27 de febrero de 2009

Por favor, vuelva usted mañana

El martes fue un mal día. Yo no lo sabía, pero venía siendo un mal día desde el fin de semana. Sin embargo no lo supe hasta el martes, cuando me avisó una profesora de mi universidad (gracias Susana) y me comentó que un compañero con el que compartí mi carrera había sufrido un grave accidente el fin de semana.

Poco se sabía en aquel momento, solamente que mi compañero estaba muy grave en el hospital con los médicos trabajando a su alrededor mientras intentábamos informarnos sobre su estado de salud.

Yo me bloqueaba, no sabía por donde tirar y mientras buscaba alguna forma de tener noticias de Antonio, decidí comunicárselo a los compañeros de universidad de los que todavía conservo sus direcciones y móviles.

Los segundos pasaron como horas, y el boca a boca tardaba en funcionar porque no le dábamos tiempo. Gracias a los hermanos de nuestro compañero, a la universidad y a los amigos cercanos fuimos conociendo detalles del estado de Antonio.

Os voy a contar como es Antonio, la razón por la que la facultad de informática de la autónoma nunca dejó de sonreir.

Conocí a Toni en 2º de universidad, compartíamos asignaturas. Desde el primer día, la impresión que daba era de ser un chico muy majo que le quitaba hierro a todos los asuntos con chistes punzantes y cortos.

Lograba distraerte cuando estabas agobiado, siempre estaba ahí cuando intentábamos solucionar problemas de las teóricas preparando exámenes, programando hasta altas horas de la madrugada animándonos a través de una ventana de messenger, compartimos tardes de duras clases tirados en el césped de la universidad, tutorías, revisiones de exámenes, paréntesis de LISP... malditos paréntesis...exámenes de IC con "francotiradores", como les llamábamos... chistes de extintores en alguna página web... ¿cuántas anécdotas hay de la universidad? Tenemos que empezar a escribir las memorias.

Y sobre todo compartíamos suspensos con largas charlas en el tablón de notas. Antonio consolaba a todos aquellos amigos a los que nos desanimaban nuestros resultados incluso cuando su nota era peor que las nuestras.

Pese a todo, tanto Antonio como yo conseguimos terminar la carrera. Por los ánimos que le debo a Toni debería decir que él acabó su carrera y 1/4 de la mía. Señor Antonio desde ese día. Un título que se había ganado desde el primer minuto por su espléndida forma de ser.

A partir de ahí, comenzamos a trabajar cada uno por su lado. Ya no nos veíamos pero continuábamos en contacto a través de messenger y tuenti hasta la semana pasada.

Ayer recibí de nuevo noticias sobre el estado de Toni. Se está recuperando. Las noticias que me llegaban eran positivas, muy muy positivas. Leía el email con emoción y hasta se me escapaba alguna lagrimilla en el trabajo. Antonio, acababas de mandar a la basura la imagen de tipo duro que pretendía dar en mi trabajo, pero jamás me alegraré tanto de que lo hayas conseguido.

Cuento los días en los que podré volver a discutir contigo, como hicimos la semana pasada, del que es tu único defecto: Ser madridista.

Robando una frase a Larra, repetimos cada día, "por favor, vuelva usted mañana". Estamos con usted y te esperamos, Don Antonio.

17 de febrero de 2009

Y tú, ¿eres capaz de sonreír?

Venga ya, no me digas que no. Además no se necesita buscar ningún motivo para sonreír, es más fácil de lo que parece. Vete a tu cuarto de baño, mírate al espejo y sácate la lengua..... ¡con fuerza y rabia!....dos veces, tres veces....mientras piensas: "¿por qué hago el tonto?"


Hace tiempo que se me ocurrió esa frase, y la escribí la primera página de un cuaderno de biología. Era una simple frase, pero cada vez que abría el cuaderno, lo leía y probaba a sonreír. Lo conseguí todas las veces que abrí ese cuaderno. Posiblemente no me sirviera para mucho ya que no necesitaba ganas para estudiar biología, siempre me encantó.

Más adelante, tras conocer a Eva y compartir todo lo que compartimos hoy en día, me dí cuenta de lo importante que es una sonrisa con legañas cada vez que suena el despertador. ¿La solución completa a todos mis problemas? Ojalá, es una principal condición para poder solucionarlos.

El ánimo es indispensable y ser optimista me ha ayudado muchísimo. Lo siento por Sartre, pero "un optimista no es un pesimista mal informado", yo opino justo lo contrario.

Todo esto viene a que estos días he estado tirando de videoteca (llámalo videoteca, llámalo youtube) y me encontrado con vídeos de gente que se ha preocupado por animar a los demás.

El primer vídeo que conocí fue el de "Abrazos gratis". A este vídeo le surgieron enseguida gran cantidad de seguidores que repitieron la experiencia alrededor del mundo.






