9 de octubre de 2009

La intención es lo que cuenta

Está claro, porque si no no me explico la facilidad con la que se reparten los premios de prestigio mundial.

Mi intención, por supuesto, será llegar a tener en mi despacho una estatuilla. Me da igual que sea un premio Cervantes, un Razzie o cualquier muñecote que luzca y haga bulto en mi estantería. Pero mientras me llega la hora (de ser premiado o de morirme), puedo entretenerme en la juguetería de El Corte Inglés escogiendo el título que mas me guste.

"Oscar al mejor padre del mundo", "Tu mujer certifica que eres el mejor marido", "Certificado de mejor amigo", "Diploma de mejor amante" (y este mejor no lo cuelgues por si lo ve tu mujer)...

Sueño con poseer al menos uno de ellos, aunque sería un poco egocentrista comprármelos a mi mismo, sobre todo el de mejor amante. Eso solo se lo puede permitir el señor Ismael Serrano después de su canción al amor propio.




Pero volviendo a la seriedad que a veces me caracteriza, por favor, ¿dónde se pide número para ser Nobel de la Paz? ¿Funciona como en la pescadería?

Se podría haber concedido a Piedad Córdoba por su mediación entre gobierno colombiano y las FARC o a Morgan Tsevangiari, que logró deshacer la dictadura de Mugabe en Zimbabwe mediante negociaciones. Pero para sorpresa de todos, el premio a ido a Barack Obama por.... por... por tener intenciones, porque méritos o objetivos cumplidos por ahora no ha tenido. Considero, por tanto, que Barack Obama tiene intención de merecerse este galardón.

¡Anda!, fíjate, ¡como yo! Tengo intención de llevarme el Nobel algún día. ¿Quién da la vez para el 2010?

Copio, literalmente, de la noticia de El Mundo:

La explicación oficial, publicada en el sitio web de la Fundación Nobel, no menciona ni un solo logro tangible. Podría decirse que el premio se debe a sus grandes discursos, como el dirigido a los musulmanes desde El Cairo el pasado junio, aunque de la mención a la desnuclearización se deduce que también han pesado las renacidas negociaciones con Irán y Corea del Norte o el acuerdo con Rusia para un futuro desarme.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/09/internacional/1255078949.html

Thanks for the info

Desde aquí, mi más sincera enhorabuena tanto a Barack Obama como a la señorita Leire Pajín, porque, como predijo, de ahora en adelante podremos hablar de otro hecho histórico por la capacidad de liderazgo (demostrado queda en el caso americano desde hoy) de dos iconos a ambos lados del Atlántico: La presidencia de Rodríguez Zapatero en la Unión Europea y el recién premio Nobel de la Paz Barack Obama.

Edición:
Lo hablamos el viernes por la tarde en casa de un amigo. No es la nominación que más llama la atención. Me sorprendí cuando me contaron que Adolfo, lider del nacional socialismo fue nominado al mismo galardón allá por 1939. ¿Razón? Esa misma, ser líder del partido politico aleman del nacional socialismo.

Juzguen ustedes:
http://nobelprize.org/nomination/peace/nomination.php?action=show&showid=2609

7 de octubre de 2009

Adiós a una vida

"Estás raro..."

Es la frase que más estoy escuchando últimamente, no falta de razón, porque reconozco que lo estoy.


Es normal, la gente te pregunta, se interesa por ti y busca a la persona que conocía desde que empezó esa amistad, pero cuando ha habido un cambio en tu vida que no te ha dejado indiferente, te comportas y contestas de una manera poco habitual. Algunas personas son bordes, otras se vienen abajo y comienzan a llorar, otros intentan fingir normalidad y ríen como respuesta a cada frase que les planteas y otros, como yo, simplemente eliminan el desparpajo característico de su forma de hablar para dar paso a una sequedad que llama la atención. Es un ejemplo bien claro de que cada persona es un mundo.

