellos dan ganas de pausar la película y quedarte un rato mirando. Sin embargo hay una escena que no me convence: En el momento donde Raúl Arévalo y Antonio de la Torre pelean antes de coger por primera vez el cadillac, para mi gusto, se quedó un poco a media distancia. Eso sí, de diez la escena de los Backstreet Primos, a medio camino entre película (por los planos del público) y videoclip.

Sonido bueno en general, incluyendo banda sonora. La escena de paquito el chocolatero me dejó un poco frío, me esperaba más contraste desde que Raúl oye la música hasta que la cantan, la orquesta se acerca y luego se alejan, y hay muy poca variación de volumen. Un premio para los tres protagonistas por su interpretación en el escenario, en especial la voz de Adrián Lastra es espectacular el final.

Guión, una de mis mayores sorpresas. El guión es estupendo, no es la famosa guarrada cómica española ni la colección de gags estúpidos de las comedias americanas. Tiene sus chistes, pero sin excederse, por lo que no hunde la trama como muchas otras películas. Por otro lado, quitando los chistes, hay tramas serias. La que más, la de Antonio de la Torre y Clara Lago que se muestra perfectamente y te convence de que lo que estás viendo no es comedia por comedia, sino que la película tiene muchas cosas que contar.


Todos los videos se han extraido del canal de la película http://www.youtube.com/user/primoslapelicula

Actores, ¿correctos? correctísimos. Los mejores Raúl Arévalo y Antonio de la Torre. De Raúl destaco el momento en que sube empapado a la casa de Clara Lago y su solo en el escenario con los Backstreet Primos. De Antonio de la Torre el encuentro en el bar con Raúl Arévalo, la conversación con su hija y el momento de la pesca.

Después de éstos, en calidad, llega Quim Gutierrez. Quim está excepcional en escenas como la inicial en la iglesia, pero no me convence en otras en la que parece que va a distinto ritmo con respecto a los demás actores. Un ejemplo es la escena donde habla con Nuria Gago mientras esperan el resultado del test, Quim habla a un ritmo mayor que Nuria. ¿Fallo del actor o de la dirección de actores? Por otro lado, cuando bajan de la casa hacia el pueblo y los primos debaten sobre el hijo de Inma Cuesta, Quim corta a Adrián unas cuantas veces, pero no entra a tiempo, sino que tarda y se nota.

Adrián Lastra está también a la altura de su personaje. Muy muy bueno en la mayoría de las escenas, sobre todo al principio cuando escapa por Comillas y en el escenario. Pero hay momentos en los que le falta aumentar el nerviosismo como hipocondriaco que es.

El resto del reparto no se queda atrás, Inma Cuesta tiene una actuación muy natural, Marcos Ruiz perfecto con su papel de pillo y (mini) hipocondriaco, Clara Lago borda un papel que considero difícil, el de inseguridad con su padre, Nuria Gago clava su papel y por último Alicia Rubio que también se muestra excepcional y a la que solo saco un pero: que fuese más histérica.

Por último, la dirección, correcta. Como dije antes hay un problema de ritmo con Quim que yo achacaría a la dirección de actores. Además de esto, en la escena de Adrián y Marcos en el barco pirata marea. Tiene muchos cambios de plano en poco tiempo, y, unido al movimiento del propio barco, se acentúa. Al final de la película ya sabemos que Adrián y Marcos son hipocondriacos, no hace falta que el público se sienta así en ese momento, en todo caso, cuando se quiere hacer sentir al espectador lo que siente un personaje, se debería hacer al principio, como presentación, no como conclusión.

Se me hacía lenta algunas veces en los primeros 40 minutos (lo digo de memoria porque no miré nunca el reloj en la película) pero después se centraba en el ritmo y se seguía mejor. Y también peca en las transiciones durante esos primeros minutos, en los que se hace tres veces de la misma manera, voz en off hasta mostrar la siguiente secuencia. A veces excesivo la duración del solapamiento.

Y en cuanto a cosas "malas", 97 minutos me parece una duración válida, pero 10 más la harían extraordinaria.