Después vi tres vídeos de un documental: "Tocando para el cambio". Son varias personas que tocan y cantan cada uno desde una parte del mundo. Me puso la piel de gallina. Las últimas me llevaron de vuelta al reggae.



Stand by me


One love


Don't Worry



Y al llegar al reggae me acordé de la película "Soy leyenda". Will Smith se animaba con una canción para superar la soledad. La canción se llama "Three little birds" y es de Bob Marley, y dice así:







"Soy leyenda" no es la única película. En cualquiera sobre guerras te puedes encontrar unas cuantas escenas tratando de motivar. Una película plagada de estos momentos es "La vida es bella". Quién no se acuerda también de los discursos de Gibson a sus tropas en "Braveheart" o de Brad Pitt en "Troya". Si juntamos todos, podemos obtener algo curioso:







Como último recurso, siempre me quedan los libros (ya sabéis que no consigo hacer de la lectura una afición). Pero en mi cabecera nunca faltan la recopilación de letras de Sabina, con una página marcada, la de "Más de cien mentiras". Aquí tenéis la letra de esta maravillosa canción.



Espero que lo disfruteis igual que yo. ¡Hasta la próxima!

27 de enero de 2009

Galicia, Comunidad de vacaciones (III)

Feliz y nevado año nuevo a todos.

1 minuto de silencio por el blog de Lothse.

Tras estar todas las vacaciones con los dedos congelados sin poder escribir, vuelvo de nuevo a mi rinconcillo de Internet.

El fin de semana pasado cogí coche y cámara de fotos y fui a Orense del tirón. La decisión estaba tomada desde hacía semanas por motivos de salud de un familiar, pero el mal tiempo no me quiso dejar solo ni un momento y me acompañó durante todo el trayecto.

Tras cuatro horas y cuarto luchando contra el terrible viento y la niebla cerrada, conseguí llegar a dormir el viernes por la noche. A cambio podemos contar las orejas de un conejo (o liebre) que probablemente segué con los bajos de mi coche (hice lo que pude para que pasase entre mis ruedas y no por debajo de ellas), una botella de dos litros de agua vacía que se estampó contra mi frontal sin daños pero con susto y un volantazo tras encontrarme un árbol caído en uno de los carriles de la A6. Todo esto sin contar a los desalmados de turno que, pasando de cualquier norma al volante, se pegan a ti independientemente de las condiciones meteorológicas. La ultima vez que pasó en ese viaje fue en la niebla cerrada y terminé soñando con ser invisible y quise apagar las luces del coche, pero por mi propia salud no lo hice.


Al día siguiente me desperté sobre las 12 de la mañana (en la ciudad de los puentes entro en un letargo asombroso) y cogí el coche rumbo a un pequeño pueblo llamado Cea.

Por la antigua carretera que une Orense con Santiago, hay un desvío a la derecha que lleva a este pueblo en el que, además de preciosas casas de piedra, podrás encontrar gran cantidad de hornos de Cea donde se hace su magnífico Pan de Cea. Este pan tiene denominación de origen, y es casi una obligación personal comprar el pan en este pueblo. Además se encuentra la Iglesia de la Virgen de la Saleta que he puesto ahí arriba.

De vuelta a Orense y ya pasado el mediodía, la comida y su siesta correspondiente, se hizo hora de volver a salir con la cámara durante unos minutos a recoger rincones de la ciudad. Aquí tenéis algunas fotos que logré sacar esa noche:

Los almacenes Simeón

La torre de la catedral desde Santa Eufemia

Santa Eufemia

La plaza del Hierro (en curva, en cuesta y en todo..... y el agua no se cae!!)

El ayuntamiento

La plaza mayor (que da la casualidad de que es la plaza donde se sitúa el ayuntamiento)

No se que pasa con las fotos que salen cortadas :( Sorry

25 de diciembre de 2008

Cortometrajes

Será corto esta vez, acorde con el título.

Hace tiempo vi un cortometraje, no muy corto pero al fin y al cabo era cortometraje, llamado la cabina. Quizás os suene ya que es uno de los cortometrajes españoles más famosos con José Luís López Vázquez a la cabeza, quedándose atrapado en una cabina.

A partir de ahí me interesaron los cortometrajes, historias de diez, veinte minutos. Son pequeñas obras de arte comprimidas, donde la presentación del personaje se mezcla con el desarrollo, el nudo y el desenlace, todo a la vez. Y además, nunca te acabas la cocacola y las palomitas antes de que terminen.

Ya puse más de un corto en otras entradas, hoy le toca el turno a un especialista (actuó en Matrix entre otras) que de vez en cuando dirige cortos. Es Nash Edgerton.