Eva y yo decidimos pegar un salto hacia el mar, pero acordamos no saltar de la mano. El día siguiente de hablar en serio sobre el tema que os comenté (léase Al final del camino) y habiendo tomado una decisión, ambos nos comportamos de una forma más individual, por llamarlo de alguna manera, éramos una pareja sin la complicidad del día anterior.

Bajo nuestro punto de vista, era necesario plantearnos el futuro tanto en pareja como de forma individual. La comodidad que nos daba nuestra estabilidad como pareja, frenaba nuestro ansia de crecer y de enriquecernos de manera personal. Es muy bonito pasarse un día haciendo nada con tu pareja, dar a entender que eres capaz de parar tu vida por ella/él... regalas tiempo, regalas oro (como dirán muchos). Pero hay un tiempo para todo, y no creemos que a nuestra edad debamos parar tanto.

Dicho esto, recogí unas cuantas cosas, las metí en una maleta, me despedí de Eva en la puerta con un beso, con lágrimas en los ojos y llamé a Miles, mi perro. Nos metimos en el coche, respiré y arranqué el motor. Próxima parada la gasolinera y de allí al apartamento de mis padres en la playa. No es tan complicado romper con esta rutina cuando teletrabajas.

Fue la primera vez que pasaba las seis horas de trayecto sin música, manteniéndome en mi carril y echando un ojo de vez en cuando a Miles por el retrovisor. Él también conocía la situación, y hasta juraría que la entendía, puesto que en ningún momento hizo ningún amago de regañarnos.

Hace ya un mes que vivo con Miles en Galicia y he cambiado totalmente mi forma de vivir, por pura necesidad. Aunque Eva y yo seguimos hablando a diario, ya no seguimos las pautas mimosas típicas, las conversaciones son mucho más adultas. No puedo quejarme que Eva ha sido lo más bonito que me ha pasado en la vida.

Bajar a por el pan cada mañana, comprar la comida a diario, pasear a Miles por la arena de la playa, aprender a sostenerme en una tabla y dormir son las actividades que ocupan la mayoría de mi tiempo ahora mismo, pero si hay algo que realmente me llena de satisfacción, es darme cuenta de lo equivocado que estaba cuando pensaba que me conocía a mi mismo.

Con vuestro permiso, me retiro.


6 de octubre de 2009

Chenoa vs Muse

Hoy en vez de comer a la 1 rigurosa, comemos a la 1 flexible y vamos, por ahora, con 54 minutos de retraso, y mientras dura la espera, mis tripas aprenden a expresarse con ritmos que encajan más o menos con la linea base de la canción Uprising de Muse. Casualmente es la canción que estoy escuchando.

Es cierto que el nuevo disco de Muse es un "recuerda a", sobre todo a Queen, para que engañarnos. Lo que no me esperaba es que tras escuchar el principio de Uprising iba a terminar cantando a Chenoa. (Leyenda: en granate "Uprising", en verde "Cuando tu vas")

Tumtum tururum tururum tururum tururum........ bla bla bla y no me hables de sexo seguro tururum tururum ni martirices mi corazón tururum tururum que ahora te acuestas con un tal Arturo tururum tururum no se que no se cuanto que rima con dolor... tururum tururum Cuando tú vas! (Zasca!) yo vuelvo de allí....

Está claro que domino las letras de Chenoa a la perfección.

Para deleite del personal, mientras yo gozo del previo de una buena digestión, les amenizo con la correspondiente música. ¿Muse escucha a Chenoa? En esta la balear llegó antes.







4 de septiembre de 2009

Al final del camino



Muchas veces empiezas a andar por un camino que no sabes a donde llega por el simple hecho de avanzar. Saltas pequeños obstáculos, tomas decisiones en los cruces, y sigues avanzando. A veces te paras a descansar, a darte un respiro. Otras veces deshaces el camino andado y pruebas otra dirección.

