Mostrando entradas con la etiqueta fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotografía. Mostrar todas las entradas

31 de enero de 2017

Fotografía nocturna

Hace unos días retomé este blog indicando una forma de buscar el sitio ideal para realizar fotos nocturnas, dejando para más adelante algunas conclusiones a las que he llegado a base de tirar y tirar fotos.

Bajo mi punto de vista no hay nada mejor para aprender que sacar la cámara y revisar la foto buscando fallos y pensando la forma de corregirlos. Pero antes de profundizar en este tipo de fotografía es recomendable que veamos un pequeño gráfico.




Imaginemos por un momento que queremos fotografiar el objeto que está representado con la línea gruesa negra en la parte superior de la foto. Si utilizamos un teleobjetivo con una focal alta, nuestro objeto ocupará gran parte de la foto que tomamos; este objetivo está representado con las líneas azules.

Si utilizamos un objetivo con una distancia focal menor o gran angular, abarcaremos más por lo que nuestro objeto se verá más pequeño en la foto final. Este objetivo está representado con las líneas rojas.

¿Por qué es importante tener en cuenta algo tan trivial? Imaginemos que nuestro objeto es una pelota que va de lado a lado de esa recta y nosotros sacamos la foto con un segundo de obturación con ambos objetivos. En la foto tomada con el teleobjetivo nuestro objeto saldrá movido a lo largo de casi toda la fotografía, sin embargo con un gran angular el objeto apenas mostrará unos milímetros de movimiento en la fotografía final.

Volveré a este tema un poco más tarde.

La Luna
Si nos ponemos a hablar de que queremos sacar una fotografía en detalle de la luna debemos pararnos a pensar un poco en las características de su luz. Hay que tener claro que la luna no emite luz por si misma, sino que refleja la luz del sol, algo que es conocido por la mayoría de la gente pero que a veces se pasa por alto.



Al igual que hablaba del flash en un post anterior (aquí) lo bueno de la luz reflejada es que proyecta sombras y generan el efecto de profundidad que, en el caso de la luna, permite que seamos capaces de distinguir sus cráteres, mares, montes, etc. Y estos accidentes son los que buscamos plasmar en esta fotografía, por lo que debemos calcular la exposición en base a la iluminación propia de la luna. Si sobrexponemos, la luna quedará como un punto blanco.

Como es obvio es muy importante informarse de las fases lunares; no tiene sentido preparar una sesión para encontrarse con una Luna nueva y, además, conocer los horarios en los que aparecerá la luna o se pondrá. Debido a la curvatura terrestre y su efecto lupa, la luna parecerá más grande en el horizonte que encima de nosotros por lo que esos dos momento serán los mejores. Mención especial a aquellos días en los que se anuncie la aparición de una Superluna, que se corresponde con aquellos momentos en los que la Luna está más cerca de la Tierra.

En cuanto a los objetivos que deberemos utilizar, es evidente que cuanto mayor sea la distancia focal más detalle podremos obtener de la Luna. Por otro lado, como comentaba en el gráfico de arriba, al estar usando un teleobjetivo tendremos que tener en cuenta que la luna se mueve por lo que a la hora de compensar la luz de la luna no podemos reducir mucho la velocidad de obturación ya que rápidamente nos saldrá movida.



Esta foto es un experimento que realicé hace un año. En él mantuve la cámara en la misma posición saqué una foto cada dos minutos, lo justo para dejar que la Luna avanzase casi su propio tamaño. Para esta foto utilicé un teleobjetivo de 600 mm.

Las estrellas
Las estrellas, al contrario que la luna, se trata de fuentes de luz, no de luz reflejada. Esto quiere decir que al irradiar luz no crean sombras sobres sí mismas visibles al ojo humano o a la cámara, por lo que podemos jugar más con el tiempo de exposición y la apertura que en el caso de la Luna.