Os dejo los dos mejores que he encontrado. El primero de 5 minutos y el segundo de 10. Impresionantes. Que los disfrutéis.


Lucky



Spider

21 de diciembre de 2008

Aquella época sin móvil (II)

Tienes en tus manos, en un papel, el teléfono de su casa y no paras de comentarlo con tu amigo, el único que te acompañaba ya. Casualmente1 esa noche os retiráis antes, unos 15 minutos después de que la chica se haya ido.

Llegas deseando meterte en cama y actúas de una forma muy diferente a las demás noches, esta vez vas al doble de velocidad. Dejas todo sobre la mesilla, NO tiras la ropa por el suelo, te enfundas el pijama, te lavas los dientes y te metes en la cama a dormir.


1 minuto

Eso es lo que tardas en encender de nuevo la luz de la mesilla, cerciorarte de que el papel con su teléfono sigue ahí. Y vuelves a apagar la luz.
2

Tras haberte despertado contento, y dando conversación a tus padres sobre temas totalmente absurdos como:

- ¿Qué tal, vais a hacer algo esta mañana?
- Pues no teníamos pensado nada, ¿por qué lo preguntas?

- No, no se, hace buen día, a lo mejor ibais a dar una vuelta.

- Ya, podríamos, sí, pero no es algo que solamos hacer, ¿no?, creía que necesitabas algo.
- Yo os lo decía porque a lo mejor os apetecía nada más.


Tras la comida te planteas llamar a Elena, pero te frenas hasta las 6. Muchas personas aprovechan para dormir la siesta los fines de semana. Sería de muy mala persona despertar a su padre o a su madre en la primera llamada. Mientras tanto, miras cada segundo al papel, y te acuerdas de la conversación que tuvisteis ayer.
3


Dan las seis y tu estás enfrente del teléfono, sin el papelito porque te sabes de memoria el teléfono de tanto repasártelo. Contienes la respiración un segundo, suspiras y marcas en el disco del teléfono. Clin.. rrrrrr, clin..... rrrrrrrr, clin......rrrrrrr, clin rrrrrrrrrr, clin...rrrrrrrr, clin... rrr, clin...rrrr, clin...r, clin...rrrrrrrr 4


Situación sin móvil nº2


Bingo, te coge su hermana. En estos momentos lo que más puedes llegar a odiar.
- ¿Hola?
- Hola, buenas tardes, ¿está Elena?...................¿por favor?

- Sí, sí que está en casa. (Silencio)
- ¡Ah! ¿y se puede poner al teléfono?

- Sí - Otro maldito silencio, un pelín más corto que el anterior - ¿Le digo que se ponga?
- Sí, por favor.
- ¡Voy! Ah! ¿De parte de? - Se lo han chivado desde atrás, estoy seguro.

- De Ricardo.

- ¿Ricardo Oliva?
- No, otro Ricardo.

- ¿Ricardo el de su instituto?

- No, otro.

- ¿Qué Ricardo?

- Otro, ¿le puedes decir a tu hermana que se ponga, por favor?
- ¡Voy! - Muy bien, por fin la maldita niña ha ido a por su hermana.

Notas como cogen el teléfono y respiras antes de que te salude, pero es la hermana de nuevo, que te dice: "¡Ahora se pone, Ricardo!".

Por fín se pone ella al teléfono:

- Hola Ricardo, perdona a mi hermana que es una lianta.

- Qué va, si es maja - Empiezas a mentir, por supuesto.

- ¿Qué tal acabasteis ayer? ¿Os quedasteis mucho más? Yo me fui pronto porque estaba muy cansada, bueno ya os lo dije a tu amigo y a ti. Muy majo tu colega, me cayó muy bien.
- Sí, Marcos es un buen colega, me dijo que le caíste muy bien también - No me dijo nada, pero bueno-. Nos fuimos un poco después que vosotras. Yo lo pasé genial ¿Oye, vas a.. - Digo mientras se oyen ruidos detrás del teléfono y Elena me corta la pregunta.
- Espera, Ricardo. ¡¡¡LUCIA!!! ¡¡¡Quieres colgar el teléfono de una vez!!!

- Vaaaale vaaaaale, ya voy, ¡¡pesada!!. ¡Adiós Ricardo! - Responde su hermana por el teléfono, y cuelga sin esperar respuesta.

- Perdona, mi hermana nos estaba espiando.
- Vaya, qué maja. - Muchísimo no veas.

El resto de la conversación es demasiado íntimo como para comentarlo. Además, no difiere de una conversación normal de tonteo por móvil. Dado que son bastante absurdas y largas, me la ahorraré.


Como toda pareja de enamorados, llega el día de recogerla en su casa. Pero eso ya es otra historia para otro día.

