28 de febrero de 2013

Por Santiago matamoros y cierra España

Contaban las crónicas de hace centenares de años que allá por el año 844, exactamente el día 23 de mayo, posiblemente un martes, tuvo lugar la batalla de Clavijo entre cristianos y musulmanes por la defensa o conquista, dependiendo del bando escogido, del territorio riojano. 

Dirigía las tropas cristianas el rey Ramiro I de Asturias, quien se negó a seguir pagando tributos a los emires árabes, con especial hincapié en el tributo de las cien doncellas. Recordemos por un momento aquella frase que rezaba, no sin cierta razón, que España es Asturias y lo demás, tierra conquistada, y con este concepto parcial de la futura España, puesto que el país estaba todavía sin formar, se derramó la sangre de ambos bandos en las cercanías del pueblo riojano de Clavijo, tierra de vid, olivo y cereal. 

En aquella época las batallas no solo adquirían importancia por el territorio ganado o perdido sino que era la forma común de demostrar el poder de un pueblo y las consecuencias herían los sentimientos fuertemente arraigados en la cultura contemporánea representados por palabras como honor, valentía, deshonra y humillación. 

Por defender estos sentimientos o evitarlos, los soldados se unían apoyándose entre ellos con verdades y mentiras y se solía incorporar a esta comunidad la bendición divina de rigor, de Dios o de Alá, que no dudaban en fortalecer las líneas de cada bando como quien convierte una ficha en una dama por llegar al final del tablero. 


No tan descarado como en las batallas griegas donde se medían las fuerzas héroes y deidades varias, quiso Dios por iniciativa personal colocar en esta batalla un caballo blanco más en las líneas cristianas, color de las fichas con las que jugaba en ese instante, detrás de la línea de los pobres peones con los que soñaba en ese momento y con los que lucharía Ramiro I al día siguiente. 

Aquel caballero designado fue ni más ni menos que el mismísimo Santiago Apóstol, también llamado Santiago el Menor, que le indicó al pobre Ramiro que le pidiese ayuda en el momento de la batalla que tendría lugar pocas horas después. 

Comenzada la batalla, aceros de distintas formas y filos cortaron las palabras, el aire e innumerables vasos sanguíneos y en mitad de la batalla se oyó la voz de la invocación al unísono en las tropas de la cruz similar a aquel "Liberad al Kraken" que tomaba la siguiente forma "Dios ayuda a Santiago". Y con estas palabras mágicas llegó el caballero, clavando espuelas y arremetiendo contra los enemigos cortando cabezas por doquier, con el actual sombrero de peregrino y su conocida vieira anudada al cuello, dando la batalla por vencida y arrasando a las tropas moras que constaban de cinco mil efectivos, titular arriba titular abajo. 

A partir de entonces Santiago tomó un nuevo título: Santiago Matamoros. Y más adelante otra frase histórica: "Por Santiago y cierra España". 

Haciendo honor a esta gesta y a la ayuda prestada, se formó la orden de caballeros de Santiago y se instó a las tropas a peregrinar en dirección a la tumba del apóstol descubierta en el año 813 en el lugar donde hoy se levanta la catedral más internacional del país. 

En aquellas filas trabajaba tenazmente el soldado Pelayo, un joven que sobrevivió a la gesta pese a los problemas encontrados. Todavía impresionado por los hechos, corrió hacia su casa para reunirse con su esposa y contarle de forma verbal, ya que eran pocos los agraciados que sabían escribir, el episodio que acababa de presenciar. 

INT. NOCHE. CASA DE PELAYO E ISABEL 

 Se oye un golpe de nudillos rápido en la puerta e Isabel se apresura a abrir 
ISABEL
 ¿Quién es? 

PELAYO 
Abre Isabel, ¡rápido! 

Isabel abre la puerta rápidamente y salta sobre Pelayo, que camina con dificultad por el peso de Isabel y sobretodo de su armadura. 

ISABEL 
¡Pelayo! Dios mío, ¡estás vivo! !la batalla fue muy sangrienta! 

 PELAYO
Claro pequeña, hace falta mucho más para acabar con la vida de tu amado. Ten cuidado con tus ropas, se están manchando. 

ISABEL 
Al diablo mi vestido, ¿cómo ha sido? ¡Eran muchísimos moros! 

PELAYO 
Toma asiento que te lo cuento. 

Isabel toma asiento rápidamente y Pelayo le explica la historia con alta gesticulación. 

PELAYO 
Pues allí nos acercamos, con su majestad a la colina. Enviamos a David, que en paz descanse, como portavoz hacia la mitad del prado y cuando llegó el enviado árabe, éste, sin mediar palabra alguna, desenvainó su acero cortándole de un solo golpe la cabeza. 

 Isabel agacha la cabeza como símbolo de pena. 

PELAYO 
Ya nos lo advirtió su majestad: "Antes de que los cabellos rubios toquen el suelo, señal de que la batalla tendrá lugar, gritaremos a la vez Dios ayuda a Santiago" y así lo hicimos, cargando instantes después contra las tropas que se acercaban a gran velocidad hacia nosotros y de repente, una sombra blanca pura, sujetándose el sombrero y con una concha al cuello, nos adelantó a todos sesgando pechos, brazos y piernas de tres en tres por cada uno de sus espadazos dejando un camino de cuerpos inertes tras de sí que nos guio hacia la gloria en escasas horas. 

ISABEL 
(incrédula) 
¿Es cierto esto? ¿Con ayuda del apóstol? 

PELAYO 
Por supuesto, querida, le tomé una instantánea en mitad de la batalla, mira: 

  

ISABEL 
Pero eso no parece una instantánea, Pelayo, es más parecido a una pintura. 

PELAYO 
Ya sabes, los filtros de Instagram.

6 de febrero de 2013

#QueDureMoyano


Spot: Localización.

Aplicado al deporte, spot es el lugar donde se practica cualquiera de sus modalidades y, en consecuencia, es la cuna de un cúmulo de éxitos, una colección de fracasos y un ramo de amistades.

En los spots se comparte y se siente en compañía, se enseña y se aprende, hasta tal punto que ese lugar pasa de ser un pavimento pisado a una casa al aire libre, y por lo tanto, haciendo uso de la famosa expresión maternal "respeta las casas de los demás como respetas la tuya", hemos de cuidarlo.

Llevo apenas un año y un mes subido a una tabla de long y desde entonces veo que este deporte, que anteriormente desconocía, crece de forma exponencial en personas que lo practican. Es un placer ver que chavales quinceañeros y señores que dejaron atrás los treinta y todos se suben cada día a estas tablas grandes con cuatro ruedas y comienzan a patear por el asfalto.

El boca a boca, la creciente publicación de videos en canales abiertos de Youtube y Vimeo principalmente y la espectacularidad del longboard, una combinación de movimientos explosivos algo menos complejos que el skate por las características de las tablas pero mucho más armónico que éste han provocado un efecto llamada.

De la noche a la mañana cada vez hay más gente que utiliza el longboard como método de desplazamiento económico, salubre y limpio. Las empresas diseñadoras no para de aumentar el catálogo con sus diseños; tablas largas de dancing, cortas tipo Penny, longskates, clásicas pintails, balas de downhill, agresivas de freeride, polivalentes de freestyle, nerviosas de slalom, y un sin fin de mezclas y nuevos estilos que se depuran con el tiempo.

Por desgracia este efecto llamada repercute directa y muchas veces negativamente en el uso y disponibilidad de los spots.

Cuesta de Claudio Moyano

La cuesta de Claudio Moyano, también llamada cuesta de los libreros e incluso cuesta de los patinadores es un spot mítico de Madrid. Tan mítico que se puede hablar de patinadores locales en esta cuesta, que la frecuentan a diario para perfeccionar sus trucos y compartirlos con los demás. En esta cuesta se han dado millares de consejos que han permitido a más de uno seguir conservando sus tobillos. Pío Baroja da fé de ello desde su posición privilegiada en lo alto de la cuesta.

Hace apenas unos meses era impensable encontrar más de una veintena de personas en total en este lugar a no ser que se hubiese planeado algún evento, algunos patinando y otros descansando. Se respetaban los turnos, se pedía perdón en el caso de romper trazadas, etc... Actualmente se pueden llegar a contar hasta 50 personas en pie esperando su momento.

Es comprensible que esperar 7 u 8 turnos como pasaba antiguamente, no es lo mismo que esperar 45, por lo que la gente se tiende a organizar en grupos y lo que antes era una cuesta grande, ahora se divide en tres cuestas pequeñas consecutivas. ¿Qué puede significar esto? Que aumenta la peligrosidad en el spot y, en consecuencia, que se planteen medidas que prohíban o impidan la práctica del longboard y el skate.