Seguramente cuando aquel anónimo dijo la frase "Todos los caminos llevan a Roma", incluía en su mochila todo lo necesario para poder seguir adelante, como por ejemplo... un barco en el caso en que terminas de cara al mar.

Pero si no tienes barco, tienes un problema. Y la solución es dar la vuelta y volver a casa, como el anuncio del turrón, o sencillamente tirarte al mar y nadar.

Creo que no soy el primero, ni seré el último, que compara la vida con un camino. He pecado de originalidad y me he lanzado a un recurso demasiado clásico, pero a la vez bien efectivo.

Mi vida con Eva, como comentaba, es un camino que termina en el mar. Muy a pesar de muchos, hemos vivido y compartido experiencias mas deliciosas que las cerezas bañadas en chocolate y sorteado problemas que nos han dejado sabores de boca de ajo y pimientos de Gernika. Hemos aprendido de errores, hemos llegado a conocernos, a odiarnos y querernos, a complementarnos, a apoyarnos y a pararnos los pies antes de que se rompiese el cántaro del cuento de la lechera.

Y nos hemos parado delante del mar, después de tanto tiempo juntos, hemos mirado al horizonte y a los ojos, pensando en la decisión que nos toca tomar en este momento.

Que hacemos, abandonamos nuestro camino y volvemos a nuestro lugar de partida, o nos tiramos al agua con riesgo de ahogarnos. Traduciendo esta metáfora, ¿qué hacemos? ¿lo dejamos o nos casamos de una santa vez?


3 de septiembre de 2009

Primer día en IDF productos farmacéuticos


IDF productos farmacéuticos es una de las empresas más prestigiosas del país, con sucursales alrededor del planeta, que se dedica a la investigación de productos farmacéuticos abarcando gran multitud áreas.

Por ejemplo, IDF desarrolla soluciones de problemas musculares (Diapentol), estomacales (Oxinotrina que también se produce en grageas aunque son menos conocidas) e incluso antidepresivos o estimulantes (Aurretan 500 y Torinocina respectivamente).


Debido a la efectividad de sus productos y a los mínimos efectos secundarios, IDF es proveedor principal del estado en hospitales públicos y cuenta con un dispositivo de emergencia para situaciones extremas tanto nacionales como internacionales. Esto incluye brotes víricos repentinos de rápida expansión o pandemias y lotes básicos de primeros auxilios preparados expresamente para misiones de paz.

A nivel comercial y dentro de nuestro país, cerca del 37% de la venta de botiquines en farmacias pertenecen a IDF, clasificados en cuarto lugar en la lista de botiquines mejor provistos según la Organización Mundial de la Salud y un primer puesto si limitamos la clasificación a botiquines domésticos.

Conociendo todos estos datos, para un farmacéutico como yo, haber recibido una carta de aceptación para formar parte de la plantilla de la empresa es una alegría imposible de describir.

Tras un proceso de selección bastante duro, compuesto por cuatro pruebas, 6 personas fuimos escogidas para trabajar en un nuevo producto del área de psicología. Las pruebas son específicas para cada una de las áreas a las que, si las superas, podrás ser asignado. En el caso de la psicología, que son las que yo realicé, se componían de pruebas para medir las aptitudes mentales (rapidez de comprensión y razonamiento), aptitudes del sistema simpático (capacidad de reacción y comportamiento instintivo), aptitudes físicas (pruebas de estres, tolerancia a cambios bruscos de temperatura, tolerancia a olores fuertes) y por último, obviamente, una conversación personal con el responsable del área de trabajo sobre mis conocimientos de Farmacia, en especial, la química.

Tras una breve visita a las instalaciones, que pudimos ver únicamente a través de cristales (medidas de salud), nos dirigimos a un comedor donde nos habían servido la comida directamente. No estaba excepcionalmente buena, pero conocemos la importancia de seguir una dieta equilibrada en esta empresa. Las bajadas de azúcar, la hipertensión, o un simple dolor de cabeza, se puede agravar por los componentes químicos que manejamos. Además de la dieta, seguimos unos controles sanitarios periódicos de orina y sangre.