Son 4 pinceladas cortas frente al resto del metraje en el que se demuestra con creces la gran calidad de la dirección. Desde el principio hasta la (va con mayúsculas, subrayada, en negrita y cursiva) ESCENA DE LOS CRÉDITOS. Muchos seguimos masticando ese sobao.

Puntuaré, además, lo difícil que tiene que ser rodar esta película por Daniel Sánchez Arévalo, que en su diario de rodaje explicó su agorafobia.

Concluyendo y resumiendo todo lo que he explicado en dos dígitos, nota final: 7'8.

Este es el final de un rodaje bien hecho:

25 de enero de 2011

Día agridulce del cine español


Estos días están siendo bastante emocionantes en lo que al séptimo arte se refiere. Si bien hace poco se conocieron los nominados a los Premios Goya de 2011, hoy se hicieron públicos los nominados a los Oscars y, entre estos últimos, se ha nominado por primera vez a un actor por interpretar un papel en lengua hispana en la categoría de mejor actor principal: Javier Bardem ha sido nominado por su papel en "Biutiful".

El cine español está bien representado en el extranjero, y esperamos que vaya a más, por los galardones recibidos últimamente por el mismo Javier Bardem (que con esta suma tres nominaciones), Penélope Cruz, Almodovar y por nominaciones como la del corto "7:35 de la mañana" de Nacho Vigalondo. Además, Vigalondo ha llegado a un acuerdo sobre su largo los "Cronocrímenes" hace unos días con la industria de Hollywood. Posiblemente su película siga los pasos de "Abre los ojos".

Personalmente creo que actualmente tenemos muy buenos actores en nuestro país que participan en producciones nacionales (como Tosar) o internacionales (como Bardem), y una cantera joven bastante prometedora que por ahora se hace hueco entre las series nacionales, desde "Amar en tiempos revueltos" hasta "El internado".

Hasta aquí las buenas noticias. Lo demás no han sido nada más que anuncios de medidas que se tomarán y que perjudicarán más si cabe tanto al espectador como a las producciones cinematográficas.



Desde que se anunció la ley Sinde, me interesé por las declaraciones de una persona que yo situaba como uno más del carrito oportunista de turno. Se trata de Álex de la Iglesia, director de la Academia de Cine (todavía).

Álex, al principio defensor de la ley propuesta, se vio metido en una discusión vía twitter sobre los detalles de dicha propuesta, pero en vez de defenderse al modo Alejandro Sanz, tuvo una actitud dialogante y razonada con sus contrarios. Este es el motivo por el cual me hice seguidor de Álex de la Iglesia en twitter.

A partir de ahí, Santiago Segura se incorporó a twitter arrasando con todo (en apenas unos días ha superado mi número de tweets y eso que llevo escribiendo desde hace unos 8 meses) y obviamente, le seguí. Vigalondo (twittero empedernido, con muy buenas aportaciones como las de las webs de películas online a bajo coste), Rodrigo Cortés (director de "Buried") y Daniel Sánchez Arévalo ("Primos") fueron las siguientes personas de este mundillo que agregué.

Lejos de ver aires de superioridad y chulería, me encontré con un grupo de amigos que suben fotos cada vez que se reunen, entre copas, buscando localizaciones o incluso en un taxi, como tú y como yo.

La ley sinde fracasó, se comió las baldosas del metro, se hundió, y era un buen momento para hacer una gran reforma en la Cultura.

Por una parte los interesados en que se reconozca su trabajo y no se regale y por otra, los usuarios de internet que se encuentran frente a una gran pared llamada censura y prohibición de contenidos.

En España el mercado es menor, se producen muchísimas menos películas que en Estados Unidos. La media de calidad, pese a lo difícil que es defender un guión visualmente, no convence al espectador y las ayudas al cine no parecen ser la solución como se pensaba en un principio.