Y es que, lamentablemente, en la mayoría de las caídas se pierde el control de la tabla, que continúa avanzando cuesta abajo cogiendo velocidad hasta encontrar algún obstáculo que la haga detener. Este obstáculo puede ser una pared, un caballete de algún puesto o un tobillo de alguna persona que, haciendo honor a la naturaleza de la cuesta, pasea por esta calle peatonal.

No nos olvidemos nunca de que Moyano es, ante todo, una calle peatonal, es decir, para el uso de peatones. Y ha de respetarse.

La cantidad de accidentes que han tenido lugar en esta cuesta, con sus respectivas discusiones, ha puesto en estado de emergencia la práctica del patinaje en este lugar, incluyendo denuncias que han provocado la imposición de multas a quien patinase y la vigilancia de la cuesta por algunas patrullas de la policía. Esta situación, como ciudadano y patinador, es muy preocupante.

#LibrosDeDíaPatinesDeNoche

A raíz de estos enfrentamientos, Raúl (@rrrraulsc), uno de los patinadores más activos de Madrid, se interesó por promover una solución sensata al problema y trabajó en la idea del respeto mutuo entre patinadores y libreros en la cuesta.

Con el sentido común y el respeto como pilares principales, se dio nombre a un deseo que todos tenemos en mente, que se adaptó a los nuevos tiempos en formato hashtag de Twitter: #QueDureMoyano.

Tras varias y largas charlas con los dos colectivos, se llegó a fundar un lema que promover por la conservación del spot como lugar frecuente de patinadores. Este lema es: Libros de Día, Patines de Noche.

Con tal fin, se fabricaron una serie de camisetas mostrando el mensaje que muchos lucimos orgullosos algunas tardes mientras patinamos. Cuidar nuestro spot es fundamental para poder disfrutar de él y es posible pese al momento que atravesamos.

No se trata de imponerse a nadie, ni que los libreros se impongan a los patinadores ni viceversa. Seamos sensatos y ganemos todos. Como patinadores frecuentes de Moyano sabemos que a partir de cierta hora los puestos de los libreros cierran y disminuye el número de personas que pasean por la cuesta. A partir de entonces podemos disfrutar de nuestro spot al máximo sin provocar accidentes.


Durante el tiempo en el que haya gran afluencia en la cuesta, utiliza las alternativas, que son muchas y además no están muy alejadas, como por ejemplo la cuesta del Ángel Caído. Además, el suelo de Moyano es bastante especial y la tabla se comporta diferente a como se comporta en nuestro terreno más habitual, el asfalto. No hay que encasillarse.

Madrid Longboard Crew
 
Una de las características de Madrid es lo que muchos llaman la familia, la Madrid Longboard Crew.

Al contrario que en otras ciudades, Madrid tiene una comunidad amplia de longboarders agrupados en una sola crew a la que todo el mundo que practique este deporte, independientemente de su nivel y categoría, está invitado a unirse.

Al igual que todas las crews, se organizan eventos a lo largo del año para disfrutar del deporte en conjunto en infinidad de actividades. Estas convocatorias pueden llegar a tener cientos de participantes como en el caso de las antiguas Noches en Negro, el Día internacional del Longboard, etc.

Pese a la creciente creación de pequeñas comunidades de amigos, creo que es muy positivo mantener viva esta gran comunidad que invita al compañerismo y lucha contra el aislamiento.

21 de enero de 2013

Magia en el Palacio de Cristal


En multitud de ocasiones me he sentido perdido dentro de las distintas, e increíblemente dispares, definiciones del concepto de arte. Perdición que, sin llegar al extremo del desprecio, sí que me han llevado a ignorar parte de los conceptos colgados de escarpias o que se sostienen sobre peanas que se balancean en una etérea línea de separación entre obra maestra y tomadura de pelo.

Me atrevo a decir en mi defensa que esta forma de pensar no es exclusivamente mía sino que se extiende a varias personas más allá de mi entorno, lo que en las redes sociales se puede llegar a denominar amigos de amigos. Es más, usando como argumento la teoría de los tres saltos para generalizar, podríamos concluir que todo el mundo piensa como yo.

O pensaba.

Tras un paseo por el centro de Madrid y visitar una de las terrazas más míticas de la capital, la del Círculo de Bellas Artes, enfoqué mi rumbo en la mejor de las compañías hacia el Parque del Buen Retiro para seguir haciendo fotos.

Ya dentro de nuestro objetivo, nos desviamos hacia el Palacio de Cristal, pero esta vez lo que antes veía como una masa de estructura metálica y transparentes paredes de vidrio, ahora se tornó en un conjunto de sensaciones gracias a lo que podríamos llamar, como bien dije antes, una tomadura de pelo o una obra maestra.

Bien es conocida la función del Palacio de Cristal como edificio para albergar exposiciones itinerantes de expresiones de autor de distinta naturaleza. Entre las diferentes que he llegado a ver, siempre desde fuera gracias a la transparencia de sus paredes, ha habido fotografía, escultura e incluso exposiciones de bonsais o plantas exóticas.

No obstante la actual ha supuesto en mí un cambio radical de perspectiva que procedo a describir con el máximo lujo de detalles que sea capaz.

Entrando por la puerta principal se alzaban en el centro del edificio un conjunto de columnas jónicas estratégicamente situadas a lo ancho de la sala para sostener el peso del conjunto puesto que, obviamente, si dejamos que sea el vidrio el principal apoyo del conjunto, en ese preciso momento no estaríamos dentro de él sino sobre los restos del mismo, desastre de tal magnitud que se escapa a mi limitada imaginación. No obstante, para evitar tan magna pesadilla no insistimos en tal descabellada idea y nos servimos del buen hacer de la poderosa y perezosa inercia que ayudó al Palacio de Cristal a conservar su estado y posición.


Las columnas se encontraban curiosamente unidas por un hilo de cocina. Este hilo, de textura tan similar al esparto que podría incluso estar hecho de este material, se extendía rodeando como si fuera un ovillo los nervios centrales del Palacio.

"Arte, no digas nada" - Me susurré al oído pidiendo ese momento de silencio tan característico de todo museo y sala de exposiciones.- "Si lo piden, es por algo."

En medio de aquella inmensidad vino a mi cabeza una de las características que me habían descrito para definir la palabra arte hace años. Venía a decir que el arte ha de incluir una comunicación sensorial (en cualquiera de sus formas: olfativo, gustativo, auditivo, visual e incluso tacto) capaz de provocar diversas consecuencias en el espectador, como por ejemplo alegría, soledad, frío, compañía, ilusión, decepción.... asco.



Me acerqué al cordón, lo miré de cerca y empecé a buscar adjetivos para describirlo. El hilo estaba tenso y era fino, se distribuía de forma caótica entre las columnas pero a su vez dividía el área en dos espacios, la parte central y la parte externa. Conforme te alejabas del hilo apenas lo podías percibir, viendo a través de esta barrera; sin embargo al acercarte te impedía alcanzar o acceder al centro del recinto.

Tal y como defendía Aristóteles, la virtud está en el medio, justo en el espacio prohibido por este cordón. ¿Qué podría estar pensando el artista en ese momento? Te deja ver pero no tocar, como si fuese un niño pequeño en una tienda de figuritas de porcelana, pero ¿para qué?

En los tiempos que corren es bastante usual dejar que el espectador piense, de vueltas y saque sus propias conclusiones de lo que ve, toca y en definitiva siente. El autor de esta obra lo estaba consiguiendo, sinceramente. Me tenía atrapado sin atarme a su obra, era libre de irme, la puerta estaba abierta, pero algo me mantenía ahí dentro.

Encontrar un espacio tan grande totalmente vacío, que no puedes acceder al centro, aunque lo ves y por alguna circunstancia que se te escapa no encuentras razón alguna, te frustras. Arte, maldito arte, siempre tan confuso.


Me vuelvo a alejar, intento encontrar algún tipo de truco a esta obra. Alguien me ha retado a resolver un puzzle del que soy incapaz de encontrar las fichas. No es una sensación de bloqueo en un proceso de acciones, es una sensación de no saber por dónde empezar.

- "Alucinante" - fue lo único que se me vino a la cabeza. - "Sencillo y alucinante. Un hilo y un par de nudos, puede significar todo esto. Puro espectáculo, ¡Magia!".

Unos dedos golpearon suavemente mi hombro y desvié mi atención. "Mira" - me dijo enseñándome un papel que rezaba que la exposición había sido suspendida por una rotura en los cristales del tejado.

Alcé mi vista, moví mi objetivo y capturé las pruebas.


No es una obra de arte, simplemente es un cordón de seguridad. La magia se evapora de repente y se fuga a través de los cristales, nunca estuvo ahí, pero yo la vi. Es, en definitiva, magia, que hace lo que quiere cuando quiere y tú no te puedes escapar.