A grandes rasgos el secreto de una fotografía de estrellas radica en encontrar el sitio adecuado, como os indicaba en la anterior entrada y enfocar al infinito. Ahora bien, nuestro propósito es sacar cuantas más estrellas, por lo que tenemos que intentar hacer una exposición lo más larga posible sin que las estrellas se conviertas en pequeñas rayas.

Por otro lado, para las primeras fotos podemos fijar la apertura al máximo que permita el objetivo, hasta que dentro de un rato os explique el concepto de hiperfocal y escogeremos un enfoque todavía mejor.

En cuanto al ISO, también podemos subirlo, para que capte más luz, sin embargo esto puede llevar a generar ruido en los negros. Si reducís el ruido con programas de edición os estaréis cargando gran parte de las estrellas que habéis captado, por lo que es contraproducente.

Y ya por último, ¿qué distancia focal nos interesa para este tipo de fotos? Pues como no se trata de una foto en detalle como en el caso de la luna, lo ideal es escoger objetivos con menor distancia focal, grandes angulares e incluso ojos de pez. Si volvemos al primer gráfico de esta entrada veréis que los grandes angulares nos permiten hacer exposiciones más largas sin que se note el movimiento de las estrellas, produciendo las molestas rayas. Aquí entra el juego la regla de los 500.

Vamos por orden, lo primero explicar lo que es...

La hiperfocal
En mi primera entrada de fotografía (aquí), en el apartado de la apertura, os hablé de cómo ésta influía en el enfoque. En concreto una apertura mayor (f/1.8, f/2.8...) implica una menor profundidad de campo. Esto significa que si sacamos una foto a tres personas en fila delante de la cámara, con el enfoque fijado en la segunda persona y con una apertura de f/2.8 solo nos saldrá enfocada esta persona, y si utilizamos una apertura f/11 (menos abierto), conseguiremos que las tres personas salgan enfocadas.

Imaginemos que, además de las estrellas, queremos sacar a una persona que está delante de la cámara, a unos cuatro metros de la misma, como es el caso de esta foto:


Si enfocamos al infinito la persona nunca saldrá enfocada. Pero si en vez de enfocar al infinito ajustamos el enfoque a nuestro modelo, con la apertura adecuada lograremos que la profundidad de campo se alargue desde el sujeto hasta el infinito, saliendo tanto la persona como las estrellas enfocadas. Es decir, si bajamos la apertura aumenta la profundidad de campo, y solo queda ajustar esta profundidad de campo para que empiece en nuestro modelo y termine en el infinito.

Algunos objetivos cuentan con una ayuda en el enfoque manual, como mi 50mm. Aquí os muestro lo que sería un enfoque al infinito:



Como veis en el centro del objetivo, la raya vertical se sitúa justo en el símbolo del infinito. Justo por debajo del símbolo del infinito, a ambos lados de la raya, podéis ver unos números (11, 22). Estos números indican la hiperfocal y son los que nos van a ayudar para fijar nuestro nuevo enfoque.

Volviendo al ejemplo de antes, imaginaos que quiero enfocar tanto las estrellas como a mi compañero que está a cuatro metros de mí. En ese caso voy a mover el enfoque para situarlo en esta posición:



¿Qué he hecho? pues simplemente poner el infinito encima del 22 de la izquierda del objetivo. Esto quiere decir que con una apertura f/22, el final de nuestra profundidad de campo se sitúa en el infinito (por lo que las estrellas estarán enfocadas si tiramos a esa apertura). Y además, fijándonos esta vez en el 22 de la derecha del objetivo, ¡sabemos que cualquier objeto que se sitúe entre los 2 metros aproximadamente y el infinito estará enfocado! ¡Además de estrellas podemos añadir más cosas a la fotografía!


Este fue mi primer intento de fotografía nocturna jugando con la hiperfocal. Iluminé a mis amigos con fogonazos con una linterna pero me puse demasiado cerca de ellos para tomar la foto por lo que salieron algo desenfocados. Si os fijáis en el final de las rocas comienza a notarse el enfoque y mucho más si nos fijamos en la arena de la playa.