Y ya que hace sol, pondré para escuchar una versión jazz de Sunny:





1: No tan casualmente, tú estás nervioso y por ese motivo más cansado de lo normal. Además, oyes una voz que te dice: "Tu noche ya se ha terminado por hoy".
2
: Apagas la luz para que nadie vea la sonrisa que esbozas. Ni siquiera se te pasa por la cabeza que con luz o sin luz nadie te va a pillar porque toda tu familia duerme pasando por completo de tus éxitos nocturnos.
3: Y sonríes, pero esta vez ya pasas de apagar la luz. Más que nada porque no puedes apagar el sol que entra por tu ventana y echar la persiana llamaría más la atención que tu sonrisa.
4: ¿Los has contado? Me he cubierto las espaldas, son 7 cifras el teléfono completo y una de ellos tiene 10 "r". Por aquel entonces los teléfonos tenían 7 o 6 cifras (dependiendo de la provincia, no se marcaba el prefijo) y el cero estaba al final del disco, por lo que sonaban diez "r" después de marcarlo.

26 de noviembre de 2008

Aquella época sin móvil (I)

Tras varias semanas hasta arriba de trabajo y pasándomelo demasiado bien como para poder resumirlo en una entrada de este blog, vuelvo a sacar un ratillo para escribir.

Yo ya pertenezco a la generación del móvil, indispensable para casi todo. Nadie se despega del suyo (yo el primero, claro), lo llevamos a todas partes por si nos necesitan. Puedes saber si viene el bus, puedes ganar millones (dejándote millones en mensajes, obviamente), se convierte en tu agenda, en tu reloj y sobre todo, en tu tarjeta de contacto.

Cada vez que conoces a alguien tienes dos opciones: o terminas dándole el número de tu móvil o le preguntas su messenger. Y en un derroche de originalidad y alarde de simpatía te atreves a decir, superando todas tus vergüenzas una frase de cosecha propia: ¿tienes Tuenti?

¡Soso/a!

Hace años no había ni messenger ni movil. Para ligar se necesitaba algo más y era más entretenido. Estas escenas nunca las viví, así que me voy a tirar un farol y me las voy a inventar. Si alguien quiere corregirme, adelante.

Ambientemos esto un poquito con un clásico de Frankie Valli, eso si, cantado por Muse:





Situación sin movil nº1

Estás en un local con tus amigos y te fijas en una chica. Para llamar su atención la miras cada 20 segundos buscando que ella se de cuenta y te mire. Tras conseguirlo vas a la barra al mismo tiempo que va ella y te pones a su lado, rompes el hielo e intentas hacer un comentario simpático para ver como reacciona y ella te sigue el juego. La conversación dura hasta que te traen la copa, momento en el que te "despides" y cada uno vuelve a su grupo.

Suena un temazo, vas saltando hacia la pista, te cruzas con ella y la arrastras, comenzais a bailar y a hacer el tonto intentando imitar a James Brown. No os sale, pero da igual, os divertís que es lo que cuenta.




¿Y ahora? Son las 11 y te queda toda la noche para currártelo y conseguir quedar con ella más adelante, porque mañana no puede ser, que ya tiene planes (es mentira, pero tiene planes).

Si esto ocurre hoy en día, serían las 4 de la mañana, los dos estaríais para el arrastre, tu le pedirías el móvil y/o el messenger, le preguntarías si tiene tuenti y ya hablaríais en casa.

Sin embargo, antes o te la jugabas o perdías. Quedabas en verla el siguiente viernes en el mismo sitio, forzando a tus colegas a volver a ese garito. Viernes tras viernes yendo al mismo sitio sin verla.. tus amigos te van abandonando hasta que solo queda uno contigo, y al final aparece. Esta vez no te quedas sin su teléfono de casa, ni ella sin el tuyo.


Tu amigo Lumière (el sujeta velas para los que no son de disney) se cansa de esa situación. La historia termina por esa noche y continuará en cuanto te atrevas a llamar a su casa, pero eso será en otra entrada del blog.

31 de octubre de 2008

Las historias de los bancos

Nunca me preocupé mucho por mi propio dinero, no buscaba meterlo a plazos fijos ni miraba que banco me daba más intereses en mi cuenta corriente, pero desde que, en septiembre del 2006, concrectamente el día de mi cumpleaños, terminé la universidad, las cosas han cambiado y tanto que han cambiado.


Encuentras un trabajo, te hace ilusión tener tu primer trabajo serio, con su nómina, con su periodo de pruebas, su contrato y sobre todo relacionado con lo que has estudiado. Y esto implica que los primeros meses te mantengas atento a ver que día del mes cobras, si está bien el porcentaje que se lleva hacienda, y se abre ante ti el mundo de la economía (personal).