Durante la comida pudimos conocernos algo más. No íbamos a trabajar todos en el mismo proyecto, pero nunca está de más tener contactos en tu propia empresa.

De las seis personas, a simple vista, yo era el más joven. Me seguía Hannes, un chico polaco de poco más de treinta años, Mariola, una chica de la misma edad de Hannes nacida en Gibraltar y criada en Ceuta, Jon, un señor vasco demasiado serio para mi gusto de unos 45 años, Ricardo, el más hablador de todos. Dudo cuando intento calcular su edad, por poner un rango lo situaría entre los 40 y los 50. Y por último estaba Lourdes de 34, la única que no ocultó su edad. Es una chica muy deportista que mantiene su físico a diario y cuyo amor es un Braco de Weimar de tres años llamado Tarso, puesto que lo adoptó tras una lesión en un pié. Todos estamos solteros e independizados, es curioso.

Cada uno estaba asignado a un proyecto diferente, pero todos con algo en común: investigaríamos para el ejército. Nuestros proyectos son de alto secreto, no obstante, os iré contando lo que me permitan.

Mi nombre es Mario Alcázar, aquí empieza mi historia, inaugurando una nueva vida.

9 de agosto de 2009

No siempre puedes tener lo que quieres


Parece que fue ayer cuando Penélope, tras haber ahorrado lo suficiente como para comprar una nueva cámara reflex, vio su deseo roto en el suelo como la hucha de un niño. Se había averiado su coche y el coste del arreglo era más de lo esperado por lo que la cámara tendría que esperar.

Lo recuerda con pelos y señales. Dio la casualidad que al llegar al taller y entregar las llaves del coche sonaba un tema muy conocido de los Rolling Stones: You can't always get what you want. "Esperaremos otro mes" - suspiró y esbozó una sonrisa mientras extendía la mano con el llavero entre los dedos.

Desde entonces, John era casi un hermano para Penélope. La buena relación que ya había entre ellos, tanto a nivel personal como profesionalmente, se había intensificado. John pasaba a recoger a Penélope cuando tenía que pasar por el estudio e incluso no tenía que pedirle ayuda para ir a comprar, no hacía falta pedírselo, John se ofrecía en todo momento. Disfrutaban juntos, se complementaban. "Tal vez me estoy enamorando" - pensaba a menudo - "Juanito... no, Juanito es un gran amigo, una grandísima persona, pero no creo que sea amor, eso es una tontería, Juanito es así con todos sus amigos, es feliz".


Con su taza de té se sentó en el alféizar de la ventana, mirando a Little Charles, su coche, recién arreglado. Vuelve a estar delante de su casa, la famosa puerta blanca de la calle Elmont. Salvo su portal, toda la calle estaba decorada con aburridas puertas rojas, todas iguales. El rojo es el color del fuego y el blanco el de las nubes. A Penélope no le llamaba la idea de dormir en el infierno todas las noches, mejor acurrucarse en su rincón del cielo. Es mucho más agradable. "Little Charles, mi gran amigo, ¡por fin en casa! Cuánto te eché de menos, lo sabes, ¿no? necesito hablar contigo, como en los viejos tiempos. ¿Qué hago con Juanito? ¿Me gusta? ¿le digo algo? podría no salir bien... y no quiero perderle como amigo, es tan... necesario. Pero... ¿y si sale bien? podría ser maravilloso. Me confunde ese tema y siempre termino igual que al comienzo, posiblemente deba olvidarme y colgar las botas, como esas del cable de la luz que están encima de ti, Charles".

Esas zapatillas a las que muy poca gente les hacía caso antes de estrenarse Big Fish. En el momento en que te das cuenta de que las zapatillas que impulsan el balanceo de tu cable de la luz cuando hay viento no son las únicas de la ciudad, no dejas de mirar al cielo en su búsqueda. Seguro que significan algo. No puede ser una casualidad que a tanta gente se les caiga un par de zapatillas desde la terraza con tan mala suerte de engancharse en los postes de luz. Esas zapatillas que con la brisa caminan por el cielo sin cansarse. Quizás sea el deseo no cumplido de sus dueños, intentar caminar entre las estrellas.