Hace tiempo, un director de cine que impartía un curso al cual asistí, nos comentó que era preferible un presupuesto ajustado para quien comenzaba a hacer cine. Contar con limitaciones te hace discurrir más, te hace aprovechar más los recursos con los que cuentas, te lo curras más. Si tienes pensado rodar un atropello, con varios miles de euros puedes contratar a un especialista, comprar 3 coches iguales que destrozarás en el golpe y para unos cuantos petardos que den más impresión al espectador. Pero si tienes poco presupuesto rodarás varios planos detalle, un frenazo, una caída de un cuerpo inerte, o por ejemplo un plano general donde se ve un coche acercándose a alta velocidad justo cuando camina un señor por la calle y el atropello ocurre fuera de cámara, sin necesidad de gastarte tantísimo dinero en material.

Si hay un vídeo que me gusta sobre los recursos al rodar, es una lección de Nacho Vigalondo con la bat-bola:


Dado que regalar dinero público no me parece la solución le pregunté sobre una solución a medio camino. ¿Qué tal si aumentamos las subvenciones al cine español pero el 50% de la cuantía a fondo perdido y el otro 50% a devolver en X años? Por un lado fomentaríamos el cine de la misma forma que hacemos ahora, pero estaríamos buscando que el dinero se usase con cabeza, ya que tienes la responsabilidad de devolver el 50% del dinero prestado.

Cual fué mi sorpresa que Álex de la Iglesia me contestó al momento:
con el tiempo deberíamos prescindir del mecenazgo, y cambiar el tipo de financiacion. Es mi opinion. No la de la academia... la defenderé.

Las dos partes en discordia acordaron una reunión. Representantes de los internautas, abogados como David Bravo, contrastaban opiniones sobre el negocio del cine en la "nueva" plataforma, Internet. Álex de la Iglesia acercaba posturas y llegaba a un borrador donde se llegaban a proponer una nueva forma de resolver el problema, al nivel de los interesados.

Pero a la par, los dos principales partidos PP y PSOE, junto con el joker del estado, CiU, pactaban entre ellos como sacar adelante la ley que tenían pensada para proteger a los artistas. Una vez más, arreglar los problemas del pueblo sin conocer la opinión del pueblo.

Y es que... ¿cómo pretendes ayudar a alguien si no quieres escuchar lo que necesita?


La propuesta cae en saco roto y con ella, el mismo Álex, que dimitirá de su cargo tras la gala de la academia, que ojo, le ha premiado por el momento con 15 nominaciones para "Balada triste de trompeta".

Tras Álex, un asiento vacío, una propuesta que nunca llegó a ser leída y por ahora, un compañero que le sigue en su despedida, Santiago Segura.

31 de mayo de 2010

Tom Cruise acierta con España

Irónicamente, por supuesto.

Recordemos allá por el año 2000 una película protagonizada por este gran actor de acción y expareja de Penélope Cruz: Mission Imposible II.

Esta película, dirigida por John Woo y escrita por Bruce Geller, Ronald D. Moore, Brannon Braga y Robert Towne, tenía un fallo garrafal nada más comenzar la película. No se quién, quizás el director, quizás los productores, los guionistas, no lo sé, no quiero culpar a nadie.

Sevilla, semana santa, procesiones por la calle donde la gente va cantando una especie de ¿villancico antiguo? saltando y bailando con mujeres vestidas de falleras, rodeados de antorchas y quemando figuras como en las fallas.

"Estas fiestas son un fastidio. Honrar a los santos quemando cosas. Curiosa manera de venerarlos, no cree?" - Comenta Anthony Hopkins poco después, por si no había quedado claro.

Tony, tío, ¡que fuiste Hannibal Lecter!, ¡un psiquiatra brillante y culto!

En fin, la escena:



Pues bien, lo han vuelto a hacer. Con Tom Cruise y Cameron Díaz como cabeza visible del cartel, en la película Knight & Day (precioso juego de palabras, por cierto), esta vez dirigida por James Mangold y escrito por Patrick O'Neill.

Tom Cruise y Cameron Díaz, a bordo de una moto, se recorren las calles de Sevilla de nuevo escapando de unos toros. Y no es un encierro cualquiera, sino que los rodea un montón de gente vestidos de blanco y con pañuelitos rojos hasta llegar a la Maestranza.