Lo primero que ves es que cobras un pastón. Amigo, empiezas a trabajar en octubre, hacienda se lleva un 2% más o menos, y eso te gusta, te gusta mucho, hasta que llega tu sueldo de enero y la declaración de hacienda en junio. Primero se multiplica el porcentaje de lo que se lleva hacienda, de un 2 a un 14% así que baja tu sueldo neto y, a mitad de año, te restan en un solo plazo lo que no has pagado mes a mes el año anterior. La economía entraba fuerte en mi vida.

Antes veía los anuncios de la tele de cáritas, de la cruz roja, etc las ayudas que se mandan al tercer mundo y demás obras de caridad, me parecían estupendas, voluntariamente donabas y eras consciente de que tanto dinero tuyo había ido para ayudar a los demás.

Ahora, además de los anuncios de cáritas y cruz roja está la obra social de mi banco, Caja Madrid. Y gracias a ellos se que parte de sus infinitas comisiones van destinadas a que a la mitad de los niños de Panamá los llamen "Madrid". Me siento afortunado. Mi cuenta corriente se vacía, pero por lo menos parece que ayudo a sus padres a pensar que nombre poner al niño.

Pasado un año con tu tarjeta de crédito o débito puedes ver como hay una retirada de dinero en tu cuenta bastante curiosa. 10 € (creo que son 10 €) por mantenimiento de la tarjeta. Lógico y normal. Su trabajo le cuesta a tu banco mantener la tarjeta en TU cartera. Al menos si por algún casual (o interés ajeno) la tarjeta termina en la cartera de otro, que me devuelvan ese dinero, ¿no?

¿Alguien ha leído alguna vez todas las posibilidades que te da un cajero al operar con tu tarjeta? Yo se tres, extraer dinero, retirar entradas y consultar saldo. Un cajero con tres botones sería suficiente para mi, sin embargo en la pantalla inicial de ofrecen 8 o 10 opciones a elegir. Un día que tenga tiempo miraré las demás, seguro que hay alguna estilo tragaperras de bar, mata marcianitos o incluso teletexto.

Vas un día al cajero, introduces la tarjeta, metes tu clave y señalas la cantidad que deseas extraer. Tras unos segundos esperando que el cajero se ponga a funcionar, lees en la pantalla: "Tarjeta no operativa, por favor de al botón continuar para recuperar su tarjeta". Dicho y hecho.

Recuperas la tarjeta y lo primero que haces es girarla y mirar por la parte de atrás. ¿Por qué? ¿buscas un cartelito que ponga "La razón por la que tu tarjeta no funciona es tal"? No. Parece que, aunque no ponga nada, nosotros leemos siempre lo que salía en los sorteos de las patatas fritas: "Vuelva a intentarlo". E introduces de nuevo la tarjeta en el cajero.

Pero no todo lo que pasa con los bancos es malo. En absoluto, hay cosas muy buenas. Como la que me ocurrió ayer: Señores, vuelvo a ser universitario.

Dos años después de terminar la carrera, sin tener que matricularme de nada y por supuesto sin necesidad de pedirlo, ayer me sorprendió una carta de Caja Madrid que había sobre mi escritorio.

Abro y leo (una aproximación, no tengo la carta delante):
"Estimado estudiante:
Me complace el honor de informarte, como cada cuatro años, de la renovación de tu carné universitario de la Universidad Autónoma de Madrid. Esta tarjeta, además de darte acceso privilegiado a diversas zonas y actividades del campus, puede funcionar, gracias a la colaboración de Caja Madrid, de tarjeta monedero.

Te informamos que puedes utilizar esta tarjeta como medio de pago en todas las cafeterías, reprografías y librerías del campus.

La validez de la tarjeta, como la anterior, es de cuatro años.

Un cordial saludo,

El rector de la UAM. "

Gracias Caja Madrid, seguiré teniendo descuentos por mi juventud hasta, por lo menos, los 29 años que cumpliré en el 2012. A vuestra salud.

23 de octubre de 2008

Mi ataque de celos

Imagínate un lugar. Pones cuatro paredes, una barra llena de copas, botellas y grifos de cerveza. Enfrente unos platos con su DJ, las luces de colores se mueven por toda la sala y en lugar se llena de gente. La música se mezcla en la barra con los gritos de la gente intentando llamar la atención del camarero que se concentra en sacar melodías a base de chocar hielos dentro de las copas, como si nada fuese con él. O en su defecto, ella. O en su defecto, ello.

Mi chica es una de esas personas que aguardan en la barra y al lado un buitre, baboso o petardo parece intentar hacerle más amena la espera intentando entablar conversación con ella. Yo no soy celoso, mi novia tiene el mismo derecho a pasárselo bien con todo el mundo igual que lo tengo yo. Yo confío en ella, ella confía en mí. Eso sí, yo no confío en desconocidos.