Nos falta el último concepto de esta entrada, se trata de...

La regla de los 500

Y no os voy a engañar, este concepto lo he aprendido exáctamente hoy. La regla de los 500 viene de buscar una relación entre la distancia focal y el tiempo máximo de exposición para que a las estrellas no les de tiempo a aparecer movidas.

Como siempre, yo suelo aprender a base de tanteo. Sacar la foto, mirar el resultado y modificar buscando lo que realmente quiero sacar. Así con un 24 mm observé que con más de 20 segundos de exposición empezaban a salir estrellas poco definidas.

No volverá a pasar. Siguiendo la regla de los 500, si multiplicamos la distancia focal por el tiempo de exposición no se debe superar el valor 500. Al menos no por mucho.

Esta regla se aplica directamente para las cámaras con sensor de 35 mm (Full Frame). Para aquellas cámaras con sensores menores, o objetivos adaptados para esos sensores (DX, etc), existe un factor de conversión que hay que tener en cuenta. Este factor de conversión es de 1'5 en el caso de Nikon y 1'6 en el caso de Canon.

Como estar haciendo multiplicaciones puede ser aburrido, os pongo una tabla con las distintas focales y su correspondencia en tiempo tanto para Full Frame como para aquellas con factor de conversión.



PD: Existe regla de los 600... pero mejor nos quedamos aquí por ahora.

Está prohibida la reproducción, edición y enlace, total o parcial de todas las fotografías sin consentimiento expreso de su autor.

26 de diciembre de 2016

Buscando las estrellas

Corría principios de Abril de este mismo año y allí estaba, siendo devorado por mosquitos mientras ajustaba mi trípode. Meses antes había pedido treinta días sin sueldo para escaparme lo más lejos posible y replantearme la vida por completo. Tan pronto como me confirmaron mi excedencia compré los billetes a Australia y allí me planté.

Estaba en Lennox, en el jardín de Crystal Dawn (http://www.thedawnchronicles.com/) sin saberlo, al que habíamos llegado por casualidad buscando un hospedaje cerca de Byron Bay. Y al salir al jardín por la noche, vi la Vía Láctea con una claridad que jamás había llegado a imaginar.

Volví corriendo a casa para coger el trípode y sacar una foto. Mi primera foto nocturna de este estilo, con un resultado algo pobre y desenfocado. Crystal me pidió la foto más adelante para poder ponerla en el portal donde anunciaba la habitación.


De vuelta en España, me rondaba por la cabeza seguir aprendiendo sobre este tipo de fotografía. En Madrid es imposible ver estrellas por lo que aprovechaba mis salidas para llevarme la cámara y explorar por zonas con mayor oscuridad.

Mi primera parada fue San Lorenzo de El Escorial, aprovechando la casa de mis padres para hacer noche. Subí al monte Abantos y enfoqué al sur, pensando en que sería buena idea sacar una foto del monasterio con su iluminación y las estrellas por encima. Pero el resultado no me convencía lo suficiente.


Incluso probé detrás del monte, pero tampoco encontré lo que buscaba. Acababa de aprender lo importante que es la contaminación lumínica para este tipo de fotografías:


Meses más tarde encontré otro sitio con menos luz para poder seguir practicando y aprendiendo. Aprovechando mis viajes de surf me planté en Nemiña, una playa con apenas 5 casas situada en la Costa da Morte (A Coruña). El resultado mejoró bastante pero no podía permitirme el lujo de recorrer 1400 km para practicar.


Era hora de buscar alternativas, y para eso, toca investigar a fondo.

BUSCANDO SPOTS PARA FOTOS NOCTURNAS

Como ya habéis visto, la contaminación lumínica es la peor aliada para practicar este tipo de fotos. Cualquier pueblo, ciudad, casa o carretera por el que pueda pasar una simple bombilla emitiendo luz hace que ésta se proyecte hacia arriba, disminuyendo el contraste de las estrellas con el negro del cielo. En principio queremos eliminar todo rastro de luz artificial, y digo en principio porque una vez que encontremos el sitio adecuado podemos jugar con linternas.