Bienvenidos a los San Fermines de Sevilla (minuto 2:07):

13 de mayo de 2010

Muerte de un asesino en serie

Ayer, 12 de Mayo de 2010, nos dejó uno de los mayores asesinos (de risa) del cine español, Antonio Ozores. Me enteré por el Twitter de Buenafuente cuando todavía no había salido la noticia en los periódicos y lo confirmé con la Wikipedia.*

Actor, hijo, padre, hermano y tío de una familia dedicada al entretenimiento (cine, teatro, series, programas de tv) desparramaba sus genialidades en cualquier sitio que pisase y hacía ver el mundo de otra manera.

Pese al desfase temporal entre Antonio y yo, que tengo todavía 26 años, puedo decir que Antonio Ozores es un humorista de mi generación. Conocí a Ozores por aquel programa llamado 1,2,3 de Chicho Ibañez Serrador, donde colaboraba junto a Juanito Navarro, en las temporadas de Mayra Gómez Kemp y de Míriam Díaz Aroca.




Pero claro, yo era muy pequeñajo en esa época y no me quedaba con las caras ni mucho menos con los nombres de las personas que pasaban por los programas de televisión, así que, sin pretender ofender, olvidé audiovisualmente a Antonio Ozores, pero conocí a su hija, Emma.

Emma Ozores trabajaba en la serie La casa de los líos, una historia protagonizada entre muchos (y muy grandes, una de las series nacionales con mayor calidad de reparto) otros por el gran clásico Arturo Fernandez y Florinda Chico. Es una actriz impresionante sobre todo en el registro de niña nerviosa. Ahí fue cuando mi padre me recordó quién era realmente Emma y me volvió a presentar (audiovisualmente, por supuesto) a la familia Ozores.

Y desde entonces me interesé más por el origen del humor moderno español, con sus películas dirigidas por su hermano Mariano, con Esteso y Pajares, los gags de los ya nombrados Tip y Coll (que también colaboraron posteriormente en más programas de televisión) y sobre todo con Gila del que mi abuelo era un gran fan.

("Ya no va más", remake de los bingueros, con un par)

Sin embargo, he de decir que para mí la segunda característica de Ozores era su humor. La más importante y por la que realmente me ha enganchado es por su dedicación y su forma de trabajar volcada en el entretenimiento que se resumen (si es que se puede resumir algo) en 160 películas, 200 obras de teatro y 6 series de televisión en 82 años de vida.

Hagamos un par de cuentas:
Teatro: Debuta en los 40. 2010 - 1940 = 70 años en el escenario, que hacen casi 3 obras anuales.
Cine: Debuta en el cine en los 50. 2010-1950 = 60 años entre cámaras, que hacen también casi 3 películas anuales.


Tampoco me puedo dejar en el tintero la excepcional forma de ser de Antonio. Ayer, repasando sus entrevistas me encontré esta de marzo del año pasado. Pocas personas pueden decir algo tan difícil:

- Tú, si hubieses ido a América, hubieses triunfado.
- ¿Para qué quiero ir a América si ya he triunfado aquí?







No se me ocurre ninguna forma de despedir mejor a Ozores que la que comentó Ángel Martín ayer en su Twitter:

Antonio Ozores se ha ido. A partir de ahora cuando llueva sabremos que son lágrimas de risa de los que están por allí arriba.

D.E.P. Antonio.


*¿Quién actualiza la wikipedia tan rápido?

13 de enero de 2010

Avatar

Cuenca, lunes, 21 de diciembre de 2009, 10 pm, nos metemos en una sala de cine a ver la película que lo está partiendo en este momento, Avatar. Si no la has visto, continúa leyendo aquí.

Empezamos!

¡Uy! perdón, el poster bueno es este:


La primera impresión nada más salir del cine fue esta: "Está bien, pero es un poco larga".