30 de octubre de 2012

Desplomes en el carril bus


Mi móvil marcaba más de las cinco de la mañana después de haberse cambiado de hora sin ninguna intervención como correspondía a este fin de semana.

Avanzábamos por la calle Serrano mi vecino y yo, de vuelta a casa tras unas copas por Malasaña cuando nos encontramos una pareja tambaleante caminando con dificultad en mitad de una pequeña discusión.

Interrumpí mi conversación para prestar atención a esa escena tan de otoño (cuando los amores se caen como si fuesen unas hojas cualquiera). "Van mal" - le dije a Pablo - "Extraordinariamente mal incluso para un sábado por la noche".

Pocos segundos después la pareja se desplomó en el carril bus de la misma calle por lo que salimos corriendo para levantarles y llevarlos a la acera.

Para nuestra sorpresa, el chico estaba completamente sobrio y la chica sin reaccionar en el suelo. Cargamos con ella hasta arrimarla a la pared. El chico intentaba hablar con ella, "Vanessa, Vanessa, Vanessa, ya, responde, Vanessa". "Para, no agobies a la chica" - le interrumpí.

La chica despertó, miró con cara de miedo a su compañero y extrañada al ver nuestras caras y comenzó a llorar sin mediar palabra. "Vanessa, por favor, Vanessa". "Para" - volví a repetir.

Vanessa volvía en sí, apoyada en la pared y mientras Pablo se quedaba allí, me acerqué a comprobar el número del portal más cercano por si había necesidad de pedir alguna ambulancia.



De repente los gritos de Vanessa me hicieron regresar:
- ¡Eres un maldito! ¡No quiero volver a verte en mi vida! ¡Desgraciado! ¡Cómo eres capaz de decirme eso! ¡Cómo!
- Vanessa, tranquilízate, por favor, no empieces.
- ¡Que te calles! ¡Que te calles para siempre, sal de mi vida! ¡Cómo me puedes decir que venias a casa solo para follar!
- ¿Y lo que me has dicho tu? ¿Eh? ¿Eso no cuenta?

"Había venido la mitad del camino comiendo palomitas y se me acaban justo un par de calles atrás, lástima" - pensé. "Chicos, calmaos un momento por favor, creo que deberíais ir a casa y arreglar lo que sea más adelante, Vanessa, tu te acabas de desmayar y no te conviene excitarte, si quieres te ayudamos a coger un taxi o algo".

- No tengo ni dinero ni nada, tengo el coche aparcado en casa de este malnacido, no tengo como irme a casa.
- Vanessa, si lo necesitas te acercamos nosotros, no hay problema - explicó Pablo.
- ¿Estás diciendo que prefieres ir con ellos a venirte conmigo, con dos desconocidos? ¿lo dices en serio? - arremetió el galán.
- ¡Pues sí! ¡Mucho mejor! ¡Ellos me cuidan, no como tú, asqueroso! ¡Y no me hables! Me voy a casa.
- Vanessa, ¿estás segura de que estás en buenas condiciones para irte? Si necesitas una ambulancia la llamamos, o incluso ahí abajo en el siguiente cruce hay un par de patrullas de policía por si son necesarias.

Al instante Vanessa volvió a sus cabales, se sentó de nuevo y nos comentó su situación.
- Lo siento chicos, no quiero que os preocupéis tanto, en serio, estoy bien,  no he bebido ni he tomado drogas. Acabo de terminar con un tratamiento contra la depresión y estoy bajo tratamiento psiquiátrico, así que estoy en un momento delicado. Estoy completamente bien y capacitada para volver a coger el coche y conducir hacia mi casa.
- Ok, ya sabes que tienes la policía a una manzana por si necesitas ayuda.
- Muchas gracias, chicos, en serio, agradezco este apoyo. ¿Nos vamos para casa? - preguntó a su acompañante.
- Nos vamos. - Respondió el chico.

Se cogieron de la cintura y continuaron su camino como cualquier pareja.

Y nosotros, tras unos metros de silencio intentando entender lo que acabábamos de vivir, retomamos nuestra conversación.

5 de septiembre de 2012

Educación vs Gobierno



La apuesta más importante por el futuro que cualquier país pueda tener es la educación.

El acceso a la educación y la calidad de la misma debería estar garantizado por el estado y, en pro del potencial de tener unas juventudes con solidos conocimientos, la educación debería ser una de las areas más cuidadas por parte del ejecutivo.

Si bien es cierto que se realizan frecuentemente cambios en las asignaturas, la forma de evaluar y la distribución de los cursos obligatorios, etc, estos cambios no hacen más que reafirmar la falta de efectividad  y conocimiento del problema por parte de los que los proponen.

Algunas medidas tomadas por los distintos gobiernos son las siguientes:
  • Reducir/aumentar el número de asignaturas suspensas con las que se puede pasar de curso: El problema no reside en variar el filtro, sino en buscar la forma de que no haga falta un filtro.
  • Separación de los alumnos con mejor expediente (bachillerato de excelencia): Aumenta el nivel a los alumnos brillantes, pero a la hora de entrar en la universidad los alumnos competirán con los que no cursan bachillerato de excelencia por lo que la nota deja de indicar la calidad de sus conocimientos y los perjudica.
  • Ordenadores portátiles a niños de primaria: Los alumnos han de comprender los procedimientos para realizar un análisis, resolver problemas y desarrollar su imaginación y su habilidad para resolver situaciones. El ordenador facilita las tareas una vez conocidos los procedimientos. En primaria es un objeto inútil.
  • Aumento de tasas universitarias y penalización económica por repetir: Penaliza a la gente con menores ingresos y a aquellos que, por distintas razones, no pueden realizar la carrera a curso por año. Limita el acceso a la universidad por ingresos en vez de por conocimientos.

Estas y otras medidas con las que juegan los políticos alejan dos conceptos fundamentales que deberían ser inseparables, Educación y Conocimiento, metiendo en medio la palabra dinero.

Si una persona posee el conocimiento necesario para desarrollar un trabajo pero no tiene una acreditación en forma de título que lo confirme, seguirá estando por debajo de aquella persona que posea una acreditación independientemente de que domine dicho conocimiento. Entre estas dos situaciones está, como ya he dicho, el dinero que permite realizar un master, obtener una certificación de software, doctorados, etc...

¿Cómo hemos llegado a esta situación?
Dando unos cuantos pasos atrás, hace mucho tiempo que una persona hubiese cursado una carrera la subía a un nivel de gran prestigio ya que eran pocos los que lo conseguían. Tener un título universitario era casi sinónimo de trabajo asegurado.

Poco a poco, el número de titulados universitarios aumentaba. Los que finalizaban ya no se situaban en la élite, sino que dejó de ser algo excepcional, por lo que se recurrió a unas especializaciones mayores en forma de carísimos cursos que tomaron diferentes nombres como los masters, postdoctorados o certificaciones. Muchos de estos terminaban siendo unos cursos de formación para futuros empleados por lo que garantizaban el empleo una vez finalizado.

Actualmente, obtener un master no te asegura ningún puesto de trabajo. El requisito más demandado hoy en día es tener experiencia en los conocimientos que se señalan como adquiridos, del tipo que sean. Pero aquí llegamos a un interbloqueo ya que sin experiencia no puedes encontrar trabajo y sin trabajo no puedes adquirir experiencia.

Hemos llegado hasta aquí porque intentamos cumplir el lema "Educación para todos" pero nadie concretó lo que significa la palabra todos en esa frase. ¿Todos independientemente de su situación económica? ¿Todos independientemente de su situación social? ¿Todos independientemente de su actividad laboral paralela a sus estudios? ¿Todos independientemente de sus conocimientos previos?


Explicación de "Educación para Todos"
La piedra filosofal entorno a la cual giran los cambios a los que se somete el sistema educativo es la Educación para todos.

Como pilar de un sistema democrático en el que todos los ciudadanos deben tener los mismos derechos independientemente de su condición social, sexo y religión, se ha de permitir el acceso a la educación a todos ellos.

Esto quiere decir que no importa si has nacido en una familia rica o pobre, eres ateo, musulman, cristiano o budista, hombre o mujer, tienes los mismos derechos que los demás a poder estudiar el ciclo completo de formación desde jardín de infancia hasta la universidad, doctorados etc.

Lo que no implica que una persona que desea cursar unos estudios específicos tenga de demostrar que posee suficientes conocimientos para poder acceder a la misma y midiéndose mediante exámenes y medias a final de cada curso o con pruebas como la famosa selectividad.

¿Es correcto obviar los resultados para conseguir que haya más estudiantes cursando el siguiente nivel de estudios? ¿Significa esto falsear la realidad? ¿De qué sirven los resultados si la altura del listón es variable?

