30 de julio de 2010

Tejado de menos

Como expliqué en su correspondiente entrada, llegan momentos en los que pareces tener todo y vives en un constante standby por miedo a que cualquier cosa pueda deshacer ese momento tan especial que pasó de durar los segundos que dedicas a una mirada a compartir unas palomitas, una cena, una cama y una vida. Estoy hablando, por si no lo habéis adivinado, de mi vida hace 11 meses.

Sin embargo llega un momento en el que tienes que plantearte una serie de cosas, enfrentarte a tus miedos y afrontarlos. Es difícil echarle ganas cuando lo haces solo, siempre viene bien un apoyo cercano, como Eva, pero esta vez no podíamos ayudarnos mutuamente, era un reto para los dos y una decisión de pareja a tomar de forma individual. ¿Formalizamos aún más la relación? ¿Nos comprometemos más?

Si bien estas preguntas no tienen fecha de caducidad, es necesario ponérsela. Un día u otro tendréis que tomar una decisión y si se aplaza una vez lo más seguro es que se aplace dos, tres, y la relación se vaya desgastando por desgana, y eso me asusta todavía más.


Que Eva y yo decidiésemos acabar con nuestra relación no quiere decir que ambos ya no nos quisiésemos, ni siquiera que no nos queramos.

Desconozco la opinión en detalle de Eva, es algo típico de las ex parejas no hablarse de todo lo que sienten o viven después de romper. No te sorprenderá, Eva, si te enteras a través de esta entrada de que oculto cosas con el fin de que la ignorancia nos haga más fuertes al mirar hacia el pasado. Supongo que estarás de acuerdo aunque muchas veces me gustaría saber más de ti, me muerdo la lengua por si se ensucian mis recuerdos.

Olvidarse es de cobardes o al menos así lo entiendo yo, pero el tiempo juega en mi contra y poco a poco se quedan atrás cubiertos por el polvo.

Esta entrada viene a ser como un horno pirolítico, de esos que se limpian solos, para seguir recordando una de las mejores partes de mi vida y porque, repitiendo una de nuestras frases y juegos de palabras:

Tejado de menos, y suelo (hacerlo) de más.


¿Melancolía? 100%




(...) Don't turn me home again
I just can't face myself alone again
Don't run back inside
Darling you know just what Im here for
So you're scared and you're thinking
That maybe we aint that young anymore
Show a little faith, there's magic in the night
You aint a beauty, but hey you're alright
Oh and that's alright with me (...)

11 de junio de 2010

Frase del día

Una entrada corta para que cada uno saque sus conclusiones. Hoy me he despertado con esta frase en la cabeza:

El mundo está lleno de cobardes creativos que esperan la oportunidad que ellos mismos guardan en su mochila.

31 de mayo de 2010

Tom Cruise acierta con España

Irónicamente, por supuesto.

Recordemos allá por el año 2000 una película protagonizada por este gran actor de acción y expareja de Penélope Cruz: Mission Imposible II.

Esta película, dirigida por John Woo y escrita por Bruce Geller, Ronald D. Moore, Brannon Braga y Robert Towne, tenía un fallo garrafal nada más comenzar la película. No se quién, quizás el director, quizás los productores, los guionistas, no lo sé, no quiero culpar a nadie.

Sevilla, semana santa, procesiones por la calle donde la gente va cantando una especie de ¿villancico antiguo? saltando y bailando con mujeres vestidas de falleras, rodeados de antorchas y quemando figuras como en las fallas.

"Estas fiestas son un fastidio. Honrar a los santos quemando cosas. Curiosa manera de venerarlos, no cree?" - Comenta Anthony Hopkins poco después, por si no había quedado claro.

Tony, tío, ¡que fuiste Hannibal Lecter!, ¡un psiquiatra brillante y culto!