Entrando ya a analizar el filme con detenimiento en lo primero que nos paramos es en el guión. Normalmente esto es lo más quebraderos de cabeza trae al comentar si no fuese porque esta película no tiene un guión original. Tal es así que en este punto cae en un error (que no es tal, luego explicaré por qué) de reproducir al dedillo un guión más que machacado en la historia del cine y que yo lo llamaría falso remake*. El guión de Avatar no es nada más que Pocahontas cambiando los nombres, John Smith** pasa a ser Jake Sully, Pocahontas pasa a ser Neytiri y así sucesivamente.

He encontrado una imagen que resume esta opinión. Pinchad para verla en grande:


¿Es esto un error? Diez años dándole vueltas a la película para poder hacerla ¿y el listo de James Cameron no es capaz de escribir nada mejor? Y su largometraje anterior fue Titanic, otra película de la que ya se sabe el final y sobre la que se monta una historia clásica de amor. Total, que James lleva sin darle al coco en lo que a guiones de largometrajes se refiere, ciento y la madre.

Pues no, no es un error, para mí no lo es. ¿Y por qué? Porque en esta película la originalidad del guión no es importante, sino el aspecto visual. Avatar se puede hacer más emocionante, pero no más impactante.

Crear un mundo desde cero, totalmente detallado, plantas, animales, personajes, hacerlos interactuar... todo, absolutamente todo es gráficamente genial.

En el caso de los animales, podemos compararlo con lo que supuso Parque Jurásico en su tiempo. Parque Jurásico fue toda una revolución en lo que a efectos especiales se refería. En Avatar añadimos la dificultad de no tener referencias previas de los animales. No tenemos huesos, ni restos en los que basarnos, no es poner una piel, es enfrentarte a un papel en blanco.

Con respecto al entorno, al igual que con los animales, crear plantas y dotarlas de vida, por ejemplo, flores gigantes que al tocarlas se replieguen en unos pocos centímetros. Hace falta introducir un mundo en el que el espectador no se quede atrancado pensando "¿Y esto qué es?" pero también lo suficientemente novedoso como para que no quede indiferente.

Lo mismo pasa con los protagonistas, humanoides con dos piernas, dos brazos, ojos, nariz y boca. Con expresiones faciales como los nosotros, pero gigantes, de habilidad y rasgos felinos, azules y con brillos en la oscuridad, no pasa desapercibido.


En el apartado visual, propósito de James al investigar durante 10 años una forma de rodar esta película, es la mejor película que he visto hasta la fecha.

Pasando a los actores, hay que tener en cuenta la cantidad de retoques por ordenador que se han realizado, por lo que las actuaciones quedan un poco ocultas tras los efectos especiales. Sin embargo, me pareció que el protagonista Sam Worthington clava el papel cuando es humano y se mueve en silla de ruedas. No hay ningún momento en el que me hiciese dudar de que realmente estuviese discapacitado físicamente.

No es una película hecha para mostrar las dotes de actuación de los protagonistas, pero en conjunto es bueno, sin llegar al excelente.

En cuanto a la dirección, casi perfecta. La película engancha y no te obliga a mirar el reloj salvo en los créditos finales, pese a sus 160 minutazos de duración. James Cameron mantiene el ritmo, no hay escenas demasiado largas ni escenas demasiado cortas. Las cámaras en los momentos de acción se mueven con soltura pero no marean y no te pierdes nada de la acción por cambios de plano. El único pero en este aspecto es el final, en el que exclamé (en bajito): ¿Todavía no se ha muerto?

La película cumple con creces las espectativas para las que fue rodada, sorprender visualmente, aparte de la que acompaña a todos los productos de este tipo: recaudar dinero. Avatar ha superado ya el récord de recaudación en España, que lo tenía hasta ahora Titanic.

Mi nota: 8,5.

Para más información: http://www.imdb.com/title/tt0499549/


* Desconozco si el término "falso remake" corresponde a otra definición. Si es así, mil disculpas a los puristas.
** El de las zapatillas.

26 de octubre de 2009

La importancia de un buen título


Probablemente me esté equivocando puesto que de marketing domino realmente poco, por no decir que mis reflexiones carecen en su totalidad de base alguna.