No se debe interpretar un suspenso como una penalización o un castigo a un alumno. Acceder a cursos superiores sin superar unos conocimientos base es construir edificios sin cimientos.

Esta es la principal razón por la que el acceso a la educación no debe ser independiente del nivel de conocimiento del alumno.



El explosivo caso de las carreras técnológicas
A finales del siglo XX y principios del XXI comenzó a formarse una gran perspectiva técnológica gracias a la inclusión de la informática y las telecomunicaciones en el trabajo cotidiano de las empresas, lo que aumentaba sustancialmente la velocidad de producción, su cantidad y su calidad.

Se unen a esta revolución, la aparición del marketing y publicidad en Internet y el diseño asistido por ordenador que permitía la creación de grandes y potentes máquinas específicas con aplicaciones en todos los campos, desde agricultura hasta la investigación científica.

Con un crecimiento tan alto, se formó un vacío de personas con formaciones técnológicas en la sociedad que trajo dos consecuencias:
  • Gran demanda y sueldos altos para ingenieros superiores, ingenieros técnicos y personas con estudios secundarios técnicos.
  • Necesidad de mayor formación de los mismos, por lo que se aumenta el número de plazas (incrementando las universidades que ofrecen estudios técnológicos).
Ante estas dos condiciones, se produce un efecto llamada entre los jóvenes que buscan un futuro con éxito garantizado.

Del éxito garantizado al fracaso universitario
El aumento de plazas consigue que se genere una competencia entre universidades para atraer alumnos que se van repartiendo entre ellas. Puesto que uno de los objetivos de las universidades es que no queden plazas vacías en sus clases, pues esto produciría pérdidas, ante el aumento de oferta, disminuye la nota de corte de acceso a la universidad.

La disminución de nota de corte implica que personas con un nivel de conocimientos que no era considerado suficiente en años anteriores, ahora sí que puedan acceder a cursar los estudios universitarios, o lo que es lo mismos, una nueva bajada del listón, pero esta vez a más alto nivel.

La bajada de la nota de acceso en las universidades tiene como nota positiva que los estudiantes que fueron penalizados en selectividad por asignaturas que no estaban relacionadas con su elección universitaria pudiesen entrar en su ansiada carrera y, posteriormente, destacar en la misma al cursar asignaturas concretas en las que estaban realmente interesados.

Pero por otro lado también estaba permitiendo entrar a los estudiantes que, por distintos motivos, no estaban interesados en el contenido de la carrera, sino en el título en sí. Además aquel sistema de créditos no exigía superar excesivos créditos anuales para evitar una expulsión de la carrera, por lo que, con un poco de esfuerzo inicial, el estudiante desmotivado obtendría tarde o temprano su "diploma de listo".

Por si esto fuera poco, la demanda era tan agresiva inicialmente que muchos estudiantes eran contratados antes de obtener el título por lo que, con un puesto de trabajo asegurado, no vieron la necesidad de terminar la carrera.

Aquel boom tecnológico duro varios años y poco a poco se fue apagando, influido entre otras cosas por las crisis económicas y el aumento de competencia entre personas cualificadas, por lo que la demanda bajó, comenzó a haber paro también en este área y aquel trabajo garantizado que prometían al inicio de la universidad dejó de serlo.

Para aquellas personas que habían accedido a la universidad con el fin de lograr un título que les consiguiese un trabajo seguro, se les cerraban las puertas. Volver a motivarse para sacar adelante unas materias por las que no te sientes atraido y sin unos conocimientos suficientes iniciales como para afrontar las asignaturas con el fin de obtener un certificado que apenas conserva el valor que tuvo antes... ¿Cuál es el interés en finalizar la carrera ahora? Entiendo que muchos estudiantes no encuentren ninguno y les lleve a abandonar la universidad, lo que se llama fracaso universitario.

Para evitar el fracaso, el gobierno lanza una medida: Aumentar el precio de la matrícula conforme se suspenden convocatorias.

En el momento en que un estudiante no motivado vea que no merece la pena pagar tanto por sus estudios, abandonará la carrera, por lo que el nivel de fracaso será el mismo, solo que se manifestará más temprano. Bajo este punto de vista, la eficacia de la medida es nula.

Por otro lado, a aquellas personas con ingresos limitados no se les permite suspender, porque no podrían hacer frente a una matrícula más cara. Los suspensos se transforman en nuevos abandonos, y estos se suman a los anteriores, aumentando el fracaso.

En conclusión, se intenta luchar contra el fracaso universitario con medidas que lo incrementan.

 (imagen de cutesense.com)

Su hermano el fracaso escolar y la educación en valores
En las escuelas, mareadas con tantos cambios en los planes educativos en los que añaden y quitan asignaturas, se establecen nuevos criterios de calificación y se agrupa o desagrupa a los alumnos a voluntad, se da un caso parecido llamado el fracaso escolar.

El fracaso escolar se persigue desde hace más tiempo que el universitario dado que, desde el principio, muchos alumnos tenían que abandonar sus estudios para trabajar y aportar capital a sus familias para sobrevivir.

Actualmente el fracaso escolar producido por este motivo se ha visto muy reducido, pero las cifras de abandono escolar no disminuyen tanto. ¿La razón? la falta de motivación y compromiso por parte de los alumnos.

La situación en el país permitía llevar a cabo un sistema educativo mucho más personal y se fueron reduciendo los grupos de las clases y se incluyeron clases de apoyo para aquellos que necesitaban un extra para aprender determinadas materias. Esto permitía que nuestros jóvenes aprendiesen más y más rápido.

Pero aquello tuvo su cara opuesta. Las facilidades pensadas para aumentar el rendimiento de los alumnos hicieron que apareciese la comodidad. En la duración de un curso, los alumnos pueden seguir esforzarse como antes y aprender más (objetivo inicial) o esforzarse menos en aprender lo mismo ("meta" alcanzada).

Por otro lado, los alumnos son conscientes de que no ahn de superar todas las asignaturas para pasar de curso e incluso que no pueden repetir un número determinado de veces y que a partir de entonces pasarán de curso por imperativo legal. ¿Es necesario esforzarse al máximo con tantas facilidades? Si a esto sumamos un futuro tan incierto para las personas con estudios, no hay prisa ninguna en finalizar.

Para intentar motivar al alumnado se realizó un cambio en la prueba de acceso a la universidad. El alumno tenía la opción de estudiar más, si quería, para obtener mayor puntuación y acceder a la carrera que quisiese si no le llegaba la nota. La selectividad pasó de calificarse sobre 10 puntos totales a 10+4 opcionales.

Al haber aumentado la competencia entre alumnos dió la impresión de que las carreras volvían a exigir la calificación mínima que les correspondía pasando de un 5 a un 7. Pero si lo pensamos bien, no hay mucha diferencia entre entrar en una carrera con un 5 sobre 10 y entrar con un 7 sobre 14.

En este punto juega un factor muy importante la educación en valores como la responsabilidad. 

Este tipo de educación no estaba reflejada en ninguna asignatura, por la que el alumno se formaba en ella gracias a su entorno, principalmente el familiar.

Sin embargo, con el paso de los años, la educación familiar se ha visto reducida enormemente. Los padres trabajan ambos,  realizan malabares para poder encajar sus horarios con los escolares y muchas veces es imposible por lo que los hijos no pasan apenas tiempo con sus padres. Esto conduce a una falta de atención de los padres hacia los hijos entre semana y una sobreatención de los hijos los fines de semana que puede provocar la sobreprotección además de una falta de educación en temas tan importantes como el respeto, la conviviencia o la responsabilidad.

La culpa de esta carencia de educación se vuelca erróneamente sobre los profesores. Las situaciones en las que un alumno llegaba a casa después de un castigo y la madre le respondía con un "Algo habrás hecho" se han cambiado por "La culpa es del profesor".

Para hacer frente a la falta de este tipo de educación se creó una nueva asignatura obligatoria: Educación para la ciudadanía. 

Al alumno se le impartía unas bases de comportamiento en primaria y secundaria. Personalmente creo que la intención es buena pero escasa ya que esta asignatura se cursa durante 4 horas semanales, frente a las aproximadamente 50 horas semanales que antiguamente el chico pasaba con sus padres. Además, esta asignatura se imparte a partir de primaria, donde los alumnos tienen entre 5 y 6 años y ya tienen unos patrones de comportamiento solidamente adquiridos.

¿Cuál es la solución?
Llegados a este punto concluimos que la educación no puede seguir solucionándose con parches como se lleva haciendo hasta ahora, sino que necesita un estudio detallado en su totalidad para analizar los puntos clave del problema y solucionarlos de raíz y con consecuencias a largo plazo pero definitivos.

