26 de abril de 2015

Bali 2015: Nyepi (Parte 1)

- Una pregunta, Jorge, ¿qué día llegáis?
- El 20 de marzo por la noche, ¿por?
- ¿Sabéis lo que es el Nyepi?
- No.
- Me lo temía.

Esta fue la conversación que tuve con Marta a escasos días de volar hacia la isla indonesia de Bali y que cambiaba todos nuestros planes de ruta en el viaje. Las anécdotas empezaron a suceder días antes de que llegásemos a nuestro destino, algo a lo que no estamos muy acostumbrados. Pero mejor empezar desde el principio y contar un poco qué es Bali.

Comenzábamos 2015 en diciembre y Javi, André y yo teníamos ganas de volver a subirnos a un avión y surfear en otros sitios del mundo. Con dos posibilidades en mente, Maldivas y Bali nos decantamos por esta última por el precio. El viaje sería para pocas personas, sin complicaciones y con la idea en mente de fijar los mínimos detalles posibles para poder tener la libertad de cambiar de planes en cualquier momento. Por poneros un ejemplo, una semana antes de volar únicamente teníamos billetes hasta Yakarta y ningún hotel reservado.

Poco antes se había unido al grupo de aventureros Miguel, que tras analizarlo con detenimiento decidió quedarse allí durante 10 días más, algo que provocó más de un comentario envidioso.


Bali es una isla de Indonesia donde, al contrario que en las demás donde predomina el islam, la religión hinduista es mayoritaria y practicada por más del 90% de la población. El hinduismo balinés se basa en el hinduismo tradicional pero incluye creencias animistas y cultos a santos importados del budismo.

La religión está muy presente en toda la isla. Desde el primer minuto en el que bajas del avión te encuentras altares por todas partes. Da igual que sea un pasillo del aeropuerto, la entrada a un supermercado o un aparcamiento, hay una cornisa con una figura o una foto con decenas de ofrendas unas encima de otras y más cestas en las entradas de las casas, esquinas y hasta contadores de la luz. Pisadas, atropelladas, deshechas a lo largo de las calles y callejones. Es muy curioso las risas que se despiertan cuando un turista que no está acostumbrado a verlas intenta esquivarlas o pide perdón al pisarlas. No es necesario respetarlas, lo que no quiere decir que se tengan que pisar todas. Más adelante pondré alguna foto de estas cestas tan cuidadas.

Como adivinó Marta, no teníamos ni idea de lo que significaba Nyepi ni las obligaciones que suponía. En este caso es fundamental saber que tu primer día en Bali se celebra el fin de año balinés y que, al contrario que en el resto del mundo, éste no es un motivo de alegría, fiestas y fuegos artificiales sino todo lo contrario, es decir, el Día del Silencio.

Nyepi o día del silencio. Las normas hinduistas obligan a los creyentes a permanecer en sus casas orando, sin practicar ninguna actividad lúdica, sin hablar, sin trabajar, sin encender ninguna luz y en ayuno. Esta práctica comienza a las 6 de la madrugada y se extienda hasta las 6 de la madrugada del día siguiente*, aunque debido a las procesiones previas al Nyepi, las carreteras sufren cortes a partir de las 12 de la noche. La razón de estas normas son debidas a que en Nyepi se escapan los espíritus malignos y recorren las calles.

"Pero yo soy turista, no creo en esos dioses, no tengo por qué seguir la tradición". Pero estás obligado a respetarla. Los turistas no están obligados a mantenerse callados y en ayunas, pero no tienen permitido salir a las calles, por lo que esas 24 horas han de pasarse dentro de los hoteles. En la piscina, en el restaurante, en la habitación, donde quieras, pero dentro del recinto. "¿O si no?" o si no, corres el riesgo de que los vigilantes que aseguran que estas normas se cumplen te apresen o te peguen una paliza.