En el caso de las series de televisión la gran mayoría de los espectadores no tenemos conocimiento de las estrategias para fomentar el consumo. Sin embargo los consumidores somos los que partimos el bacalao, así que las opiniones de los ignorantes son realmente importantes, escapando de normas, reglas y teorías de marketing.

Por poner un ejemplo, los adolescentes se identifican con gente de su edad y con vidas similares a la suya. Escoges un instituto, formas una pandilla y añades un puñado de secretos entre ellos que provoquen celos, broncas, amores...

El comportamiento alocado, un intento de ser adulto sin dejar de ser travieso, inquietud por probar todo a ver que pasa, mezclado con problemas familiares, los clásicos de todas las clases, el parado, el listillo, el chulo, la pija, la chica emo (da mucho juego últimamente), la punk, la independiente, el gay o la lesbiana (un filón de historias), el chico de padres recién separados, la chica de padre alcohólico y maltratada, la familia con problemas económicos.... on and on... y por último, un título bien puesto: "Física o química". Con su significado inocente de asignatura de instituto o el descriptivo, tener química y dedicarnos a las relaciones físicas. La vida tabú de los jóvenes, la puerta de atrás que no se muestra a los padres. Las consecuencias son la sorpresa por parte de los padres y de fanatismo por parte de la juventud.


Por 12 zascandiles* nombrad adolescentes que no ven "Física o Química". En mi época se llamaba "Compañeros" o "Al salir de clase". Da igual, triunfa y siguen la misma fórmula.

Reunimos a Marcos, Eva, Teté, Raul, Guille para las anécdotas de instituto consiguiendo enganchar a los jóvenes. Las situaciones de comedia entre Diego, Santi, Lucía, Fiti... se encargan de los mayores, y para redondear, un título acorde con la serie: "Los Serrano". Una serie perfecta para verla en familia. Una bomba que puede servir para ganar audiencia a la competencia, tal y como pasó, compitiendo con las demás series del momento "Aquí no hay quien viva". Anteriormente ya había pasado con "Médico de familia", y creo que no hace falta comparar "Médico de familia" y "Los serrano" para darse cuenta de la cantidad de cosas que tienen en común, el público al que se dirigieron y el éxito de ambas.


Ahora se busca serie que enganche.

La idea que ha llegado es la siguiente (plagio descaradamente, mostrando la fuente):
"Historia de una familia liderada por Felipe Tamayo, el padre, un ladrón que al ir a robar a un chalé con su hijo es testigo de un doble asesinato. Este hecho le obliga a testificar en contra de la banda y, para protegerlos, toda la familia debe cambiar de identidad para mantenerse a salvo. De la noche a la mañana la familia se muda de un humilde barrio a una urbanización de lujo en la que la adaptación no será nada fácil." (fuente)

Desconozco el guión, pero con esta idea se puede explotar la actividad de padre e hijo como ladrones y las aventuras que corren. Triunfó en dibujos con "Lupin III", no funcionó como película (muy mediocre) pero como serie yo apostaría por ello.

Para reforzar añadimos la historia del barrio ("Mis adorables vecinos", "Aqui no hay quien viva", "Lo que se avecina") y si nos quedamos cortos, siempre podemos recurrir a hilos clásicos: el instituto de los chavales y el ambiente familiar junto con la mujer ("Los serrano", "Médico de familia" o incluso gags estilo "7 vidas" o "Aida").

Mezclas, agitas, remueves y obtienes un guión que puede funcionar. Pero no la cagues con el título. Dale al coco un poquito. La gente lo primero que ve es el título, y si le atrae se lee el resumen, y si le sigue atrayendo comienza a verlo en algún que otro momento de zapping.

Foto extraida de: http://tvoh.es

El título no es ninguna tontería, tu éxito comienza ahí, así que descarta todo opción al fracaso. No lo llames "La miel del trigal", no tiene sentido. No lo llames "Protegidos" puesto que hay otra serie en otra cadena que se llama "Acusados". Y sobre todo, no lo llames "Los Gómez" que ya tiene delito sabiendo que "Los Serrano" uno de los mayores éxitos de tu propia cadena, porque puede pasar exactamente lo que ha pasado:

Cancelación, tras dos emisiones, de "Los Gómez"

Me dan muchísima pena que ocurran estas cosas. De mi parte, un zascandil* al que ideó el título y ánimo a los que participaban en el proyecto, cuando queráis nos vamos de cañas y lo olvidamos. Lo digo completamente en serio.

