En fin, semejante individuo lo descubrí hace unos cuantos años cuando me vino el maravilloso acné. Símbolo de que ya estaba creciendo ascendí hasta la edad de combatirlo con el genial medicamento Roacután. Los efectos son devastadores, te corta los labios, te seca la piel y te tienes que hacer a menudo un análisis de sangre para ver que tu higado sigue funcionando como debería.
Entre las contraindicaciones anuncian cambios de humor, posibles depresiones e incluso ha habido casos de intentos de suicidio.
Posiblemente eso me hizo pensar que debería tomarlo. Dicho y hecho, 6 meses con el roacután y adios al acné, para siempre. Realmente me lo diagnosticaron un año pero en los análisis vieron que posiblemente me afectaba a la bilirrubina (la favorita de Juan Luis Guerra) y era mejor acabar a los 6 meses dado que no tenía acné en exceso.
Pero este grano de la espalda se resistió debajo de centímetros de carne, hasta ayer. No era peligroso, no crecía, no era grande (como una avellana) pero el rascarte la espalda y ver que tienes un bultito te hace sentir incómodo.
Establecimos una relación amor-odio durante unos cuantos años hasta que llegó el momento de decir: Te quiero.... pero solo como amigo.
La relación se enfrió hasta el punto de que ayer, corté por lo sano. Bueno lo hizo el cirujano.
1) Me frotan la espalda con betadine:
- ¿Lo que me has echado en la espalda es anestesia de contacto?
- No hombre, es betadine, vas a flipar con la anestesia.
- Ah! gracias, me alegra saberlo.
2) Encienden el bisturí eléctrico y suena un pitido constante:
- ¡¡¡¡¡Ey!!!!! me mueroooooooo me mueroooooooooo, me estoy muriendoooooo que es ese pitidoooooo
- Es el bisturí eléctrico, deja de decir eso, si notas algo dinoslo y te ponemos más anestesia.
- no no, no me muero, no noto nada (mentira, al estar soltando chispazos cerca de la columna, notaba cosquillas en la nuca).
3) Dándome más puntos que los que se queda la DGT:
- ¿Haces deporte?
- Voy al gimnasio algunas veces, pero vamos, no mucho, ¿por qué?
- No por nada.... tienes una fibrosis impresionante.
- Ah.... y eso es bueno, malo, regular......
- Ni bueno ni malo, simplemente que tienes la espalda muy dura y que vamos por la tercera aguja de coser...
- Ah! vaya.... son gratis, ¿no?
Y ahora...... siento un vacío en mí que me hace echarlo de menos... recuerdo los ratos juntos, lo que nos divertimos y pienso... ¡A la mierda! que bien que me lo haya quitado, una cosa menos.
Menos mal que, puede ser que por tonto, no se me da muy bien olvidar a mis amigos. Y si esta relación se da con otra persona, me cuesta mucho deshacer una buena relación de amistad, no podría olvidarlo como hice con el quiste, ni cambiarla por unos cuantos puntos.
El topicazo de el hombre duro sin sentimientos no es tal y como se piensan, y a todos nos duele que una chica nos diga la frase: Te quiero, pero solo como amigo. Y las chicas lo saben. Sin embargo, muchos de nosotros seguimos ahí. Ahí es donde se demuestra que un tio no se derrumba. Cuando, tras haber escuchado esa frase, y sabiendo que ella descarta cualquier posibilidad con él, sigue siendo un amigo (aunque, iluso de ti, siempre desearías ser más).
Sirva este corto, para darse cuenta del punto de vista del chico, y no de la chica al que estamos acostumbrados:













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