Esta moda, bajo el punto de vista de Penélope, bastante bonita e interesante, se llama shoefiti. Consiste en atar dos zapatillas de los cordones, tirarlas al aire y que se enganchen en los cables de la luz o teléfono que pueblan las ciudades. Y dentro de cada par de zapatilla, una historia, un logro, una pérdida de alguien querido, unos deseos o unos recuerdos, que solo conocen las zapatillas y aquellos que las colgaron allí.

Dicen que en Estados Unidos, aquellos jóvenes que terminaban el servicio militar o que volvían de una guerra y abandonaban el cuerpo, colgaban las botas. Era el fin de una etapa y el principio de otra y esa era su firma. Otros cuentan que así se señalizan los puntos de venta de drogas. O incluso como señal de que ha habido un enfrentamiento entre bandas bajo ese punto. Hay gente que afirma que se lanzan unas botas al aire en memoria de algún ser querido al que han perdido como diciendo "Ey, ¡que te dejas las zapatillas!". Incluso hay quien las lanza por haber logrado un objetivo muy importante o simplemente por seguir la moda.

Sea cual sea la razón, para Penélope es bonito verlas puesto que la mayoría esconden una historia detrás. Las que estaban encima de Little Charles las colgaron una noche tranquila de otoño. Eran unas converse granates, aunque van perdiendo el color con las tormentas de Londres. Que Penélope recuerde, no había habido ninguna pelea allí ni era un barrio donde se viese venta de drogas. Además, por el barrio no se veían muchas zapatillas colgadas, por lo que descartaba que hubiese sido por ninguna batalla entre bandas. drogas o por seguir la moda. "Quizás sea un deseo de lograr algo difícil o imposible, de querer alcanzar lo inalcanzable. No siempre puedes tener lo que quieres, pero no lo sabes hasta que no lo intentas. Eso es lo que hace a la vida emocionante, la incertidumbre. Por ejemplo, la incertidumbre que me invade cuando pienso en Juanito...".






"¿Que hago, Little Charles?" - piensa Penélope, mientras da un trago al té - "Tonta," - suspiró - "you can't always get what you want. Si al menos supiese lo que quiero...".

24 de julio de 2009

¿Cenamos en Londres?


Pretzels, esa pequeña maravilla de galleta tostada y salada con forma de lacitos.

Es uno de mis pequeños vicios, ya sea como aperitivo o como amenizador de largas esperas. Por ejemplo, cuando tienes que estar en el aeropuerto un par de horas antes de tu vuelo. Así inicié mi andadura el 22 de Mayo.

Embarqué con mi bolsa de pretzels y mi D60 al hombro para dirigirme a Londres hasta el 25. Un viaje de un fin de semana alargado, aprovechando que el 24 era Bank Holiday en el país británico. Eva estaba en Londres colaborando en un proyecto durante 15 días y mi viaje pretendía ser una sorpresa para ella, emulando al anuncio de Iberia, para cenar en un restaurante londinense. Claro que por las horas que eran, casi de madrugada, esa noche no hubo ni cena en un restaurante londinense ni sorpresa. Tuve que avisar a Eva para que me recogiese en Luton, cargándome del tirón todo el romanticismo de mi viaje.


Al día siguiente, sábado, salimos de casa a las 7 de la mañana, desayunando por el camino para llegar a coger los tickets de nuestra reserva de tren a Brighton en la estación de Victoria. Al llegar a Victoria, nos encontramos con una cola en taquillas pero conseguimos coger los tickets y entrar en el tren in extremis. Antes de pasar a la zona de asientos, el tren ya había comenzado su viaje. Brighton en una hora, o lo que es lo mismo, en un abrir y cerrar de ojos puesto que nos pasamos el viaje durmiendo.