En fin, la escena:



Pues bien, lo han vuelto a hacer. Con Tom Cruise y Cameron Díaz como cabeza visible del cartel, en la película Knight & Day (precioso juego de palabras, por cierto), esta vez dirigida por James Mangold y escrito por Patrick O'Neill.

Tom Cruise y Cameron Díaz, a bordo de una moto, se recorren las calles de Sevilla de nuevo escapando de unos toros. Y no es un encierro cualquiera, sino que los rodea un montón de gente vestidos de blanco y con pañuelitos rojos hasta llegar a la Maestranza.

Bienvenidos a los San Fermines de Sevilla (minuto 2:07):

25 de mayo de 2010

Motivación

Motivación. Eso es lo que buscaba, el empujoncillo que necesitas que te den darte para ponerte a caminar, porque muchas veces no me doy cuenta, y posiblemente alguno de vosotros tampoco, de que si quieres caminar no puedes quedarte esperando a que sea la gravedad la que empuje tu pié hacia el suelo.

Timidez, comodidad e indecisión se atan entre ellas formando una bolita en el estómago que te dice: "Estoy mal, pero si me muevo puedo estar mejor.... o peor....". Sigue la misma forma de actuar que aquel flato que te entraba en el colegio en el test de Cooper.

Aquel día en el que, estando delante del ordenador, una frase te hace pensar tanto que te bloqueas ya que mentalmente buscas tu error en lo que has hecho. Sin embargo tuve la feliz idea de contarle a un par de amigos lo que me había pasado y me han venido a decir que "el error no está en lo que has hecho, sino en haberte bloqueado".

26 años de experiencias y 5 meses de bloqueo para darme cuenta de que tenía que corregir la primera línea de esta entrada. El empujón me lo doy yo que para eso soy el prota.

Debería tomar nota de Ari Gold (El séquito):






- ...y tengo una idea genial!
- Como todos estos idiotas. ¿Puedes llevarla a cabo?
- Creo que puedo.
- En esta vida nadie va a invertir porque "tu crees que puedes".

(...)

- Mira, cuando mi hijo nació mi gran miedo era tener esta conversación. Se que le daría cualquier cosa por ser mi hijo, y no podría decir que no y es una putada (...) No cometeré ese error contigo: Simplemente digo NO.
- Puedo sacarlo adelante, Ari.
- Acude a mí cuando lo puedas demostrar.

Actualizo de nuevo esta entrada para poner un corto que me recomendó mi amiga Virginia. El circo de las mariposas. Sin palabras:




18 de mayo de 2010

La importancia de la imaginación

Siempre tuve la idea de que la imaginación es una consecuencia de la imperfección del ser humano.

Es curioso este hecho ya que muchas personas van buscando las fórmulas de lo bello como sinónimo de exactitud y de perfección desde hace mucho tiempo y sin embargo el uso la imaginación es indispensable en la definición de algo perfecto, y como he dicho antes, la imaginación es consecuencia de la imperfección.*

Vayamos poco a poco e ilustrando con algún ejemplo:

La imaginación y la belleza
Cierto día, un ser humano se lió a golpes con una piedra dándole forma. Los golpes eran gobernados por su cabeza y el resultado fue el cuerpo de una mujer, la Venus de Willendorf.

Bien, esta escultura probablemente no representa a ninguna mujer real, pero hay características curiosas. Lo primero es que representa la fertilidad, por las voluminosidades, los pechos grandes, las caderas anchas... etc No da importancia a las extremidades ni a la cara, pero sin embargo el ombligo está tallado, y el pubis exagerado. Es decir que el autor reunió (consciente o inconscientemente) ideas y formó una imagen. La segunda es que el autor volcó esa imagen mental en una piedra y llegó al punto necesario en el que se diferencia una escultura de una simple piedra, buscando fiabilidad, buscando perfección. Usó su imaginación para generar una imagen de lo que pensaba y también para dar forma a una piedra de forma realista.

Otro ejemplo con el cuerpo femenino a día de hoy son las famosas medidas perfectas de la mujer en 1990: 90 - 60 - 90. ¿Y por qué?