"Venga ya, estás exagerando". Muy a mi pesar no estoy exagerando. El Nyepi es tan importante que el aeropuerto cierra sus puertas y no se permite la circulación de ambulancias salvo para atender partos o casos de vida o muerte.

La solución a este problema es buscar un destino con mayoría musulmana para ese día. En esas ciudades las medidas de Nyepi no son tan estrictas por lo que te permiten salir del hotel y realizar vida más o menos normal. Una de esas ciudades, en la que además podíamos surfear, es Medewi, a unas dos horas y media al noroeste del aeropuerto.

Gracias a los consejos de Marta cambiamos nuestro primer destino de Canggu a Medewi y poder surfear el primer día.

El siguiente paso fue reservar el vuelo Yakarta-Bali para el 20 de marzo. De retrasarlo nos veríamos obligados a pasar dos dias en Yakarta por el cierre del aeropuerto en Bali, así que buscamos un vuelo con Air Asia (solamente ida) a Bali y hablamos con el conductor que nos acercaría a Medewi en coche.

- Tu crees que aterrizando a las 22h llegaremos, Budy?
- I hope my friend.

Y así pusimos toda nuestra confianza en una persona desconocida y ultimamos las maletas con destino Bali.

*) En 2015 el Nyepi se celebró el 21 de Marzo. El calendario balinés no tiene una equivalencia fija con el calendario gregoriano, por lo que la fecha del Nyepi no es fija.

23 de octubre de 2014

Errores de novato que cometí "demasiado tarde"


Soy de los que piensan que los errores nunca se cometen demasiado tarde, sino demasiado pronto. Es posible que hayas arruinado una tabla por un error de novato, pero el shaping, como todos los trabajos artesanales, son procesos que requieren aprendizaje y práctica, y no hay mejor método para ello que tropezar y aprender a levantarse.

Como consejo personal diré que, tras cometer un error, hay que centrarse en dos puntos principales. La solución una vez se haya causado el daño y analizar las causas para no volverlas a repetir más adelante. Centrarse en justificaciones o excusas no aporta nada, ya que no puedes retroceder en el tiempo para evitarlo.

Una buena práctica, por si la memoria nos falla, es tener a mano una pequeña lista con pasos a comprobar antes de seguir ya sea en una agenda para los clásicos o una pequeña hoja de cálculo para aquellos que no podáis soltar el móvil o tengáis el ordenador a mano siempre.

Después de varias tablas construidas en el taller de los CBS, preparé mi pequeño taller para poder experimentar por mi cuenta. Era la primera vez que compraba un foam sin preshape y el proceso de fabricación fue algo diferente al que estaba acostumbrado. Me sentí como si hubiese empezado de cero, ya que cometí errores muy básicos y a la vez muy importantes.

En esta entrada del blog describiré tropiezos que he tenido durante algunos shapes y otros que considero fáciles de cometer.



Disposición de Taller
Si os fijáis en las habitaciones donde se fabrican tablas, en concreto la fase de shape, no suelen ser muy grandes. En el centro están los caballetes con su característica forma de "U" y en los laterales dos tubos a media altura con un estante cada uno sobre ellos donde están todas las herramientas.

Trata por todos los medios ser ordenado. Puedes tirarte varios minutos buscando un lápiz si no haces caso a tu madre y lo dejas "en su sitio".

La luz de tu local es muy importante. Yo empecé a shapear mi tabla con una bombilla colgada de un casquillo en el centro del garaje y, como no, fue un error. Quieras o no, dentro de tu local no vas a poder disfrutar de luz natural como te gustaría y muchas veces trabajarás a puerta cerrada o de noche, por lo que tener un solo foco de luz significa que estarás haciéndote sombra todo el rato sobre tu trabajo. Para ello se necesitan dos focos de luz separados. Lo ideal es colocarlos a ras de tabla, ya que nos ayudará a ver irregularidades.