Mapas de contaminación lumínica 
Buscando por internet encontré un mapa que recogía la contaminación lumínica de todo el mundo. El mapa es navegable, igual que google maps, con un buscador por si quieres buscar una población en concreto y permite cargar una vista vía satélite para comprobar los accesos allá a donde quieras ir.

El mapa: https://www.lightpollutionmap.info

Volví a probar suerte con El Escorial, ya sabía que tendría que alejarme más del pueblo, pero antes de coger el coche intenté buscar el sitio exacto para ir. Esto es lo que encontré:


Como veis, el Escorial está situado abajo a la derecha, pero si me dirigía hacia el Oeste, encontraría tarde o temprano algún sitio sin apenas contaminación lumínica. Y si afinamos un poco más, la mejor dirección para tomar la foto sería mirando hacia el oeste también, ya que no hay ningún pueblo cercano en esa dirección. Ya tenía el sitio escogido. Con esta información y Google Maps, llegaría a él sin problemas.


Mapas del tiempo
Como ya sabía a donde iba a ir, era hora de buscar el tiempo. Si hay nubes no hay estrellas, por lo que es necesario asegurarse de que los días van a estar despejados. Cualquier página de meteorología vale, por ejemplo https://www.eltiempo.es/

Si buscamos el tiempo que va a hacer por la zona de El Escorial, encontramos que las noches de viernes al domingo están despejadas, justo lo que necesitaba:


Horarios de la Luna
El plan seguía para adelante. Hay que tener en cuenta que la Luna también puede arruinar nuestra sesión.

La mejor opción son aquellas noches con luna nueva, en la cual la luna no es visible, pero si el sitio al que vamos está alejado y nos obliga a ir determinados días de la semana (en mi caso eran los días de Navidad o fines de semana), se nos reducen las opciones. Por eso, además de mirar las fases lunares, es conveniente buscar los  horarios en los que sale y se pone la luna.

De nuevo para esto tenemos una aplicación de lo más útil. Es similar a la de la contaminación lumínica, pero además es gratuita para Android y PC (de pago para iPhone), y la tenéis en este enlace: http://app.photoephemeris.com

Fijaos que curioso, nos situamos en el mapa, en mi caso en El Escorial y nos marca con cuatro líneas por donde sale y se pone el Sol (naranjas) y lo mismo para la Luna (azules). Podemos seleccionar fecha y hora del día, y debajo del mapa nos muestra las horas a las que salen y se ponen ambos. Una información muy completa.


En este momento ya sabía que el día de Navidad, en un punto cercano del Escorial sin apenas contaminación lumínica, iba a estar despejado y sin Sol ni Luna a partir de las 17:55. Por lo que ya tenía mi plan montado. ¿Podría buscar todavía más información? La respuesta es: Sí.

Posición de la Vía Láctea
Puestos a recopilar toda la información posible, pensé en dar un paso más. De nuevo gracias a internet encontré una aplicación para PC que me sería útil. Éste programa se descarga, pero es gratuito y se llama Stellarium. Podéis encontrarlo para Windows, Mac y Linux aquí: http://www.stellarium.org/es/

Cuando lo iniciáis os mostrará el cielo en la posición actual. El programa puede resultar un poco lioso de manejar, yo aprendí a base de toquetear botones, pero siempre está la guía para aprender a manejarse (http://www.stellarium.org/wiki/index.php/Interface_Guide).

Situándonos de nuevo en el sitio donde iremos a fotografiar y a la hora concreta podemos ver dónde esta la vía láctea. De nuevo os enseño el resultado de mi búsqueda, mirando al Oeste como indica la O de la parte inferior de la imagen:


Es decir que la Via Láctea sobre las 20:10 estaría situada hacia el Oeste.

A por las fotos
Ya solo quedaba cargar el coche y arrancar con dirección a mi spot. Guiándome con el GPS de Google Maps, tal y como había previsto, llegué al punto exacto que había pensado. Tened en cuenta que estos lugares suelen estar también alejados de antenas de telefonía por lo que es muy probable que no tengáis cobertura.