Es fácil adivinar que muy pocas mujeres cumplen esta relación de medidas, por no decir ninguna de manera mas o menos continuada. Por otro lado, es una fórmula a la que se llega tras medir el cuerpo de las modelos. Se busca el pecho perfecto, la cintura perfecta y las caderas perfectas, se escoge a las tres ganadoras y se funden en una. El resultado no existe, es imaginario, pero de él se extrae una teoría.

Pero la cosa no queda ahí. Miremos los números de nuevo. Son números "exactos" en el sistema decimal. La exactitud atrae lo mismo que la simetría, que también la cumple. ¿Son estas las medidas perfectas? Por supuesto que no. Una persona con poco pecho y espalda ancha bien puede tener un "pecho perfecto" según esta fórmula. Esta fórmula no es realista porque se olvida de la constitución de la mujer. Define un cuerpo bonito en nuestra imaginación y se olvida de la realidad.


La imaginación y la explicación de la realidad


Demos un paso más al frente sobre la creatividad de las personas. Nos apartamos de el ideal de la perfección y nos centramos más en la imaginación del ser humano para explicar el porqué y el cómo de lo que le rodea.

Un día una persona se despertó y se interesó por el Sol que veía todos los días salir por el horizonte. Se preguntó por qué y obviamente no encontró una respuesta, sin embargo esto no impidió que se dedicase a otras cosas, sino que inventó una explicación. Algo mueve al Sol, yo no lo puedo mover, así que debe ser algo superior a mí, como por ejemplo, un dios. Historias de dioses imperfectos que curiosamente cada uno representaba su perfección particular. Y de ahí generó la perfección de perfecciones, el dios perfecto. Obviamente, producto de la imaginación de nuevo.

Otro ejemplo de hasta donde llega la creatividad humana es la descripción del mundo como un disco. "La Tierra no es más que un disco finito y plano" - hasta aquí bastante realista para la época - "sostenida por cuatro elefantes en sus puntos cardinales y sostenidos estos por una tortuga anciana y grande que nada constantemente en el mar del universo". Hoy en día lo calificaríamos de locura e incluso nos hace reír, pero estoy seguro que actualmente estamos convencidos de barbaridades como estas que tomamos como verdades absolutas, pero que son indemostrables e indefinibles. En un futuro las reduciremos al absurdo.


La imaginación y los miedos


Otro producto de la imaginación son los monstruos, representaciones de nuestros miedos. Normalmente son mezcla de animales conocidos exagerando sus características. Por ejemplo el minotauro es una mezcla entre un humano y un toro. El toro da sensación de poder, de tozudez y de violencia. El humano la da de inteligencia y de habilidad. Si además de esto lo aumentamos de tamaño, el resultado es una imagen terrorífica.

Los dragones suelen ser reptiles, como las serpientes que también imponen respeto al ser humano. Vuelan, y el hombre no, por lo que en el aire el hombre es inferior. Escupen fuego por la boca, teniendo en cuenta que el fuego es una poderosa arma de destrucción. Y por supuesto, son de gran tamaño.

Exactamente igual pasa con los grifos, mezcla del rey del aire (el águila) mezclado con el rey de la selva (el león). Y de la unión entre un grifo y una yegua nacen los hipogrifos.

Sobre las historias que rodean a estos monstruos nos damos cuenta de que hubo personas que se inventaron al más terrorífico de los monstruos para escenificar el miedo y posteriormente se volvieron a usar su creatividad para enmarcarlos en una aventura en la que un héroe les da muerte.

La imaginación y la fantasía

En el lado opuesto a los miedos están los mundos de fantasía o ideales.

El ser humano también ha buscado en la imaginación un mundo en el que no existan los problemas, o, al menos, que te ayuden a solucionarlos. Y ahí es donde aparecen todo tipo de hadas, duendecillos, gnomos que trabajan por las noches en tu taller adelantándote el trabajo (me encantaría seguir creyendo en ellos).