El caballete es el mueble principal del taller. Si trabajas solo puedes hacer un caballete para todo el proceso (shape y laminado), aunque si tienes la oportunidad te recomiendo tener un por fase. El de shape es un caballete mas bajo y con "U". Al ser mas bajo nos resultará más cómodo lijar el foam, sobre todo los cantos, y las "U" permitirán trabajar con la tabla en vertical. Protege bien los apoyos con gomaespuma para evitar golpes en el foam con elementos duros.

El caballete de glaseado es más alto y no tiene brazos en "U" sino en pequeñas "T". Al laminar se ha de ir recogiendo la resina sobrante, por lo que es más cómodo realizar esta tarea con la tabla a la altura del pecho, para no tener que agacharnos. Por otro lado, la tabla siempre estará horizontal en esta fase así que no necesitamos el hueco de la U, pudiendo apoyar la tabla sobre más superficie, y la fibra va a rodear los cantos, por lo que los brazos de la T tienen que ser cortos para no estorbar.

Herramientas
Para fabricar tablas de surf es importante contar con buenas herramientas tanto comerciales (lijas, cepillos,...) como artesanales. Busca vídeos de grandes shapers por internet y te darás cuenta de la diferencia de herramientas entre unos y otros.

Ese fue mi primer error, tenía muchas ganas de sacar mi tabla adelante con aquel diseño tan perfecto que había creado en el ordenador y corregido a mano, tantas que ni siquiera me paré a pensar en herramientas artesanales.

Los calibres (caliper) para medir el grosor de la tabla que venden por unos 100€ lo sustituí por dos varillas y un calibre de ingeniero. Mala idea ya que las varillas no se sostenían horizontales, por lo cual mis medidas era extremadamente inexactas. Esta herramienta para mí es indispensable y muy fácil de fabricar. Comprando maderas me fabriqué uno gastando apenas 4€.

Una escuadra a la cual poder incorporar un lápiz para trazar lineas paralelas al borde. Otra herramienta que no utilicé en mi primera tabla ya que vi a Ben Aipa trazando líneas a mano y pensé que yo podría hacer lo mismo. Ahora tengo una escuadra de madera en mi estantería para poder trazar paralelas a varias distancias del borde.


Patrones o plantillas (templates) para trazar el outline de tu tabla. Mi forma de pensar hasta aquel momento era dar con una tabla perfecta y sacar el patrón una vez encontrada, para poder replicarla más adelante. Actualmente ya no pienso así, por el trabajo que me dio definir la cola sobre el foam tal y como la había diseñado. Había apuntado la anchura de la tabla por cada pulgada de longitud, pero la cola al ser curva necesitaba una aproximación mucho mayor. ¿Por qué seguir con la idea de sacar plantilas a partir de tablas cuando hay programas como BoardCad que te permiten imprimir el template en un pdf? He comprado una plancha de madera lo suficientemente grande como para sacar 9 patrones diferentes y con la madera sobrante hacer...


... Quillas de taller. Para colocar los tapones usé siempre mis quillas, aseguradas con cinta de carrocero mientras se secaba la resina. La quilla no está diseñada para colocar tapones, así que lo mejor es sacar una replica de la quilla adaptada al taller. Con ángulos rectos donde repose mejor la cinta de carrocero y, ya que las vas a fabricar, un ángulo de 3º y 5º con respecto a la vertical para darle la inclinación correcta sin tener que medir en cada tapón.

Materiales
Cuanto más descriptivo seas a la hora de encargar tus materiales, mucho mejor, no vaya a ser que por no ser específico compres productos confundidos, por ejemplo...

... La resina. La gran sorpresa de mi última tabla la dio la resina, ya que pensaba que había comprado resina UV (de secado solar) y no, la compré normal. Así que laminé muy contento y dejé secar al sol. La tabla no secaba obviamente y busqué la factura de resina. En ningún lado había especificado de secado solar a la hora de pedirla por lo que la resina que había aplicado necesitaba la acción de un catalizador. Se lo apliqué por encima (lo menos malo) y dejé secar la tabla más de 24 horas. Y sí, al exponer la tabla al sol el foam amarillea.