El resultado fue el siguiente:

Y como os dije antes, puestos a jugar con luces artificiales, lo mejor es hacerse con una buena linterna o incluso con el coche:

Y por último, tratando de mejorar el enfoque y ajustando las distancias:

¿Cuál es el mejor ajuste para fotografía nocturna? ¿Qué equipo escoger? estas preguntas las dejaremos para una nueva entrada que espero escribir en menos tiempo del que he tardado en retomar mi blog.

Está prohibida la reproducción, edición y enlace, total o parcial de todas las fotografías sin consentimiento expreso de su autor.


8 de enero de 2010

Guía rápida de fotografía (II)

Aprovechando que la Navidad nos ha dejado unas temperaturas perfectas como para quedarse en casa, continuaré con un par de conceptos que siempre vendrán bien a la hora de tomar una fotografía o retocarla.

¿Cuándo usar el flash?
El flash puede sernos muy útil cuando no tengamos opción para compensar la fotografía mediante ISO, velocidad y apertura. Pero hay que tener claras varias cosas sobre el flash. Lo primero es que la luz que desprende no es infinita, la segunda es que el flash de frente "aplana" la foto, la tercera los famosos ojos rojos y por último, que hay que tener en cuenta las condiciones meteorológicas y la suciedad del ambiente.

El flash no es infinito:
Solamente alumbra unos metros por delante de la cámara, por eso, en conciertos, partidos, espectáculos, disparar con flash es totalmente absurdo a no ser que quieras sacar la cabeza del de delante.



El flash, disparado de frente, aplana:
Cuando tienes una luz en distinta dirección que el objetivo, se generan sombras que dan volumen al objeto fotografiado. Al aparecer una zona más iluminada que otra tu cerebro "entiende" que están a distintas distancias del objetivo y le da un toque de 3D a la foto. Si el flash choca de frente, las sobras desaparecen, quitando esa sensación de tres dimensiones.

Ojos rojos:
Cuando se dispara un flash en la misma dirección que la foto, la luz del flash atraviesa la pupila, el cristalino e ilumina el interior del globo ocular (la córnea) que es una zona poblada de capilares sanguíneos. Al iluminarse, la cámara recoge ese color, el rojo y por eso se producen los famosos ojos rojos. La forma más corriente de evitarlo es soltar varios flashes antes de tomar la foto para que se disminuya el tamaño de la pupila. El problema de esos flashes es que ciegan a la gente y pueden salir con los ojos cerrados, por lo que la forma más sencilla de solucionarlo es pedir a la gente que no miren al objetivo sino un poco por debajo de la cámara (a tu barbilla , por ejemplo), así el flash no llega directamente al ojo. Siendo profesional, lo ideal es disparar un flash lateral, atenuado o reflejado.

Suciedad del ambiente:
En un ambiente con humo, polvo, lluvia, nieve o niebla, no es recomendable disparar con flash. La luz proyectada por el flash rebotará en las partículas del aire, por lo que aparecerán motitas blancas bastante molestas en la fotografía final.

Usos generales del flash:
El uso más generalizado del flash es para iluminar objetos cercanos con falta de luz.

Además, el flash es útil cuando sacamos una foto a contra luz, por ejemplo, cuando la gente posa delante de un paisaje. Gracias al flash, equilibramos la luz del fondo con la luz que les llega a las personas que posan, de otro modo estas personas saldrían oscuras.


|---------------------------------|

El encuadre:
Para que una fotografía se aprecie mejor, conviene que los objetos estén bien distribuidos en ella, que sea agradable a la vista.

Una de las reglas del encuadre más famosa es la regla de los dos tercios, que además es sencilla de aplicar al disparar.

Mentalmente dividiremos de esta forma la imagen, y sobre ella "colocaremos" los objetos que queremos fotografiar.