Estos individuos suelen incluirse en cuentos para niños, como los enanitos de Blancanieves o las aventuras de Gulliver. Barrio Sésamo, Isidoro, Inspector Gadget, la televisión continuó con ello.

Llama la atención, tanto en el caso de los miedos como en los de fantasía, que el ser humano no es el único animal con inteligencia suficiente para tener un lenguaje y un comportamiento muy desarrollado. En muchos casos, todas estas especies racionales son capaces de comunicarse entre sí mediante un idioma universal o conociendo a la perfección el idioma de la otra especie (bilingüismo).


La importancia de la creatividad hoy en día



El hombre es curioso por naturaleza. Le llama la atención lo desconocido y le atrae aquello con lo que no está familiarizado. Por eso mucha gente se interesa por historias inventadas, se leen cuentos a los niños e incluso se les invita a creer en ellos.

Sin embargo, no se le ve una aplicación útil directa a la creatividad actualmente. En las escuelas se da más importancia al conocimiento aplicado como la física, las matemáticas, el lenguaje, ... que al desarrollo de la imaginación y cuando llega un soñador como Steve Jobs de Apple con su iPhone o Cameron con su 3D en el cine o leemos la cantidad de ideas que tuvieron Tesla y Da Vinci nos quedamos impresionados y pensamos: "A mí nunca se me ocurriría nada parecido".

"You may say I´m a dreamer, but I´m not the only one." (John Lennon - Imagine)

Los niños nacen con un sentido de la creatividad muy desarrollado. Resuelven sus pequeños problemas con gran astucia e incluso nos impresionan a los adultos. Hay cientos y cientos de anécdotas.

Posiblemente no habría tanta diferencia si se continuase el entrenamiento desde el colegio a los niños en el desarrollo de ideas. Con lo importante que es el Brainstorming hoy en día en cualquier ámbito laboral.

¿Por qué no se fomenta esto desde pequeños? ¿Tendríamos más grandes talentos?

Ni siquiera nos paramos a pensar lo importante que es la imaginación en nuestras vidas y sin embargo, le dedicamos cuatro tiempos verbales que usamos varias veces al día: Condicional de indicativo, condicional perfecto de indicativo y sus correspondientes subjuntivos.

Ken Robinson habló en el programa TED Talks sobre este último apunte: La educación mata la creatividad. Es una charla de 20 minutos bastante agradable por sus toques de humor que he visto en una de las entradas del blog de Berto. Pongo los enlaces con el discurso subtitulado al castellano.







* Definir lo perfecto como "aquello que no es imperfecto". Es un tema tan lioso como interesante y se puede ampliar información con el estudio de los lenguajes formales y los famosos postulados del teorema de completitud de Gödel.

14 de mayo de 2010

Mis dudas sobre política y justicia

Ya, soy de ciencias, que le vamos a hacer. Eso tiene su parte mala como la de desconocer gran parte de la política, justicia e historia actual, pero es algo que con interés se puede compensar.

Todo el mundo sabe que al poner en práctica una teoría, siempre hay huecos en los que uno se puede apoyar para llegar a la solución que se quiere, independientemente de que esté mal o esté bien. Esto pasa en todos lados, salvo en matemáticas (ciencias exactas) y todavía tengo mis dudas. Seguro que más de uno se da cuenta de aquel par de palabras mágicas en problemas que no faltaban nunca en problemas de física o química: "Suponiendo qué"


Cuando yo tenía alrededor de 12 años estudié que había tres poderes en el país independientes entre ellos, y ahora que tengo 14 más, me doy cuenta tarde pero a tiempo, de que actualmente es todo lo contrario. Lo resumo en tres preguntas:

  • A mi entender los ministerios forman parte del poder ejecutivo. Si se quiere independencia de poderes, ¿debería existir un ministerio de Justicia como ocurre hoy en día?
  • En el caso de la Justicia, el presidente del gobierno (poder ejecutivo) y la oposición, eligieron a dedo los jueces, si no recuerdo mal, para el Consejo General del Poder Judicial. ¿Es esto independencia de poderes?
  • ¿Alguna vez ha habido una independencia de poderes como asegura la teoría?