*Zascandil, en su tercera acepción de la RAE y actualmente en desuso: Golpe repentino o acción pronta e impensada que sobreviene, comparable a un candilazo.

25 de diciembre de 2008

Cortometrajes

Será corto esta vez, acorde con el título.

Hace tiempo vi un cortometraje, no muy corto pero al fin y al cabo era cortometraje, llamado la cabina. Quizás os suene ya que es uno de los cortometrajes españoles más famosos con José Luís López Vázquez a la cabeza, quedándose atrapado en una cabina.

A partir de ahí me interesaron los cortometrajes, historias de diez, veinte minutos. Son pequeñas obras de arte comprimidas, donde la presentación del personaje se mezcla con el desarrollo, el nudo y el desenlace, todo a la vez. Y además, nunca te acabas la cocacola y las palomitas antes de que terminen.

Ya puse más de un corto en otras entradas, hoy le toca el turno a un especialista (actuó en Matrix entre otras) que de vez en cuando dirige cortos. Es Nash Edgerton.

Os dejo los dos mejores que he encontrado. El primero de 5 minutos y el segundo de 10. Impresionantes. Que los disfrutéis.


Lucky



Spider

24 de abril de 2008

21: Black Jack

No confundir Jack con Hawk, el segundo fue derribado. Ni tampoco Black Jack con Jack Black. Hablamos de Black Jack, el famoso juego de casino, teóricamente el actor principal de la película 21: Black Jack.

Lo primero que hay que decir de esta película es que, si estás buscando en ella Casino de Scorsese, busca mejor Casino de Scorsese, y si por el contrario buscas Ocean's Eleven, es mejor que busques Ocean's Eleven. Por supuesto, no vayas a ver esta película creyendo que vas a ver otra.

Sobre el guión, me da igual que en una clase donde hay alumnos que saben crear de la nada un robot guiado por GPS estén aprendiendo el cambio de variable. Lo único que quiero son tres cosas: que tenga calidad, que me entretenga y que se ajuste a la sinopsis. Y siento decir que solo cumple con la de enmedio.

21:Black Jack son 123 minutos rodados alrededor de una mesa de Las Vegas salpicados con tramas típicas de amor, amigos frikis y super jefazos que se las saben todas (salvo la última).

La historia, normalita, cuenta como un grupo de estudiantes se forraron en Las Vegas estudiando las cartas de las mesas. Y bajo mi punto de vista, podría haberme dejado llegar antes a casa, pero aun así cumple algo que no siempre consigue una película larga: no cansar.

Un problema en el resultado que podemos ver en el cine es que, desde el principio, hay dos grandes jugadores, pero uno de ellos aparece muy poco y ya no hablamos de los contadores asiáticos, sobre todo la chica. Es una pena teniendo en cuenta la duración de la película no haber aprovechado y repartir un par de minutos más por cabeza.

No se si a alguien se le ha ocurrido, pero para mi los grandes jugadores deberían ser Jim Sturgess y Kate Bosworth. Esto sería el duelo clásico de protagonistas, pero en este caso yo lo echo de menos puesto que hay suficientes tramas paralelas como para permitirse esta rivalidad tan común y que no deja de gustar al espectador.


Las actuaciones no son de premio, cumplen con su papel sin destacar, ni siquiera Kevin Spacey.

El actor principal debería ser el juego y el engaño, pero en gran parte de la película permanece escondido debajo de la relación Jim Sturgess-Kate Bosworth, Jim Sturgess-Kevin Spacey y Kevin Spacey-Laurence Fishburne. Esta superposición entre las tramas es tal que la forma de contar no queda clara en la presentación. A destacar en las actores, que no me gusta la actuación del señor Fishburne y que Jim Sturgess me recuerda a Alejo Sauras (¿?).