Yo estoy sentado hablando con un amigo en la zona de las mesas, desde donde miro sorprendido cuál es la táctica del chico. Ella no ha girado la cara, no le está haciendo mucho caso, por ahora está bien, el chico se irá frustrado y yo me quedaré tranquilo y eso pasará...... ya! - pienso mientras chasco los dedos - er... ya! - chasco de nuevo - humm... ya?... - chasco por tercera vez - ..... mierda, se ha girado. ¡¡Y ha sonreído!! !!al pringao!!


La conversación con mi amigo se detiene, se ha dado cuenta de que estoy pasando de él y también de que estoy mirando a mi novia. Y ahora mismo él también está mirando a mi novia, y suelta un "joeeer..." tan tímido que se vuelve a esconder en su garganta antes de que nadie intente escucharlo. Tarde, lo he oído.

-¿Te pasa algo? ¿Le pasa algo a mi chica? ¿Por qué la estás mirando, tu no estabas contándome tus historias? ¿Por qué te paras? - le digo siguiendo lo primero que me dicta la cabeza.
- Tranquilo tío, pensaba que te aburría... bueno... como te contaba, para mí que le encantaría tener una mascota pero... - mi amigo corta su historia de nuevo y se vuelve a fijar en mi novia - oye, ¿ese chico no está demasiado simpático con tu novia?
- No, que va.....a ver si les sirven ya las copas...

Y ahí están, las copas. En dos minutos vendrá hacia aquí y habrá terminado el peligro.

(El punto 6 fallaría más tarde)

Cierro los ojos, giro la cabeza y sonrío a mi amigo, intento entablar una conversación pero antes de que empiece ya estoy fijándome de nuevo en el payaso. A ver, a ver..... les están sirviendo las copas... esto... ¿por qué hay tres copas? ¿Qué pretende, emborrachar a mi novia? Bueno por lo menos paga el, qué detalle, pero no parece que ninguno esté con intención de irse a su sitio.

Me mantengo alerta, sigo sentado en mi silla intentando que no se me note lo nervioso que estoy. Y en ese momento entra en acción un imbécil que me mira y me dice con voz nerviosa:
- Oye tío, ejjj que.... ejjj que te he visto... y he dicho, este seguro.... oye colega... ¿me das un pico?
- No, lo siento, tengo novia, soy heterosexual y estoy altamente convencido de ello, no regalo besos a los hombres.
- Jajaj, que cachondo eres, hermano... me refería a... pues eso...a polvillos, ya sabes...
- Que no hombre, ni besos ni polvos, que no soy gay, busca a otro.

Tras unos segundos, le doy otra vuelta a esta anécdota.
- !!Ah!! ¿que me estaba pidiendo droga? - le pregunto sorprendido a mi amigo.
- Si... te estaba pidiendo cocaína...
- Para mí que es un policía de paisano.
- Para mí que es un yonki que te ha visto nervioso.

Un desconocido colocado ha sido capaz de notar mi nerviosismo. ¿Para que lo voy a ocultar? Acabemos con esto de una vez. Mi objetivo, dejar las cosas claras.

(Ese mensaje se podía leer en las venas que se marcaban en mi frente)

Atravieso la pista de baile, golpeo a más de uno y de repente una muchacha me agarra y me da un giro. Veo que está borracha como una cuba, además de tener pinta de extranjera, me jugaría su cabeza a que es rusa (así si fallo no pierdo mucho). Bailo un poquito para parecer simpático y trato de huir, pero la chica se acerca, se pega a mi aplastando su escote y tapándose la boca me dice: "Yo zorra, tú cerdo". Ante semejante falta de respeto le grito "¡¡Borracha!!" y me voy.

A ver, - pienso - ¿Cerdo, por qué?... maldita rusa...

Continúo con mi objetivo y subiendo las escaleras de la pista hacia la barra caigo en la cuenta de que la chica me quiso decir "Ahorrra vuelvo".

Olvídalo. - me digo a mi mismo. - Tengo cosas más importantes en las que pensar, por ejemplo, ¿qué le hago al tonto?:
  • Saludo, le grito, le pego un puñetazo.
  • Saludo, le pego un puñetazo, le grito.
  • Le pego un puñetazo, le grito, saludo.

La tercera, por supuesto. Me acerco sigilosamente, rodeo con una mano la cintura de mi novia mientras le pego un pellizquín cariñoso y le doy un beso en el hombro opuesto.

- ¡¡Cariño!!, mira, este es Mario.
- ¡Ah!, encantado, yo soy Fuiks.
- Hola, Fuiks, encantado. No ha parado de hablar de ti.
- Es lo suyo, imbécil, soy su novio - lo iba a decir, pero solamente lo pienso. Sin embargo contesto - La verdad es que es un encanto de chica. Oye, cielo, ¿vamos con los demás? no se vayan a poner nerviosos.