Por cierto, ¿os cuesta encontrar cintas métricas con medición en pulgadas? Daos un paseo por IKEA, las cintas métricas de papel que regalan son perfectas para medir y tomar notas en la propia cinta, e incluso podéis usarlas para ponerlas en vuestras herramientas.

Procedimientos
Concéntrate a la hora de fabricar una tabla, pon la máxima atención en lo que estás haciendo y evita que te distraigan, también trata de moverte tú antes que mover la tabla y no pasees de espalda a la tabla nunca, para evitar engancharte en ella, pues el foam es un material extremadamente frágil.

Trabajar por zonas es lo más aconsejable. Márcate un orden, primero bottom, luego deck, punta, cola y finalmente cantos. La razón por la que es bueno trabajar así es para mover el blank de foam lo menos posible. Ten en cuenta que es una pieza que puedes lijar con la palma de la mano, por lo que cualquier toque, por mínimo que sea, dejará una huella que tendrás que reparar. Trata de girar la tabla tomando como eje el alma o stringer, evita ponerla en posición vertical si no es necesario y mantén la punta siempre en el mismo brazo del caballete. Con una buena iluminación no necesitarás cambiarla de posición más de 4 veces.

Ten resina preparada aparte sin catalizador por si necesitas más. Cuando no tienes cogida la medida de la resina que vas a gastar a la hora de laminar, lo mejor es tener aparte un vaso con más preparado para mezclar rápidamente con un poco de catalizador y seguir laminando. En cuanto el catalizador entra en contacto con la resina empieza a actuar, por lo que si te has quedado corto de mezcla y tardas en preparar una nueva, media tabla estará comenzando a endurecerse antes de finalizar el proceso y hay más probabilidades de provocar pompas y que se despeguen los cantos.

A la hora de mezclar la resina con el catalizador para el laminado, respeta las proporciones y remueve bien. Si hay exceso de catalizador, la resina empezará a secar muy pronto, antes de terminar el proceso, por lo que puedes provocar problemas como los descritos en el párrafo anterior. Además el catalizador ha de estar distribuido por toda la resina. Si no se remueve bien, las zonas de la resina donde no se ha mezclado con el catalizador quedarán líquidas y tardarán en secar mientras que otras se endurecerán antes de tiempo.

El orden en las mezclas es importante. Mezcla primero los microbalones con la resina y cuando vayas a aplicar añádele el catalizador. Si echas el catalizador antes que los microbalones, empezará a reaccionar con la resina y cada vez será más difícil remover. Si esperas mucho tiempo tras remover la resina con los microbalones, la resina bajará al fondo del recipiente y los microbalones subirán, separándose.

Ten mucho cuidado con la reacción entre resina y catalizador, es una reacción exotérmica, es decir, que desprende energía en forma de calor. En alguna ocasión se han derretido los recipientes que contenían la resina e incluso en una mezcla con microbalones, llegaron a quemar los polvos dejándolos con un tono oscuro.

Me dejo muchos errores en el tintero que volveré a cometer, incluso repetiré alguno de los que he comentado, pero es parte de la magia que tiene trabajar con las manos. Nunca dejéis de fallar, porque fallando se aprende.

2 de julio de 2014

Lecciones de La Habana

Son ya más de treinta años paseándome por este mundo poniendo un pié delante del otro y mirando lo que me rodea, viviendo historias, creándolas y algunas olvidándolas pero sobretodo recogiendo información de lo que pasa a mi alrededor e intentando quedarme con la mayor cantidad de conocimientos posibles.

Hace ya nueve años que aterrizamos un grupo de cuarenta universitarios en el aeropuerto José Martí de La Habana, en torno a las diez de la noche. Recogimos las maletas y nos dirigimos hacia el autobús que habíamos contratado para llegar hasta el hotel, delante del malecón.