13 de mayo de 2010

Muerte de un asesino en serie

Ayer, 12 de Mayo de 2010, nos dejó uno de los mayores asesinos (de risa) del cine español, Antonio Ozores. Me enteré por el Twitter de Buenafuente cuando todavía no había salido la noticia en los periódicos y lo confirmé con la Wikipedia.*

Actor, hijo, padre, hermano y tío de una familia dedicada al entretenimiento (cine, teatro, series, programas de tv) desparramaba sus genialidades en cualquier sitio que pisase y hacía ver el mundo de otra manera.

Pese al desfase temporal entre Antonio y yo, que tengo todavía 26 años, puedo decir que Antonio Ozores es un humorista de mi generación. Conocí a Ozores por aquel programa llamado 1,2,3 de Chicho Ibañez Serrador, donde colaboraba junto a Juanito Navarro, en las temporadas de Mayra Gómez Kemp y de Míriam Díaz Aroca.




Pero claro, yo era muy pequeñajo en esa época y no me quedaba con las caras ni mucho menos con los nombres de las personas que pasaban por los programas de televisión, así que, sin pretender ofender, olvidé audiovisualmente a Antonio Ozores, pero conocí a su hija, Emma.

Emma Ozores trabajaba en la serie La casa de los líos, una historia protagonizada entre muchos (y muy grandes, una de las series nacionales con mayor calidad de reparto) otros por el gran clásico Arturo Fernandez y Florinda Chico. Es una actriz impresionante sobre todo en el registro de niña nerviosa. Ahí fue cuando mi padre me recordó quién era realmente Emma y me volvió a presentar (audiovisualmente, por supuesto) a la familia Ozores.

Y desde entonces me interesé más por el origen del humor moderno español, con sus películas dirigidas por su hermano Mariano, con Esteso y Pajares, los gags de los ya nombrados Tip y Coll (que también colaboraron posteriormente en más programas de televisión) y sobre todo con Gila del que mi abuelo era un gran fan.

("Ya no va más", remake de los bingueros, con un par)

Sin embargo, he de decir que para mí la segunda característica de Ozores era su humor. La más importante y por la que realmente me ha enganchado es por su dedicación y su forma de trabajar volcada en el entretenimiento que se resumen (si es que se puede resumir algo) en 160 películas, 200 obras de teatro y 6 series de televisión en 82 años de vida.

Hagamos un par de cuentas:
Teatro: Debuta en los 40. 2010 - 1940 = 70 años en el escenario, que hacen casi 3 obras anuales.
Cine: Debuta en el cine en los 50. 2010-1950 = 60 años entre cámaras, que hacen también casi 3 películas anuales.


Tampoco me puedo dejar en el tintero la excepcional forma de ser de Antonio. Ayer, repasando sus entrevistas me encontré esta de marzo del año pasado. Pocas personas pueden decir algo tan difícil:

- Tú, si hubieses ido a América, hubieses triunfado.
- ¿Para qué quiero ir a América si ya he triunfado aquí?







No se me ocurre ninguna forma de despedir mejor a Ozores que la que comentó Ángel Martín ayer en su Twitter:

Antonio Ozores se ha ido. A partir de ahora cuando llueva sabremos que son lágrimas de risa de los que están por allí arriba.

D.E.P. Antonio.


*¿Quién actualiza la wikipedia tan rápido?

3 de mayo de 2010

Surf break

Cuando eres tan optimista como Sartre. O cuando intentas despejarte sacando la bici y la rutina es la que presiona los pedales y tu solo te dejas llevar por cualquier corriente de aire o incluso cuando te acuestas porque no tienes nada mejor que hacer que quedarte parado dejando pasar el tiempo, lo que necesitas es un buen cambio de aires.