Al llegar a Brighton, una visita por los Lanes, una visita a los casinos, tallarines chinos de aperitivo, unas pizzas para comer, una siesta en la playa de piedras interrumpida por una avioneta que insistía en hacer espectáculo aéreo sobre nuestras cabezas.

Volvimos a Londres por la noche y pensamos el plan para el día siguiente: Quedar con Alberto (antiguo compañero de trabajo), visitar Candem Town, charlar y tomar el aire en Hyde Park.


El día más tranquilo se convirtió en el más cansado de todos. Nos despertamos tarde, desayunamos camino de la estación de metro y nos dirigimos a Candem donde nos encontramos con Alberto. Pateamos Candem mirando puestos, visita obligada a Cyberdog, un indio casi nos regala todas sus mochilas, nos decía que le pusiésemos precio a sus artículos en venta. Comimos y nos tiramos al césped de Hyde Park hasta que a buena hora se me ocurrió pasear. Londres es una ciudad estupenda para hacerlo y nos pusimos en marcha. Bajamos Hyde Park, dirección Albert Hall donde tocaba Clapton durante casi un mes seguido (ojalá lo hubiese sabido antes, para comprar entradas). Y de ahí a el museo de ciencias naturales y Gloucester road.


Al llegar a casa, la noche fue divertida. No diré como pero nunca me termino de acostumbrar a otras camas y siempre tengo algún accidente. En esta ocasión la cama se terminó, caí al suelo en el siguiente orden, cabeza, espalda, piernas. Durante la caída al foso y siguiendo los actos reflejos de Tarzán para evitar graves lesiones, me agarré al nórdico arrastrándolo conmigo en su totalidad, que al finalizar arrastró consigo a Eva. La caída de Eva, fue algo espectacular puesto que se sentó literalmente sobre mi cabeza. Bendita moqueta.

El Lunes teníamos pensado ir a Madame Tussauds. Es un museo que para mi gusto debe ser visita obligada. Es cierto que es de pago (20 librazas por persona, aunque te hacen 2x1 con la travel card, que si vas en metro ya la tienes) y también que son figuras de cera para hacerse fotos con ellas por lo que mucha gente no le ve sentido. Sin embargo, la calidad de las estatuas es impresionante, es el mejor museo de cera del mundo y están detalladas al máximo. Además la visita por el Chamber of Horrors (el pasaje del terror, donde se puede ver la guillotina real que decapitó a Maria Antonietta) y un paseo en cochecito siguiendo la historia de Londres.


Después de dejarnos la tarjeta de memoria en fotos dentro del Madame Tussauds y practicar con las reflex, nos fuimos hacia el Big Ben y al London Eye. Nos tumbamos un segundo en el césped pero.... ese césped tiene algo especial. Nada más sentarte te entran unas ganas inmensas de hacer volteretas, el pino, ... o a intentarlo por lo menos.

El martes recogí mis cosas, Eva se dirigió al trabajo y yo a coger el EasyBus que me llevaría de vuelta a Lutton y posteriormente a Madrid. Y esta es la pequeña historia de lo que iba a ser una cena en Londres.


24 de junio de 2009

Iberia, volando entre anuncios


Voy a hacer mi primera cuña publicitaria en el blog. Que quede claro que ni me pagan por ello ni alquilo píxeles de vuestras pantallas, sino que es totalmente voluntario.

Como aficionado al cine la publicidad se puede mirar de dos formas totalmente opuestas. Se puede ver como pequeñas obras de arte (porque algunos lo son) y, si nos vamos al otro sitio, se puede entender como pequeñas formas de arruinar una película dividiéndola en varias partes.

Ya que la segunda no tiene solución, me aguanto con la primera.

Hace un par de meses, en una cena Eva estuvimos hablando sobre los anuncios que nos habían impresionante.