Bajo mi punto de vista, la primera medida a tomar para mejorar la educación debería venir por parte del ministerio de trabajo, que impulsase una forma de vida laboral más flexible, compatible con la vida familiar. Gracias a esta medida podríamos mejorar tanto la educación de comportamiento del niño a cargo de los padres como la comunicación entre padres y profesores que también se ha visto enormemente reducida.

Como segunda medida, por parte del ministerio de educación, se deberían revisar los temarios y los métodos de educación. Eliminar la mecanización de las mismas para huir de la monotonía y potenciar la imaginación del alumno consiguiendo con esto una mayor motivación y como consecuencia, la mejora de las calificaciones.

Como tercera medida, a nivel universitario, otra modificación por la cual en el acceso a la universidad sea prioritario el nivel de conocimientos frente a la necesidad de llenar las aulas o el poder adquisitivo de los alumnos.

20 de mayo de 2012

Cracks del Surf (A3 Nitro)

Cracks del Surf ha sido el primer reality show temático basado en un deporte, en concreto el surf, en el mundo. El surf es una actividad a la que dedico mucho menos tiempo del que debería e infinitamente menos del que me gustaría y esto consiguió que me empapase junto a los protagonistas cada miércoles por la noche viendolo en A3 nitro.

La primera vez que oí hablar de este programa fue el verano pasado a través del twitter del surfista español mejor posicionado internacionalmente Aritz Aranburu. La compañía de cerveza San Miguel era la principal patrocinadora de una escuela de surfistas que iban a ser entrenados por el mismo Aritz e Ibon Amatriaín, otro surfista de excepción especializado en olas grandes.

El objetivo final de los concursantes era afianzar su surf y hacer de trampolín hacia una carrera dedicada a este deporte. En ese momento mis dudas surgieron en torno a los requisitos que deberían cumplir los participantes y a los valores que el programa se proponía mostrar.

En el caso del casting, teniendo en cuenta que los surfistas iban a tener una formación en la academia, ¿se buscaban participantes con conocimientos básicos para convertirlos en buenos surfistas, con conocimientos medios para perfeccionarlos o con altos conocimientos para eliminar todos los errores que les apartaban para ser grandes surfistas?

Con respecto a los valores a mostrar del surf, siendo un deporte tan equilibrado entre compañerismo y rivalidad y entre valentía y prudencia, ¿cuál de ellos van a mostrar para enganchar al público?

Directamente en el casting se encontró el primer pequeño problema, ya que el programa buscaba participantes de ambos sexos y había muy pocas chicas que se presentaron. Es cierto que el número de surfistas chicos es mucho mayor al de chicas y que, pese a estar aumentando muy rápido el número de surfistas chicas, no era fácil encontrar candidatas.

Tras concluir los castings se dio forma al programa compuesto por 7 emisiones que podéis ver íntegramente en este enlace: http://www.antena3.com/videos/Cracks-surf.html

Creo que para realizar una crítica correcta de Cracks del Surf habría que separarlo en dos partes: Concurso y show.


El concurso
El concurso de Cracks del surf ha sido, para mi gusto, la parte más floja del programa.

Como dije antes, no sabía realmente a que tipo de participantes iba orientado y posiblemente debido a la falta de participación femenina en los castings, se consiguió que los participantes tuviesen niveles bastante separados entre sí.

Si lo que se quería valorar era la evolución de los participantes, aquellos con nivel más bajo notarían una mejoría mayor, pero avanzarían hasta un nivel que los concursantes más avanzados ya tenían antes de entrar. Este es el handicap que presentaban Igone y Pilar frente a participantes como Mario que ya había participado en competiciones antes.

Esto me hacía descartar desde el principio a parte de los concursantes para llevarse el triunfo final. Es posible que, por méritos, los concursantes de nivel más bajo obtuviesen mejores puntuaciones por todo lo que habían evolucionado, pero el programa buscaba lanzar una estrella, y a los concursantes de menor nivel todavía les faltaría más aprendizaje para poder serlo. Incluso les vendría grande el mini concurso de Un lugar llamado mundo.

Un gran reto para los tres directores de la academia, Aritz, Ibon y Adur Letamendia, calificar a todos los concursantes con un criterio común y teniendo en mente estas limitaciones.

Creo que se podría haber enfocado el concurso de otra manera. Un premio a la evolución en la academia y un premio a la calidad alcanzada.  

No obstante yo apostaba también por el mismo concursante como ganador, puesto que lo considero un equilibrio entre aprendizaje dentro de la academia y un nivel bastante alto con el que se puede hacer una carrera. 

El show
El gran acierto del programa, el show. Como dije, el segundo de mis miedos era la faceta del surf que se mostraría en el programa. Y para mi sorpresa, se mostraron todos.

En todos las emisiones de Cracks del surf hemos disfrutado viendo que se mostraban la gran mayoría de las características que representan a esta forma de vida.

La primera es exáctamente esa, una forma de vida. Posiblemente todos los deportistas lo dirán de su deporte, pero, como aficionado al surf, puedo decir que es el primero que me ha mostrado la gran verdad que engloba esta frase.

Solamente como una forma de vida se puede entender que la gente se sacrifique y madrugue para meterse en aguas con corrientes y violentas olas, reme hasta el agotamiento, se caiga y retome su tabla y al día siguiente vuelvan a repetir.

Despertarse y ver un mar plano, y en vez de volverse hacia casa, coger el coche y empezar a recorrer, playa por playa hasta encontrar un pico, o una ola, aunque sea pequeña, para intentar aprovechar al máximo cualquier movimiento del mar. Esto lo hemos vivido día a día en Cracks del Surf.

Por otro lado, el compañerismo. Dentro de una competición, los concursantes se ayudaban entre sí, no solamente con juegos conjuntos, sino que se comentaban entre ellos y se animaban. Esto pasa dentro del agua en cualquier playa. Los novatos solemos ser aconsejados y valorados por los surfistas con más experiencias y entre olas se labran amistades que duran varias temporadas.



Muchas veces tachan a los surfistas de locos por intentar surfear olas de varios metros y con mucha violencia. Es cierto que para poder surfear ciertas olas, los surfistas necesitan una gran valentía. Esta característica se ha mostrado a lo largo del programa en playas como por ejemplo Mundaka. Por otro lado, también se ha mostrado el aspecto opuesto, la prudencia. Se aconsejaba a quien no tenía mucha seguridad surfeando a que dejase la tabla por un momento y se dedicase a mirar a sus compañeros más experimentados para fijar conceptos. Todo un acierto por parte de Ibon, que fue quien acompañó a Pilar y a Igone en estos momentos.

El gran atractivo de Cracks del Surf
Como aficionado al surf encuentro este programa tremendamente útil también como "divulgación".

En el programa se han tratado un montón de ejercicios físicos paralelos y de otros deportes complementarios para la mejora de los surfistas. Se aconsejó trabajar diferentes grupos de músculos (enseñando ejercicios concretos para ello), se trabajó la remada cruzando una ría, se realizaron gimkanas, se usaron tablas de paddle board y técnicas de pilates, se trabajó en la piscina y un inacabable etc.

El trabajo del surfista no se acaba en la playa. Un día sin olas puede ser aprovechado igualmente para mejorar y volcarlo después en el mar.

Para la gente que es ajena a este deporte supone una buena forma de conocer el mundo alrededor del surf, familiarizarse con el deporte ye incluso plantearse el surf como una nueva opción en sus planes.

Los problemas de Cracks del Surf
Básicamente, el gran problema de cracks del surf ha sido la hora de emisión. Un miércoles a las 12 y media de la noche no es buena hora para que la gente a la que va dirigido, jóvenes, puedan disfrutarlo en directo. Esta mala zona horaria se ha intentado amortiguar con los capítulos via online en el enlace que comenté anteriormente, pero no es una solución total.

Por otro lado, posiblemente Antena3 lo consideró como un pequeño experimento, por lo que lo llevó a uno de sus tres canales secundarios, el orientado a deportes y acción, Nitro.

Si bien es cierto que los canales secundarios están clasificados según los tipos de programas, al llevarlo a uno de ellos, Antena3 da la impresión de que no le da la suficiente prioridad a este programa frentre a otros y todo esto juega en contra de Cracks del Surf.



Cómo podría haberse visto mejorado Cracks del Surf
Los programas han sido bastante equilibrados en cuanto a distribución de los contenidos. Alguna vez eché de menos un análisis un poco más detallado sobre las puntuaciones, pero el programa tenía que durar una hora por lo que penalizaríamos otras secciones. Quizás hubiese sido más recomendable hacer un programa más largo (hora y media). Esta decisión no correría por parte de Cracks del Surf sino de la emisora. Resumiendo, las mejoras que harían que Cracks del Surf tuviese más éxito serían tres: Cambiar de horario, alargar la duración media hora y emitirlo en  un canal con mayor relevancia (A3 en vez de Nitro). Solución utópica, lo sé, pero por pedir que no quede.