Eva me da un beso, me responde un "claro" con su preciosa sonrisa y los celos se curan de golpe. Bebo un trago y nos despedimos de Mario sin provocarle ninguna hemorragia. Al fin y al cabo la tercera copa que pagó era para mí.

14 de octubre de 2008

Un juego: El abogado del diablo

Hay muchas veces que la gente no escucha. Lo vemos diariamente en la política, no se escuchan, cada uno dice una cosa y nunca se llega a un punto en común. Yo creo que esta situación es absolutamente ridícula, no tiene sentido.

Es importante tener unos principios y un pensamiento propio, no dejarte llevar por los demás ni ir donde va todo el mundo. Pararse a pensar las cosas es sano para no ser engañado, es más, no pensar las cosas sería engañarse a sí mismo. Pero no hay razón para cerrarse en ti mismo y soltar siempre una respuesta inerte y constante: "No, no, no, no, no, no, no, no".

El otro día leí un chiste bastante curioso que tiene algo que ver con esto, es largo pero lo resume bastante bien. Es el hombre perdido en el globo:

Un hombre vuela en un globo, cuando de repente, se percata de que está perdido; maniobra y desciende lentamente hasta que divisa a alguien en la calle y le grita desde el Globo: disculpe! ¿Podrá ayudarme? He quedado de encontrarme a las dos con un amigo, llevo media hora de retraso y no se donde me encuentro.

Desde la calle: - Claro que si. Se encuentra usted en un globo de aire caliente, flotando a unos 30 metros de altura, entre los 40 y 42 grados de latitud norte y entre los 58 y 60 grados de longitud oeste.
Desde el globo:- Es usted del PP,¿verdad? - pregunta el del globo.
Desde la calle:- Si señor. Lo soy. ¿Como lo ha adivinado?

Desde el globo: -Es simple, porque todo lo que me ha dicho es "técnicamente" correcto, pero prácticamente" inútil. Sigo perdido y voy a llegar tarde a mi cita porque no se que hacer con su información.
Desde la calle: - Y usted es del PSOE ,¿verdad? - pregunta el de la calle.

Desde el globo:- Si señor. ¿Como lo ha sabido?

Desde la calle: - Es muy simple: Usted No sabe ni donde está, ni para donde va... Ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho se halla exactamente en la misma situación en que estaba antes de encontrarnos... salvo que ahora, por alguna extraña razón la culpa es mía.

(Globo perdido en el museo británico, en octubre del 2007)

Globos y políticas aparte, hace tiempo, cuando era universitario, inventamos un juego que nunca pensé que me serviría para mucho. Lo titulamos el abogado del diablo.

El abogado del diablo, además de una película, era un oficio dentro de la Iglesia católica hasta la llegada de Juan Pablo II. Ésta persona era la encargada de defender una postura con la que no estaba de acuerdo. Intentaba evitar la canonización de santos, exigiendo pruebas y poniendo en duda o negando los hechos atribuidos al futuro santo o beato.

Una buena forma de entender la opinión de los demás es ponerse en su situación e intentar pensar a su manera. Comprendes que no todo es tan negro o tan blanco como tu pensabas y la diferencia de opiniones da ritmo al asunto siempre que haya respeto por ambas partes, por supuesto. Pero ponerse en la piel del otro no siempre es fácil.


Dejo de enrollarme, explico el juego:

  • Entre dos o más personas se hacen varias listas de preguntas (una por persona) sin desvelarlas, de cualquier tema que se pueda discutir, las que queráis, dependiendo del tiempo que haya. Cuanto más personales sean las preguntas, muchísimo mejor, y con respuestas sencillas, "si" y "no". Si quieres facilitarte las cosas, usa tu email. Seguro que hay más de una encuesta que no has llegado a responder, puedes aprovecharla.
  • Una vez que estén preparadas las listas, contestadlas, cada uno las suyas, y , cuando estén contestadas, intercambiaros las hojas de preguntas conservando las de las respuestas.
  • Es bastante difícil que tus respuestas coincidan con tu opinión sobre las preguntas que plantea tu compañero, pero es hora de empezar a pensar distinto por cinco minutos. Aunque no estés de acuerdo con ellas, intenta explicarlas de alguna manera, intentando seguir una lógica.

Este juego lo retomé hace un añito más o menos, cuando me dijeron que los personajes que incluía en mis historias se parecían demasiado a mí. Todos pensaban igual que yo, porque jamás intenté pensar distinto. Ahora lo hago por simple diversión, otros quizás lo deberían hacer para gobernar un país.