Objetos (uno o varios):
Si hay varios, los ordenaremos por relevancia, y el principal lo haremos coincidir con alguno de los puntos de corte centrales de la foto.

Paisajes:
Normalmente un paisaje se divide en dos partes, cielo y tierra, agua y cielo o agua y tierra. Para aplicar la normal de los dos tercios a este tipo de fotografías primero decidiremos a que le queremos dar importancia. Si nos importa el cielo frente al agua, situaremos la linea del horizonte en la parte de abajo, dando el tercio inferior al agua y los dos tercios superiores al cielo. Si por el contrario damos prioridad al agua, situaremos el horizonte en la linea superior y por lo tanto el tercio superior de la fotografía será cielo mientras que los dos tercios inferiores serán agua.

Miradas y direcciones:
Cuando hay un objeto que nos señala en alguna dirección, ya sean ojos (miradas), flechas, dedos, lo ideal es situar el objeto en el punto de corte opuesto a donde señala. Involuntariamente nos hará fijarnos hacia donde indica.

Alineación del horizonte:
Un defecto típico en fotografía de paisajes es que el horizonte no esté completamente horizontal. Da a la imagen un aspecto descuidado. Con cualquier programa de retoque básico, este problema se puede corregir sin dificultad.

|---------------------------------|

Y hasta aquí lo más básico del encuadre y el flash. Espero que hayáis tenido una feliz navidad todos y un feliz año nuevo y que la cuesta de Enero no resulte dura, y aunque lo resulte, siempre se puede olvidar durante un rato disfrutando de una cámara de fotos.

14 de diciembre de 2009

Guía rápida de fotografía (I)

Como muchos sabéis, una de mis aficiones es la fotografía. Tampoco es que domine mucho mi cámara, siempre hay muchas cosas que mejorar. Sin embargo, la teoría que rodea a la cámara es siempre la misma, y voy a intentar resumir un poquito los detalles más importantes a tener en cuenta cuando se nos ocurre la locura de quitar el modo totalmente automático de la cámara y pasarlo a semi automático o manual.

Actualmente, a raíz del nacimiento de la fotografía digital, las cámaras de fotos se han popularizado en extremo. Cada vez se hacen cámaras compactas mas pequeñas (llegando al móvil) y reflex de mayor calidad.

En los modos completamente automáticos podemos salvar la mayoría de las fotos de una fiesta, de un paisaje, de la playa etc etc. Pero en el momento de hacer otro tipo de fotos (fuegos artificiales, desenfoques, fotos con baja luminosidad y sin flash) la cámara no puede recoger la suficiente información y la foto no sale como esperamos.

¿Cómo se capta una fotografía?
La fotografía no es más que unos rayos de luz que atraviesan tu objetivo y se fijan en el sensor de tu cámara (si es digital) o en la película del carrete (si es analógica). Cuanta más luz llegue al sensor, más claro saldrá el color. Es decir, que si pasa poca luz, se guardará en el sensor menos información, la foto saldrá oscura y por el contrario si pasa luz en exceso la foto saldrá blanca.

¿Qué es lo que tenemos que saber para empezar a tomar fotos de forma manual?
Hay tres parámetros con los que podemos jugar para equilibrar cualquier fotografía antes de lanzarla. Estos son la sensibilidad (ISO), el tiempo de obturación y la apertura.

Sensibilidad (ISO)
La sensibilidad es una peculiaridad de la película en el caso de las analógicas, que después se "simuló" en las cámaras digitales. Cuanto más sensible sea la película, más rápido se guarda la imagen, es decir, se necesita menos luz para capturar la imagen. Si la sensibilidad es alta, la definición de la foto es menor (tiende a aparecer granulado o ruido).

(Pinchar para ampliar, a la izquierda con un ISO bajo y a la derecha con un ISO alto)

Uso general: Si una foto nos ha salido oscura en una cámara digital, podemos aumentar la sensibilidad del sensor y tomarla de nuevo. La foto será más luminosa, pero perderemos calidad en la fotografía.