Nuestro Atleti nos lo permite (no coinciden las fechas con las finales Copa y UEFA) , así que por segunda vez ambos primos nos ponemos en marcha, llenamos el maletero y partimos, Messi mediante, a las Rias Baixas.

El panorama en olas se presenta de esta forma según windguru (clic para ampliar).


Ya solo queda confirmar las clases y el material. Sirva este vídeo como avance:



Y por último, puestos a surfear y a relajarnos, nada mejor que Jack Johnson. De Jack Johnson recomendaré un par de pelis/documentales: Thicker than water y Brokedown melody.

24 de abril de 2010

La medalla de 1992

Paseando mi vista por la estantería que tengo justo encima de mi monitor me he quedado mirando un rato una de las medallas que logré en mi etapa de colegial.

Como en la mayoría de los colegios, cada año se celebraba un certamen del propio colegio donde se premiaban las mejores obras maestras de los alumnos y posteriormente, en la fiesta de final de curso, acompañados de todos los padres, se entregaban las medallas correspondientes anunciando tu nombre por megafonía.

Allí fui yo, todo rojo y posiblemente disfrazado de duende o de guarda real árabe en Junio de 1992, con 8 años, a recoger la medalla de la mejor redacción por un texto donde explicaba todo lo que hice en esa semana santa: Visitar Sevilla y la Expo '92.

Hay aficiones que tomas y dejas, así pasó con la mayoría de extraescolares en las que he participado, como el judo, baloncesto, el piano, la doma, ... Sin embargo me impresiona ver que después de 18 años sigo enamorado de la escritura.

Nadie me enseñó a seguir unas formas a la hora de redactar, definir o describir. En cuanto pude decidir mi orientación profesional, abandoné la rama de las letras para subirme por otras con su significado biológico. Y terminé preparándome para la universidad por la especialidad biosanitaria, puesto que la biología es otra de mis grandes pasiones.

Mi elección universitaria se alejaba teóricamente más del papel y del boli cuando me decanté por Ingeniería Informática Superior. 5 años de números, estrategias, lenguajes incomprensibles que lograban funcionar minutos antes de las entregas.

Sin embargo, aunque no fuese consciente de ello, seguía practicando. Entre exámenes y memorias de prácticas, comentarios en código de programación, consiguieron que no perdiese el ritmo hasta día de hoy.


¿Qué puede traerte una afición tan sana como la escritura? ¡Solamente cosas buenas! Te relaja, te olvidas de tus problemas durante el tiempo que rellenas folios y mantiene la mente encendida cuando discutes contigo mismo si esta frase está bien escrita así o se entenderá mejor de otra manera o lo bien que quedaría una combinación de dobles sentidos.

Los que escriben me entenderán si digo que miles de veces tienes una historia prácticamente escrita y al llegar a la conclusión te das cuenta de que no está bien asentada, o no tiene el ritmo que quieres. No lo piensas dos veces, actúas por instinto, borras y vuelves a empezar. Todo esto te ayuda a ser perfeccionista.

Solo tiene cosas buenas, eso pensaba yo, pero no es cierto. La escritura consiguió que me alejase de otra afición sana casi desde que terminé el colegio y no tuve la obligación de hacerlo. Me refiero a la lectura.

Cada vez que abro un libro, me engancho a él, devoro las cuarenta, ochenta, ciento cincuenta primeras páginas hasta llegar al párrafo maldito. Ese párrafo en el que pienso con rabia: "Sharpe, Hornby, Asimov, Pratchett (como se llame el autor)... ¿Por qué repites dos veces una palabra en el mismo párrafo? ¿Por qué no describes antes de poner al personaje en acción? ¿Por qué lo has escrito así y no de otra forma? Yo lo hubiese escrito así. Castigado a la estantería."

Y como una amante, vuelvo a la escritura para aprovecharme una vez más de ella.