Se destaca el compañerismo y el trabajo en equipo no solo entre los concursantes sino junto con los dos profesores, Ibon y Aritz. Personalmente le hubiese dado una vuelta más de tuerca a esta relación entre profesores y concursantes, permitiendo, por ejemplo, que los participantes valorasen las olas surfeadas por Aritz y sus maniobras.

Los seguimientos de los concursantes que ganaban los concursos semanales me han parecido bastante escasos, aunque la culpa la podemos achacar a la duración del programa como antes.

DonNabón tenía apariciones muy desiguales entre los programas. En algunos destacaba y en otros apenas se le veía, incluso en los resumenes de olas pillados en las playas. Se le podría dar más protagonismo como parte del staff y permitir que puntuase, con menos valor, a 3 concursantes.

¿Y ahora qué?
No cabe ninguna duda que como aficionado al surf me encantaría ver más programas en la televisión del estilo de Cracks del Surf o relacionados con este deporte, por lo que, tras la primera temporada, ojalá haya una segunda. De haberla, me gustaría que estuviese algo mejor definida, teniendo ya la experiencia del primer programa y por supuesto, mayor duración.

Por otro lado, hemos cogido cariño a los concursantes y al staff. Tanto que sería atractivo encontrarnos un día con un pequeño programa de media hora por ejemplo con lo que ha generado Cracks del Surf. Como los surfistas siempre estamos en ruta buscando olas, qué mejor que un road trip de algunos concursantes, o de todos juntos, otro de Ibon y Aritz y otro de DonNabón. Volvemos a lo mismo, por pedir...

Otra idea, en el mismo formato de un miniprograma de Cracks del Surf se podría hacer un seguimiento de los concursantes en algunas competiciones oficiales.

Mientras no tengamos un nuevo programa de surf, nos toca coger nuestra tabla y ponernos en marcha a dar todo lo que podamos. ¿Quién sabe si en el siguiente terminas concursando tú?

17 de mayo de 2012

Perú (Abril 2012) Cuarta Parte

5º Etapa: Máncora-Piura-Lima-Madrid

El hotel en Máncora estaba destinado a gente joven. En el centro había como una plaza rodeada por dos edificios con varias puertas, como una corrala, y tras estas puertas había varias habitaciones de muchas camas. Todas ellas compartían un baño para chicas y otro para chicos por piso y, a su vez, servían como servicios para la barra del bar y el comedor al aire libre que habia en un lateral de la placita.

Detrás del comedor, subiendo un par de peldaños y rodeado de hamacas se situaba la piscina y pasando el muro de madera de detrás de la piscina había cuatro casas con habitaciones dobles.

Estas casas tenían la habitación en el piso superior y en el inferior un baño con ducha. El piso de arriba tenía una pequeña terraza y se veía a escasos 10 metros el mar. Mi primo y yo habíamos reservado una de estas casas dobles.


Nuestro objetivo en Máncora en principio era surfear y con esa mentalidad nos pusimos en marcha a caminar por la playa hasta el centro del pueblo.

Máncora es una ciudad mucho más turística que Lobitos, algo fácil ya que Lobitos aparte del surf no tenía ningún otro atractivo. En esta ciudad se concentraban gran cantidad de bares de copas que inundaban las calles centrales con sus terrazas y con camareros estratégicamente situados cada metro y medio para ofrecerte lo mismo. A veces agobia, pero no me sentía así exactamente. Solo venía una frase a mi cabeza: "¿Es posible que alguien cambie de opinión para beberse un mojito según sea de guapa la camarera que te lo ofrece?".

Echamos un ojo al spot. La ola no tenía comparación con la de Lobitos, apenas se extendía entre 10 y 15 metros, también a izquierdas, con una altura de un metro sin tubo y masificada de surfistas. Nuestras opciones de surfear en Máncora se disiparon al momento y descartamos surfear en Máncora. Al fin y al cabo era el final de nuestro viaje, dos días allí, y podíamos dedicarnos a la fiesta.

De vuelta al hotel agarramos unas nuevas chelas y nos tiramos a la piscina. 

Con la historia que voy a contar puede que me juegue un par de amistades que hicimos allí. Esta anécdota fue tan insólita que me veo obligado a taladrarla en mi blog aunque ocultaré el nombre del protagonista en cuestión y lo haremos pasar por, por ejemplo, Wilson. Por supuesto no hice amistad con Wilson de ninguna de las maneras y de hecho creo que sigo cayéndole mal, si es que todavía me recuerda. 

Ahora que le doy una vuelta, Wilson queda bien, ¿no?. ¿No os acordais de una pelotita de voleyball en una playa desierta? Exacto, estoy siendo "inspirado" por la última película robinsoniana titulada Náufrago.

Volviendo a nuestra piscina, en las hamacas se situaban dos chicas llamadas Laura y Fiorella y dos hamacas más a la izquierda otra chica desconocida tomaba estáticamente el sol. Todo normal hasta que llegó nuestro querido Wilson a entablar una conversación con Laura y Fiorella. Este chico era muy amigo de una de ellas y durante un buen rato Wilson relató con todo lujo de detalles una historia que se podría calificar de emocionante para el narrador y tremendamente aburrida para quien la escuchase.



Tras salir nosotros del agua Wilson buscaba un mechero y Laura aprovechó para indicarle que la chica de la izquierda fumaba y tendría. En este momento de distracción, Laura giró la cabeza y entabló conversación con nosotros y Wilson, viendo que Laura estaba ocupada, siguió charlando con la muchacha.

Al cabo de un rato decidimos los cuatro, Laura, Fiorella, mi primo y yo, irnos a cenar al pueblo y avisaron a Wilson quien coincidió con nuestros deseos: Se quedaba en el hotel.

Cogimos una moto taxi como la de la foto superior, los cuatro aprisionados en la parte posterior y nos fuimos sorteando charcos hacia el centro de la ciudad. Donde nos tomamos unas copas en la playa, unas cervezas en otros locales de la zona, cenamos y nos tomamos un helado.

Aquella noche encontramos un símbolo que nos resultó tremendamente familiar. Juzgad vosotros mismos:


El burger beach de Máncora viene siendo como el Burguer Wing de Sanxenxo, que en paz descanse.

De vuelta al hotel nos pusimos de nuevo los bañadores y nos lanzamos a la piscina. Era de madrugada pero se estaba mucho mejor dentro de la piscina que fuera y desde allí divisamos el primer acto de nuestro espectáculo.

Interrumpió nuestra conversación la llegada de Wilson a la parcela de la piscina intentando controlar sus pasos y agarrando con fuerza la mano de la muchacha con la que conversó bastantes horas atrás, entró a la habitación dejando en su cama una sábana ante la atenta mirada de los dos muchachos de seguridad.

Nos saludó enfadado y se dirigió a negociar con los de seguridad la posibilidad de cambiar de habitación a una para parejas, como la nuestra, pero estaban todas ocupadas. La segunda opción que planteó era que la chica pudiese dormir en su habitación o él en la de la chica, pero sus habitaciones eran compartidas y no podían permitirlo.

Visiblemente enfadado vino a hablar con Laura y Fiorella. Laura intentó calmarle pero era imposible y Wilson respondía con malos modos cuando en un determinado momento me dirigió la palabra diciendo: "¿Qué le has dado de tomar?". No pude contener la risa y, evitando que la cosa fuese a mayores, me levanté y me tiré al agua de la piscina.

Laura se negó a ayudarle pues estaba borracho y fuera de sí y tras un intento mínimo de mi primo por entablar una conversación calmada con Wilson, éste le respondió con: "Contigo no estoy hablando".

Suficientes razones para que los cuatro volviésemos a la piscina y Wilson se entendiese con seguridad. Wilson quiso entonces pagar todos sus gastos e irse del hotel con su muchacha pero ni siquiera eso era posible ya que el bar estaba cerrado y no tenían acceso a sus deudas en la barra. Obviamente el chico de seguridad no le creyó cuando Wilson contó aproximadamente 15 chelas consumidas y consiguió que dejase en el hotel sus cosas hasta el día siguiente como garantía de pago. 

Wilson cogió a su chica y salió por la puerta principal del hotel con un cabreo monumental y nosotros nos quedamos comentando la jugada en la piscina. Se acabó el capítulo Wilson, pensamos.

Por si estais interesados en temas legales, el límite de alcohol espirado con lo que se considera incapaz de conducir asciende a 10 nuevos soles, unos 2 euros y medio.

Poco después decidimos retirarnos a dormir y descansar para la fiesta del día siguiente.