Unidades: La sensibilidad se mide en cientos (normalmente): 100, 200, 400, 800... Y cada uno de ellos es el doble de luminoso que el anterior. Los ISOs que se salen de esta serie, por ejemplo 80, o 125, no son ISOs estándar.

Tiempo de obturación (o velocidad de obturación)
Es el tiempo que tarda el objetivo en abrirse y cerrarse de nuevo. Cuanto más tiempo está abierto el objetivo, más luz entra y se graba en el sensor. Por contra, mientras el objetivo está abierto no puede haber movimiento, ni de la cámara ni de los objetos a fotografiar, puesto que nos pueden salir fotos movidas o estelas. Para evitar que la cámara se mueva, se pueden utilizar trípodes.

A menudo lo que se busca es una foto movida, típica de fotos deportivas, como los barridos en los coches, o las estelas de luces de los aviones o estrellas.

(ejemplo de barrido, el tiempo de exposición es alto y por eso el suelo aparece movido)

Uso general: Si una foto nos ha salido oscura, seleccionaremos un tiempo de exposición mayor. La fotografía será más luminosa pero puede salir movida.

Unidades: El tiempo de obturación se mide en segundos o en fracciones de segundo. Normalmente en las cámaras los tiempos de obturación mayores de 1 segundo se expresan como 1", 2", 3" y los menores de 1 segundo se expresan sin comillas 2, 10, 20, 1200, 1500, 5000,... para abreviar. El 2 sería a 1/2 segundos, 1350 sería 1/1350 segundos, etc.

Apertura (del diafragma):
La apertura indica cuanto se abre el diafragma del objetivo. En la cámaras se puede controlar si el diafragma se abre un poco o por completo. Hay distintos grados de apertura.

(grados de apertura del diafragma de un objetivo)

Quizás la apertura es lo que más complicado se hace de explicar. Está claro que cuanto más se abra el objetivo, más luz va a entrar por el mismo. Equivaldría a mirar por el agujero de una puerta o por un gran ventanal. Sin embargo, cuanto mayor sea la apertura, menos profundidad de campo vamos a tener, es decir, tendremos una pequeña zona enfocada y el resto desenfocada.

Si os fijáis, cuando una persona no ve bien, tiende a fruncir el ceño y a cerrar los párpados para poder enfocar mejor. El diafragma funciona de la misma manera, al cerrarse, se enfoca mejor, pero se ve más oscuro.

(ejemplo de desenfoque o bokeh, la foto fue tomada con F/1.8, es decir, muy abierto, por eso la hoja central está enfocada pero todo lo de alrededor sale desenfocado)

Uso general: Si una foto nos ha salido oscura, seleccionaremos una apertura mayor para que entre más luz y salga mas clara. La fotografía será mas luminosa pero se perderá parte del enfoque.

Unidades: La apertura se mide en fracciones, aunque en la cámara siempre se expresa con la siguiente nomenclatura: F/4, F/21, F/1.8. Cuanto menor sea el número, más luminosa será la fotografía y cuanto mayor sea el número, más oscura y enfocada.

|---------------------------------|

Para tomar una fotografía correctamente, hay que jugar con estas tres características hasta que lleguemos a un equilibrio en el que la foto esté bien iluminada pero no esté desenfocada (Apertura) ni movida (velocidad) ni con grano (ISO).

Antes de meternos en el modo manual de una cámara, lo mejor es probar esta teoría con los modos semiautomáticos.

Normalmente en las cámaras hay tres modos semi automáticos en los que fijamos manualmente una de las condiciones y la cámara equilibra ella sola los otros dos parámetros. Estas modalidades dependen de las cámaras, por ejemplo en mi Nikon D60 tenemos la modalidad A (se elige manualmente la apertura) y la modalidad S (se elige manualmente la velocidad). Además hay un modo P en el que se pueden fijar como automáticos la apertura y la velocidad y variar la ISO.

Más adelante en otra entrada, intentaré hablar del encuadre y del uso del flash.