Entre otros, hubo una campaña de Iberia que se llamó no dejes de volar. Esta campaña la protagonizaron varios raperos. Se hicieron tres anuncios que a ninguno de los dos nos dejó indiferentes:


Tirando del hilo de los anuncios de Iberia, nos acordamos de otro en el que el protagonista quería volar al corazón de su madre:


Y por último, París. El anuncio de una pareja que viaja a un restaurante francés. Hace un mes lo viví tal cual con Eva, solo que cambiando París por........ bueno... lo contaremos más adelante, lo importante ahora es el anuncio.


16 de junio de 2009

La soledad

Manolo Chinato, Platero y tu y Extremoduro se unieron para cantar, entre otras canciones, "Si el cielo está gris":

"La soledad, no está tan sola, no ves que a mí no me abandona. Como una tempestad que va arrancando los tejados, no se quién me quitó lo que jamás me había dado.

Me acerco a la ventana y siempre está lloviendo, y en mi vieja radio suena "Sol de invierno". Perdido en el camino entre el amor y el odio, tan cerca del cielo como del demonio.

¿Qué ha pasado? que no quiere salir ni un rayito de sol que me ayude a vivir.
¿Qué ha pasado? ¿se ha olvidado de mí? Y yo me siento triste si el cielo está gris."

Y con gran razón. Posiblemente tendría la misma sensación en plena hora de trabajo en el centro de Manhattan. Una persona rodeada de gente.... sintiéndose sola. Cada persona a su teléfono, a su trabajo, a sus periódicos. Y tu enmedio, intentando gritar... pero ¿para qué?

Te ves incapaz de salir tú solo de ahí. Cada vez que encuentras un saliente donde poder apoyarte, se deshace como el polvo y no haces más que tragar arena.


Posiblemente la soledad es una de las enfermedades más típicas de los tiempos en que vivimos. Y gran desconocida. Porque nadie la estudia, ni la trata, es la gran enemiga a la que nadie se le acerca ni siquiera para intentar erradicarla. ¿Pandemia? Yo lo tengo clarísimo.

La gente se mueve más por intereses propios, solamente saben de tí cuando necesitan algo y te olvidan cuando lo han conseguido (o cuando ven que no lo van a conseguir). Por eso, la gente se sorprende viendo vídeos como este:





Tu vida se limita a ser una persona transparente (paradójicamente, el ideal de persona es aquel que no oculta nada a nadie). Eres un maldito cristal de una ventana y la gente mira a través de tí, pero no te ve. Simplemente sabe que estás ahí porque cuando te cierra no hay corriente. Se olvidan hasta que un día notan que estás sucio... y es cuando te recuerdan. Demasiado tarde.

Pero el cristal no desaparece de un día para otro, tu tampoco. Eres tan iluso que mantienes la esperanza. Y dejas que siguan viendo a través de tí, porque algún día te tomarán en serio. Dos veces, tres veces, cuatro..... Es duro aceptarlo.

Una vez leí en un nick del msn: No te fallan dos veces la gente a la que no le das segundas oportunidades.




Y como iluso que eres, vives de ilusiones. Te vacías por dentro, intentando adornar lo de fuera. Ineficaz y ¿absurdo?

7 de mayo de 2009

Dos recomendaciones: Spotify & LastFM

Os voy a presentar estos dos programas, aunque muchos de vosotros ya los conocereis.

Son dos programas muy similares para escuchar música sin tener que almacenarla en tu disco duro, es decir, de forma online. Esto significa que siempre que tengais internet, podreis escuchar una gran parte de vuestra música sin tener que estar llevando de lado a lado un pendrive o similar.

Empecemos por Spotify.

¿Qué podemos hacer con Spotify?
Spotify permite reproducir música de forma online y gratuita con una calidad muy muy alta sobre un catálogo de canciones extremadamente grande. Las cuentas gratuitas incluyen anuncios cada cierto número de canciones (unas 10). No son realmente molestos como en las radios comerciales.