La canción de hoy es una versión que me pasó mi colega David anoche y me ha dejado alucinado. Se trata de Given to Fly de Pearl Jam interpretada a piano y voz por Adam Monroe. Son pequeñas maravillas que puedes encontrar en youtube:



8 de octubre de 2008

Buscando en google a mis personajes

Tratando de no aburrirme y habiendo agotado todas las páginas de internet que se me ocurrían, incluida la sección económica de varios periódicos, una tarde, como muchas otras, se me ocurrió practicar la invención de personajes para mis historias.

No era la primera vez que me pasaba. Cogí un bolígrafo, mi cuaderno de tachones (que sería de mis historias sin buenos tachones) y me puse a pensar:

Veamos, los protagonistas,...humm una pareja,... edad adulta pero todavía sintiéndose jóvenes... pongamos unos treinta... él moreno, como yo... bueno no, mejor rubio que si no me iría a la auto descripción, y ella rubia.. demasiado iguales, borremos esto.. Empiezo, pareja, 30 años, él rubio, ella morena, llevan tiempo conociéndose y no saben dar el paso... bueno otra vez esa historia no, mejor están juntos y discuten, o mejor aún, no se conocen y no se llegan a conocer....



Treinta minutos después hay suficientes tachones en mi cuaderno como para jugar una partida de ajedrez por cada párrafo. Escribo a lo largo de la hoja "Jaque mate" y me retiro de la partida.

Estoy aburrido, sin ningún plan y mi vía de escape es el cuaderno que no hace más que retarme desde la esquina a escribir todo aquello que no soy capaz de inventarme. Y de repente una alarma suena en mi pc: Te ha llegado un email.

Qué querrán, ¿ofrecerme viagra? A mí, ¿a los 25? Mi interés a esta edad no debería estar en fármacos ya inventados sino en la experimentación con medicinas alternativas y naturales, pertenezco a una generación que se revuelve inquietamente, odiamos ser borregos, adoramos la independencia, ¿Quién demonios me envía esto? ¿Martín? ¿Qué Martín? Martín Alcázar pone de remitente, que obviamente es un nombre falso.

¿Quién anda detrás de Martín Alcázar?, cualquier chiflado aburrido que desea saturar los emails de hotmail. ¿Con qué propósito? ¿Pasar el rato? ¿La gente no tiene otra cosa que hacer?

No, desgraciadamente algunos no tienen otra cosa que hacer. Y para muestra yo mismo, empiezo a agradecer al Dr Martín Alcázar que me haya ofrecido medicamentos de esta forma, ahora lo primero que pienso hacer es buscarle una cara a este hombre y ocupar el tiempo que sin email habría perdido.

Abres google, un clic en imágenes y escribo: "Martín Alcázar"

¡Así que eres tu eh! me quedo con tu cara, que para nada tiene pinta de doctor, es más, no creo que hayas pasado un examen de universidad. ¿Has comprado el título de tu carrera? Seguro que sí, es más, te voy a decir como ocurrió.

Unos minutos mas tarde la historia de la carrera de Martín Alcázar está escrita. No hay lugar para correcciones, eres así porque yo te he hecho así. Te he descrito basándome en tu foto tamaño carnet y aquí tienes tu currículum.

Pero.... ¿y si Martín Alcázar es el de la foto de al lado? está celebrando su cumpleaños, parece feliz. ¿Por qué no puede ser un tío feliz que ha enviado un email a todo el mundo ofreciendo viagra con un agudo sentido del humor? Como diciendo: "Tu que estás en tu trabajo, olvídate 5 segundos de él, lee esta chorrada, sonríe, bórralo y continúa, te vendrá bien". ¿Por qué no?

Ahora mismo Martín Alcázar es el nombre de 6 personajes diferentes, cada uno de una edad y totalmente diferentes entre sí. Ha sido tan entretenido que hasta se me ha olvidado hacer la cena. Y todo por un email de spam, sin musas, sin sillón de iluminación y sin tener que beber.

(Maravilloso sillón de la iluminación encontrado en ffffound.com)

Esta historia me pasó hace bastante tiempo, no recuerdo si hace más de dos años. Propuse inventar vidas a partir de fotografías encontradas por el google en un foro de internet pensando que no tendría éxito. Dudaba si sería buena idea ya lo más seguro es que tarde o temprano aparecería el primer gracioso de turno con una ingeniosa contestación que enviaría el hilo al más profundo de los infiernos.

Fue una satisfacción ver la cantidad de gente que apoyó el plan. Surgieron decenas de historias cada cual más divertida e ingeniosa. Todas ellas merecían la pena, apenas 3 párrafos que te hacían sonreír o incluso aguantarte alguna que otra lágrima. Y no sólo sobre personas, también hubo gente que escribió sobre objetos, animales y sensaciones.

Desde entonces, cuando me aburro, si la música me lo permite, leo el correo basura. ¿Quién sabe si me va a ser útil?