Amanecimos con un sol de justicia que hacía que la arena tuviese la temperatura de las brasas. Nos dirigimos a pasar la mañana en la playa y a saltar las olas orilleras. Al considerarlo suficiente volvimos para comer en el hotel y, como en lobitos, disfrutamos de un par de platazos con aspecto similar a los tallarines saltados del día anterior, que tenían la siguiente pinta:


Volvimos a pasar la tarde en la piscina mientras se preparaba en el hotel la carpa para celebrar la noche de la luna llena. Toda la gente de Máncora estaba invitada a la fiesta y esto nos venía de lujo, ya que al día siguiente teníamos que volver a Lima de alguna forma y estábamos directamente en nuestro hotel.

Comenzó la fiesta con barbacoa y música, se llenó el hotel de gente y escogimos una mesa para mantener nuestras bebidas estables. En ese momento surgieron dos apariciones estelares, Wilson por un lado, con su enamorada bailando con una chela pegada en su mano constantemente. Laura nos comentó que Wilson había zanjado su cuenta del bar del día anterior que calculaba contener unas 15 chelas pero que en realidad ascendían a 32. Tras escuchar este dato le dí imaginariamente mi condecoración a mayor borracho de cerveza conocido capaz de caminar.

La segunda aparición estelar vino en forma de visitante anónimo con la camisa más horrible que uno se puede echar en mente. Posiblemente el chico tuviese dos motivos: destacar y que nadie le copiase. No hace falta jurar que lo consiguió durante toda la noche.

Corrian las horas, la música se animaba y yo, que no suelo bailar, me vi forzado a levantarme y hacer unos pequeños movimientos de cadera marcados pensando que era suficiente, pero no lo fue.

Fiorella se afianzó como mi pareja de baile y Laura como la de mi primo y allí empezamos a tomar lecciones de salsa, reggaeton y diferentes ritmos latinos que la mayoría de las veces me negué a escuchar. Pero estábamos en Perú, eso es lo que tocaba y era el último día.

Nos acostamos aproximadamente a las 5 de la mañana para despertarnos a las 9. Nuestro objetivo ese día consistía en coger una moto, ir a por dinero, volver al hotel, pagar, coger la moto de nuevo a la estación de bus, cuatro horas de autobús a Piura, comer y coger el avión a Lima. Aprovechamos para dejarles de recuerdo a Fiorella y Laura nuestro repelente de mosquito que tantas veces nos lo pidieron. Si vais a Máncora alguna vez, es OBLIGATORIO comprar un repelente.

Aprovechamos el bus para dormir lo que no habíamos dormido la noche anterior y al llegar a Piura cogimos un taxi hacia el aeropuerto para saber a que hora salía nuestro avión.

Mientras comíamos vimos un pickup que se paraba a nuestro lado y para sorpresa nuestra resultó ser el coche que nos había traido hasta Máncora dos dias antes. La familia quería volar a Lima de nuevo a la vez que nosotros y coincidimos "casualmente" en fecha y hora de vuelo.

Englobo entre comillas ese casualmente porque no es dificil coincidir habiendo cuatro vuelos diarios con el mismo destino.


Apenas salimos esa noche por Lima, estábamos tremendamente cansados y mi vuelo a Madrid salía a las 10 de la mañana. Preparé la maleta, recogí todas mis cámaras y similares, no sin antes intercambiar las fotos con mi primo y fuimos a dormir.

Al día siguiente, despertándonos a las 6 de la mañana ya por última vez, llamamos al taxi, nos fuimos al aeropuerto y me despedí de mi primo y gran amigo Manuel. Una aventura sin descanso para enmarcar y con la mejor compañía posible. Muchas gracias por todo.

16 de mayo de 2012

Perú (Abril 2012) Tercera Parte

Sonó el despertador a la hora habitual, seis de la mañana.

Hicimos las maletas y nos bajamos a desayunar mientras llegaba nuestro guía , Willy para acercarnos de nuevo al aeropuerto con destino Lima. Obviamente aprovechamos este desayuno para tomarnos la última infusión de hojas de coca y nos pusimos en marcha al aeropuerto con un sentimiento a mitad de camino entre pena por dejar tantas cosas sin ver y de satisfacción por haber aprendido tanto y sobre todo de tantos en apenas 48 horas.

En este tipo de viajes aprendes en dos sentidos:  arte e historia por un lado y el lado humano por otro, el tipo de vida de la gente y lo que necesitan para sonreir. Os aseguro que en mi semana en Perú vi muchas más sonrisas que en Madrid en un mes.

Aprovechamos para practicar el inglés con una pareja de indios (intuyo, pues no nos especificaron la nacionalidad) aprovechando sus fotos y nuestras fotos, hasta que nos separamos por distintos fingers hasta nuestros aviones correspondientes.

Fase II: Entretenimiento

4º Etapa: Lima-Piura-Talara-Lobitos

En medio de este vuelo cambiamos el chip. Tomamos un taxi nada más aterrizar para pasar rápidamente por casa de mi primo, ponernos una ropa más apropiada a Lima con su calor y humedad y volver a coger otro taxi hacia un restaurante de sushi fusión japonés y peruano. Aquí la carta:



Estais leyendo bien, todo lo que puedas comer por 45 soles, que vienen siendo menos de 12 euros. Por cada tipo que pedias ponían 6 piezas y si dejabas en el plato, pagabas las sobras. Con estas condiciones nos metimos 24 makis y similares por cabeza, pagamos y decidimos ir a comprar recuerdos para bajar la comida. Os tengo que enseñar los platos:


Volvimos a casa para dejar las compras y coger el longboard. Era hora de conocer el malecón patinando. No teníamos mucho tiempo para visitar Lima por lo que aprovechamos nuestra cercanía al malecón y mi primo me enseñó el paseo por el que suele patinar, las playas donde surfea que están adornadas con un restaurante llamado La Rosa Náutica y su impresionante puesta de sol.


Cenamos un par de bocadillos en un bar que se llama La Lucha y nos fuimos a casa pronto, porque, como suponeis, nuestro vuelo a Pirua partía a las 7 de la mañana, de nuevo.

Esta vez teníamos todo preparado y pusimos bien los despertadores por lo que no tuvimos ningún problema en llegar al aeropuerto a tiempo de coger nuestro vuelo con dirección a las playas. 

Piura tiene un aeropuerto con una sola terminal, sin fingers y edificada en una sola altura. Las escaleras de desembarco se ajustan de forma manual, es decir que son cuatro operarios los que mueven a pulso el armatoste hasta encajarlo en las puertas del avión y, tras descender por ellas, llegas a una sala con dos puertas, la que comunica con la entrada al aeropuerto y la de salida al aparcamiento.

No obstante, Piura es una ciudad bastante grande e importante, consta de universidad y está habitada por 422.000 peruanos, casi dos veces y media el número de habitantes de Castellón (180.000). Las comparaciones las dejo en manos de los lectores y que saquen sus propias conclusiones.

Una vez en el taxi, nos acercamos a la compañía de autobuses con dirección a Talara. La duración del trayecto era aproximadamente de dos horas y media y aprovechamos para echarnos una siestecita y admirar los diferentes tipos de vegetación por las ventanas. Al principio todo lleno de arrozales, que poco a poco iban desapareciendo entre palmeras y terminaban en pequeñas colinas de arena similares a un desierto. Al fondo se dejaba ver de vez en cuando el Pacífico.

Bajamos del autobus y cogimos una moto taxi que nos acercó a la parte de la ciudad desde donde salian las furgonetas privadas para Lobitos. Y allí esperamos, en ese andén improvisado que no era más que un poco de arena pegada a un muro de cemento. 


Esperamos aproximadamente una hora al sol esquivando mosquitos del tamaño de un pulgar hasta que al final entramos en la furgoneta que nos ofrecía llevarnos a Lobitos. Por supuesto, el viaje comenzaba cuando la furgoneta se llenaba de gente para que fuese rentable por lo que esperamos un poco más.

Atravesamos la última parte de Talara mudos de la impresión; era una de las zonas más pobres de la ciudad y con seguridad la más pobre que haya visto en directo nunca. Lo mínimo necesario para vivir era todo un lujo en aquella zona que poco a poco íbamos dejando atrás y adentrándonos en un pequeño desierto de arena y pozos de petroleo entre los que estaban una central de Endesa. 

Desconozco el tiempo que tardamos en volver a encontrarnos con alguna casa, esta vez ya en Lobitos.

Lobitos es una ciudad pequeña que anteriormente pertenecía al ejército. Toma el nombre de los lobos de mar que son muy comunes en aquella zona y antiguamente tenía gran importancia y estaba mucho más cuidada que ahora. 

Al ser una ciudad militar, estaba dotada de edificios de viviendas, facilidades y servicios necesarios en una ciudad autoabastecida, incluyendo cine y otros tipos de entretenimiento. Pero cuando el gobierno peruano tomó la decisión de trasladar a los militares a otro lugar, abandonó, literalmente todos los edificios de la zona, permitiendo a cualquier persona habitarlos y, por un precio bajo, reformarlos y vivir allí.