¿Qué necesitamos?
Para usar Spotify se requiere darse de alta en http://www.spotify.com
Una vez solicitada una cuenta y confirmada por email, vamos a la pestaña download de esa misma web y descargamos el programa. (Descarga: http://www.spotify.com/en/download/windows/)

¿Cómo funciona?
Instalamos el programa que hemos descargado y lo ejecutamos. Tras una pantallita de presentación introducimos nuestro nombre de usuario y contraseña y accedemos a la aplicación.
En la parte superior izquierda tenemos una casilla que será nuestro buscador (por cualquier criterio tanto artistas, grupos, como discos o nombres de canciones).

Tras realizar una búsqueda, se muestran los resultados en la pantalla principal y haciendo click en el nombre de cada canción la haremos sonar. Ahora bien, si hacemos click sobre el nombre del album o del artista, se mostrarán todas las canciones correspondientes a ese album o a ese artista.

¿Por qué Spotify?
Porque permite definir listas de reproducción de forma muy sencilla.

En la columna de la izquierda, presionando sobre "Nueva lista de reproducción" definimos un nombre para la lista. Para añadir canciones basta con realizar una búsqueda de la canción que queramos, presionar sobre su nombre con botón derecho y seleccionar "Guardar en" para asignarlo a la lista que escojamos.

Las listas de reproducción se asignan a tu cuenta, por lo que estés donde estés, cuando inicies el Spotify puedes acceder a todas las que has definido desde cualquier equipo anteriormente.

¿Hay manera más fácil de llevarte tu música a todos lados?


Last.FM


¿Qué podemos hacer con LastFM?
Al igual que Spotify, sirve para reproducir música aunque de una forma muy distinta. LastFM se mueve por "emisoras". Las emisoras consisten en escoger un grupo mediante una búsqueda y se forma una lista aleatoria de canciones de ese grupo junto con grupos similares. En este caso no podemos escoger la canción que queremos ni el disco, sino que es Last FM quien decide por tí. A cambio nos ofrece la posibilidad de conocer innumerables grupos nuevos similares a la música que nos gusta.

¿Qué necesitamos?
Al igual que Spotify, necesitamos una cuenta en LastFM. Para registrarse vamos a la página correspondiente: http://www.lastfm.es/join

Tras haber creado la cuenta, es hora de bajar e instalar el programita de radio correspondiente. Al igual que en Spotify, hay que bajarlo de aquí: http://www.lastfm.es/download

¿Cómo funciona?
Instalamos el programa que hemos descargado y lo iniciamos. Tras introducir el usuario y la contraseña correspondiente, nos saldrá una ventanita en blanco con un buscador para introducir el nombre del grupo que queramos.
Tras la búsqueda la música comienza a sonar (puede no empezar por el grupo escogido, sino por alguno similar). El reproductor es limitado, solamente permite avanzar de canción, pausar o parar. Junto con la canción, se muestra una pequeña información sobre el grupo que suena en ese momento.

¿Por qué LastFM?
LastFM nos permite escuchar nueva música y nuevos grupos que desconocíamos hasta el momento.

Si visitamos la página web de lastfm.es encontraremos nuestro perfil con varias estadísticas e información relacionada con nuestros gustos musicales. Además, hay enlaces a las páginas oficiales de los grupos, a su historia, sus conciertos y mucha información más.


¿Por qué no utilizamos solo uno de los dos?
Simplemente porque ambos programas pueden funcionar juntos. Podemos aprovechar las ventajas de ambos si los usamos a la vez.

La música que escuchemos en Spotify (que nos da mejor motor de búsqueda, mayor control de reproducción y mejor calidad de sonido) se registrará en nuestra cuenta de LastFM conforme la vayamos escuchando. El día que queramos escuchar canciones de un solo grupo, realizaremos las búsquedas en Spotify. Pero si queremos conocer grupos nuevos, no tenemos más que acceder a nuestro perfil en lastFM para encontrar grupos similares.