Curiosidad: Aquel premio de 1992 que ganó pese a tener una mancha en rojo señalando que vaso se escribe con v.

9 de abril de 2010

Historias de universidad: Reno embolao

Mucha gente cuenta que la mejor época de su vida es la de estudiante, y dentro de la vida de estudiante, la universidad es la crema de la crema. Para no caer en la redundancia podríamos decir que es la crema de la pomada.

Estoy totalmente de acuerdo. La universidad es algo distinto, y la mayoría de las malas opiniones sobre los universitarios son deliciosamente ciertas. Lo que es un ejemplo de vaguería o sinvergüencería para el mundo exterior es una muestra de envidia hacia los universitarios por nuestra parte, algo digno de ignorar.

Si bien mi grupo de amigos no era un grupo modelo (la bloggera Lhotse puede dar fe de ello), tampoco podemos tacharnos de fracaso. Entramos todos en el "tiempo medio de finalización de la carrera". Los que más pronto lo hicieron terminaron en 4 años, los más lentos, 6 años, y viendo nuestras costumbres, más que fracaso debería llamarse éxito o milagro.

(Entenderemos por cesped todas las zonas verdes de este plano, aunque muchas eran rastrojos)

Anécdotas de césped, cafetería, asociación de alumnos, laboratorios, biblioteca, salas de estudio, ... de las que te hacen pensar: "Creo que nos hemos pasado..... ¿y lo que nos hemos reído?". Sobre todo cuando algún profesor tenía cargos de conciencia por su primer expulsado de clase en 15 años.

Anónimamente os contaré una historia de las más recordadas cuando quedamos de birras.

Aunque a nadie le interese.

Corría el 2005, cursábamos cuarto curso (y último para algunos) y estábamos en clase de una asignatura troncal como es Sistemas Informáticos I, algo extraño, ya que, tras pasarnos las mañanas leyendo el periódico y haciendo prácticas, era usual que fuésemos a comer al Plaza Norte 2 y volviésemos a los laboratorios con unos huevos kinder y una tarrina de helado a seguir haciendo prácticas. O quedarnos en el cine a ver una película de 4 a 6, con la sala para nosotros.

Este día rompimos la rutina, pasamos de hacer prácticas, comimos antes y llegamos a clase con nuestros huevos kinder. Los montamos y en uno de ellos nos apareció un bicho que tiraba de un carro y con unos cuernos muy aparentes. No, no era la novia de nadie, era un reno.


Ante la expectación que causó esta criatura en las manos del sortudo comensal del huevo kinder, se empezaron a crear envidias a su alrededor.

Tradiciones de la tauromaquia cayeron sobre él, inexplicáblemente, ante la pavorosa mirada de su dueño que gritaba en voz baja: "¡¡¡Mi reno!!!, ¡¡¡mi reno!!!". Banderillas, estoques, montajes fotográficos con el móvil mientras en la pizarra se formaba un croquis de relaciones entre tablas de bases de datos que nadie era capaz de seguir.

Y como culmen del sacrificio, una costumbre española bien espectacular y salvaje como es el "toro embolao", el "reno embolao" en este caso.

Un par de papelitos atados en los cuernos para formar llama, un mechero para comenzar la "cremà" (de nuevo, "pomadà" para los que no estén familiarizados con las fallas) y los cuernos a arder a la primera de cambio. Fallaba algo, el reno no se movía con la soltura que lo haría un toro.


Expentantes ante la reacción del reno, parcialmente derretido, éste se manifestó provocando una humareda y un olor enrabietado y pegajoso que no dejó indiferente a nadie, ni siquiera al profesor/a (demos lugar a la imaginación) que nos preguntó: "¿Qué hacéis?"

- "Ahora lo apagamos" - contestamos. Y soplamos con la seriedad que nos caracteriza para seguir atentos a aquel enjambre de líneas y cuadrados que se suponía que almacenaban información.

Aunque a nadie le interesase.