Esta fue la idea de varias personas cercanas al surf, como es el caso de Unai, un vasco que posee a pie de playa unas habitaciones fabricadas con bambú y con vistas al mar desde cualquier parte del las mismas.

Y es que Lobitos se caracteriza por tener una de las mejores izquierdas del mundo, larga, con tubo y rompiendo gradualmente a lo largo de decenas de metros:


Por si fueran pocas las razones por las que alguien aficionado al surf no puede dejar de visitar Lobitos en el caso de pisar Perú, la ola no está masificada en absoluto, siendo 15 personas el máximo que contamos dentro del mar al mismo tiempo.

Salimos del hotel en busca de algún sitio donde alquilasen tablas. Detras de los albergües/hoteles y el surf camp, hay casas bajas de un par de habitaciones por vivenda, las calles no están asfaltadas en su mayoría, y las que lo están apenas se ve puesto que están tapadas por arena capas de arena y arcilla plagadas de baches de la falta de mantenimiento.

En la esquina opuesta a nuestro hotel está la ONG Waves for development. Esta ONG recauda dinero alquilando tablas de surf para ayudar en la reconstrucción de edificios en Lobitos y otras necesidades básicas. Allí alquilamos dos tablas grandes (7'2" y 6'10") y nos bajamos de nuevo al hotel para comer.

La comida del hotel es espectacular. Hay dos características en estos sitios que hace la comida inigualable que son los ingredientes muy frescos y la cocina en el momento. La atención en nuestro hotel, tanto por los empleados como por parte de Unai, el dueño, fue impresionante, hasta el punto en que nos sentíamos en familia.

Unos minutos en la hamaca mirando las olas y nos pusimos las licras para meternos al mar. La temperatura del mar rondaría los 20-22 grados aproximadamente, y se soportaba bien sin neopreno, aunque me sorprendió que fuésemos los únicos que no lo usasen. Nos adentramos en los tubos e intentamos cogerlos antes de que rompiesen, no con mucho éxito debido a nuestro nivel, pero con gran diversión.

Madrugón acumulado, tarde surfeando y un lugar tan idóneo para relajarse invitaban a descansar a tope para aprovechar la primera hora de la mañana siguiente. Así que tras salir del agua, nos tumbamos un rato en las hamacas y cenamos con Unai viendo el partido del Real Madrid. ¿Os había comentado que podríamos considerar a Unai como alguien de nuestra familia durante esos dos días? Aquí teneis un pequeño ejemplo.




Despertamos al día siguiente a las siete de la mañana, lo más probable es que fuese por costumbre, y abriendo la cortina de la habitación comprobamos el día que hacía, sacamos fotos y empezamos a repartir envidias a lo largo y ancho del whatsapp, twitter y el facebook, y, para no ser menos, ahora mismo lo acabo de hacer en el blog.

Nos pusimos rápidamente en marcha, antes de desayunar nos daba tiempo a estar una horita en el agua y así hicimos. La playa de lobitos íntegramente para nosotros con sus tubos.

Tras este chapuzón mañanero, desayunamos y descansamos en la hamaca. Nos habían dicho que había un par de playas interesantes tanto a izquierda como a la derecha de nuestra posición, por lo que fuimos a echar una ojeada antes de comer hacia la derecha. Allí encontramos una playa pequeña llamada piscinas, con una ola corta pero bastante potente. Al lado estaba un pequeño puerto de pescadores desde donde nos quedaron las ganas para saltar. Se veía el fondo y no conocíamos la profundidad por lo que mejor era ser cautos.

De vuelta al hotel, comimos con Unai, sus hijos y su mujer. Os recuerdo lo que dije tres párrafos más arriba: Nos sentimos de la familia. Después nos echamos una siesta en las hamacas y practicamos otro poco de surf. Cuando ya comenzaba a refrescar decidimos salir e ir a la playa situada a la izquierda de lobitos, pasados los pozos de petróleo. De camino a esta playa recomendada por Unai y de la que no soy capaz de recordar el nombre, vimos una gran comunidad de cangrejos de arena y más adelante de cangrejos de roca que corrian a esconderse conforme caminábamos hacia ellos.




Las playas tenían una arena grisacea muy fina y las dunas se conservaban vírgenes esperando a que alguien las pisase. Por un lado recomiendo vivir la experiencia que yo viví allí, la tranquilidad y la paz que transmitía el lugar pero por otro me horroriza pensar que esa playa toma fama y termina masificándose, incluso por surfistas.

De vuelta al hotel conocimos a un nuevo huesped que llegaba desde Lima. Fabio había venido en autobús desde Lima y el viaje habia durado aproximadamente 18 horas seguidas. Fabio es un buen ejemplo del sacrificio de una persona por practicar su deporte favorito; un viaje largo cruzando el país, incómodo solamente por una ola. Y estoy seguro de que más de uno pensará que ha sido totalmente acertado.

Charlamos durante un par de horas en las hamacas con Fabio, compartiendo risas e historias como si nos conociésemos de toda la vida, hasta que Unai nos recordó la hora de la cena y allí subimos. De nuevo cenamos con Unai comentando un programa de televisión parecido a Aquí no hay quien viva pero con actores peruanos. Una vez anocheció preparamos las tablas para devolverlas al día siguiente y recogimos nuestra ropa de playa.

Esta vez nos despertamos aproximadamente a las 9 y media de la mañana y, al abrir la cortina como el día anterior, nos dimos cuenta de que estaba lloviendo. Nuestro destino era llegar a Máncora ese mismo día aunque no teníamos límite de horarios, por lo que no nos importaba retrasar la salida.

Alberto, la persona al cuidado del hotel, nos comentó que había estado lloviendo toda la noche y que tendríamos problemas para llegar a Talara de nuevo. Nos aconsejó hablar con Unai cuando volviese y mientras aprovechamos para llevar las tablas a la ONG. Volvimos pesando un par de kilos más por el barro acumulado en nuestros piés y es que, como ya os dije, todo el terreno de la zona es de arcilla y en cuanto llueve un poco se convierte en barro.

Mientras desayunábamos llegó Unai y nos comentó que no había furgonetas para ir a Talara. En Lobitos, cuando llueve, se forma un rio con bastante fuerza que atraviesa la carretera (o camino, ya que no era asfaltado) entre Talara y Lobitos. Cuentan que los músicos de la banda de Lobitos iban un día en un camión dirección a Talara, les llovió a mitad de camino y la corriente les arrastró hasta el mar. Hoy en día siguen desaparecidos. 

Toda esa historia de los músicos me suena a Titanic de bajo presupuesto, pero era preocupante ya que, pese a no tener horario de llegada, si que teníamos la necesidad de llegar a Máncora ese día.

En este hotel se hospedaba una familia limeña que habían emigrado a Madrid donde hicieron negocio. El matrimonio volvió de nuevo a Perú a vivir y habían parado en Lobitos para pasar unos días. El objetivo de esta familia era llegar a Los Órganos, un pueblecito al lado de Máncora, nuestro destino y habían alquilado un PickUp Toyota Hilux para las vacaciones. Les preguntamos si les importaba llevarnos a algun sitio donde pudiésemos continuar en transporte normal y accedieron encantados.

Fue toda una suerte esta casualidad. El trayecto que teníamos pensado realizar consistía en coger una furgoneta a Talara y un autobús de Talara a Máncora, acumulando entre 3 y 4 horas de trayectos más las demoras. Con esta familia iríamos directamente a Máncora sin demoras, aunque, eso sí, un poco más incómodos.



Subimos nuestras maletas a la cajuela y nos pusimos en marcha. Encontrándonos por el camino con un Navara que desistió de ir a Lobitos y con un BMW X5 que se quedó atrapado en el barro un par de veces.

Logramos salir del barrizal resbalando de lado a lado de la pista hasta llegar a la carretera panamericana, asfaltada, y a partir de allí todo fue calma hasta llegar a Los Órganos, donde nuestro amigo conductor decidió que nos acercaba a Máncora y quedaban allí a comer. 

Puedo decir que este trayecto fue una de las aventuras más locas que vivimos. Como veis en la foto a un lado hay una tubería que conduce petróleo. El coche se desplazaba en zig zag aproximándose a la tubería y a la cuneta del lado contrario, que a veces era un precipicio con los peligros que podría desencadenar. A mi primo y a mí, posiblemente por una mezcla de miedo y adrenalina, nos provocaba risas y sonrisas entre bromas al respecto.

Nada más llegar al hotel de Máncora brindamos con un par de chelas (cervezas de 630ml) por nuestra aventura en Lobitos.