No hay planos impactantes en la fotografía. De vez en cuando aparece alguno bonito, como por ejemplo, las vistas desde la suite de noche, o el colorido de las escenas dentro de los casinos (claro, que cuentan en parte con el apoyo de las luces de colores típicas de los casinos). La transición entre planos es correcta, no cansa por repetición de planos y NO MAREA. Es un pecado en las escenas de acción donde hay cantidad de luces de colores echar la película a perder por los movimientos de cámara. Con el movimiento de cámara das más sensación de acción pero hay que saber usarlo o el público vomitará sobre las palomitas (nada recomendable al precio que están). En 21: Black Jack la acción la lleva la secuencia y es suficiente como para no transmitir más desde la cámara.


Como conclusión, viendo 21:Black Jack no miré a mi reloj en ningún momento, por lo que no puedo tacharla de mala, y tampoco se me cayeron las palomitas de la boca por lo que no puedo tacharla de obra de colección. Mi nota para esta película: un 6,7.

Para más detalle, podeis encontrar información en la correspondiente ficha de IMDB.

22 de abril de 2008

Inyectándome cine

Este fin de semana me he inyectado cine. Y digo inyectado por dos simples razones, la primera es que estuve en un taller cortito, apenas 15 horas, sobre cómo rodar una película junto con Pruden (a la izquierda) y Carlos.

La segunda por la película que vi el viernes por la noche: Miedo y asco en las Vegas.


Voy a comentar únicamente el curso: Cómo se hace una película. La película Miedo y asco en las Vegas se la dejo a Jandro, que lo explica a las mil maravillas: aquí.

Para tener más información de los cursos, podeis pasaros por la web oficial del Instituto del Cine:

A la cabeza del taller estaba Juan Fernando Andrés (Director de Cine: "Mosén" (1998); Melodías (1998); Estoy a tu lado (2000); El doctor (2001); y Alessandro Tagliolini(2003). Algunos de sus trabajos han sido premiados en varios festivales. Está preparando su primer largometraje: "Musarañas") y el objetivo era rodar una secuencia y montarla.

Posiblemente os suene aburrido que os diga que el primer día, viernes, tuvimos cinco horas de pura teoría. Sin embargo, por extraño que pueda parecer, en absoluto resultó pesado.

En estas primeras horas, Juan Fer nos comentó por encima los actos de un largo y de un corto, sus diferencias en el guión (que no es únicamente el tamaño). La importancia de hablar con imágenes y de entender que los diálogos hablan, sobre todos, de la boca que los pronuncia.

Tras unas horas hablando de los guiones, pasamos a la dirección. La organización del equipo de dirección, los documentos claves en un rodaje y los opcionales (story boards por ejemplo) y por último pasamos a la teoría de los planos. Entre otras cosas aprendimos a diferenciar plano de toma y nos explicó las cuatro clasificaciones de planos. Y hasta aquí pasaron cinco horas, llenas de ejemplos y destrozando películas.

Al día siguiente nos esperaban cinco horas de rodaje.

Allí llegamos todos con el mismo pensamiento, que no nos acordábamos de nada de lo que habíamos aprendido el día anterior. Tonterías. En cuanto empezamos a rodar, por lo menos yo, me iba acordando sobre la marcha que tipo de plano era cada uno que usábamos.

Durante el rodaje nos turnamos las funciones: script, acción/corten, micrófono, arte, envenenador (papel de Carlos en la foto de la derecha. Carlos es el segundo por la izquierda)...

Y ya por fin el domingo hicimos el montaje en común, usando la aplicación profesional Avid Xpress HD. Y esto chicos, es un mundo. El manejo de los brutos (los planos rodados) cada uno los combinaría de una forma, y cada uno tendría una secuencia totalmente diferente.

Por último, escogemos la banda sonora y los títulos de crédito. El resultado lo obtendremos en dos semanas, junto al diploma.

Nada más llegar a casa, me vinieron los primeros "¿Y si...?": ¿Y si el protagonista hubiese confundido el vaso?

Os dejo con compañía, un corto bastante curioso:

Compañía de Álex Hernández