Llegamos sobre las 12 de la noche y, tras dejar los equipajes en las habitaciones, bajamos unos pocos en busca de algún sitio para cenar, por lo que preguntamos a unos chicos cubanos que esperaban en la puerta del hotel a turistas para guiarles por La Habana de noche a cambio de unas monedas.

Tras pensar que a esas horas en pocos sitios podríamos cenar, a uno de ellos se le ocurrió que podía llevarnos callejeando a la casa de otro amigo suyo que hacía pizzas todas las noches, pero estas pizzas sólo las hacía para la gente del barrio. Aún así decidimos probar, por lo que nos dirigió hacia allá.

Las calles eran oscuras, apenas un farol cada dos manzanas dejaba ver un poco del asfalto y en alguna esquina, en solitario, aparecía algún paisano que miraba fijamente a nuestro grupo. "Van conmigo" - repetía nuestro guía, y estos saludaban con la mano y apartaban la mirada.

Llegamos a una ventana a pie de calle, donde nuestro guía se detuvo y le preguntó si podría hacernos unas pizzas y el precio. Tras negociar nos lo comunicó: "Son pizzas de queso, solo queso y masa. El precio sería un peso convertible*". Obviamente accedimos.

Esperamos sentados en la acera y cuando las recibimos las pagamos, un peso convertible por cada una de ellas, como habíamos entendido, sin embargo a lo que se referían era a un peso convertible por todas ellas. Nos negamos en rotundo y les pagamos un peso convertible por cada una tal y como habíamos decidido y aquel grupo de amigos cubanos nos invitó a entrar en una de las casas para no cenar en la calle.

Aceptamos la invitación, sentados en tres sofás con varias décadas de vida encendieron una radio mientras se ponían a bailar entre ellos y minutos mas tarde una chica bajó por las escaleras de la casa invitándonos a subir arriba con ella si a alguno nos apetecía.


 Tras terminar las pizzas nos despedimos de ellos y nuestro guía nos acompañó de nuevo hasta la puerta del hotel. Mantuvimos contacto con ellos durante toda nuestra estancia en La Habana, bebiendo ron en el malecón la última noche e intercambiando opiniones, en su mayoría políticas, sobre España y La Habana.

Esta es únicamente una de las muchas aventuras que nos ocurrieron en un viaje de tres días de duración a la Habana y cuatro días en Varadero, el estándar de viaje de fin de carrera. Sin embargo, a mis 21 años me llevé de ese viaje más que un recuerdo, una lección, que provocó que cambiase de manera radical la forma de ver a las personas, entender la vida como una recopilación de anécdotas, a dejar de considerar los objetivos como inalcanzables y la necesidad de seguir conociendo con el paso del tiempo el porqué de algunos comportamientos humanos.

*En Cuba se manejan dos monedas oficiales, los pesos cubanos y los pesos convertibles. Los pesos cubanos son la moneda que utilizan los cubanos y los pesos convertibles son monedas creadas para el turismo que guardan la paridad con el dólar. En 2005 un peso convertible equivalía a 25 pesos cubanos. En 2013 se ha anunciado la unificación de la moneda.

20 de enero de 2014

Soy un trabajador de la vieja escuela, caballero

Tal y como dije en mi última sesión de terapia: "Soy un trabajador de la vieja escuela, caballero".
Quizás me dejé llevar por la comodidad de aquél elegante sofá rojizo, con su correspondiente cojín a juego en uno de los extremos sobre el que, contra toda norma de educación y protocolo, me permití apoyar la cabeza.

 - Buenos días, ¿qué tal esta semana? - Saludó mi psicólogo.
- Desde hace aproximadamente un minuto ha experimentado una cuantiosa mejoría, aunque tengo alguna pregunta que hacerle desde la última sesión, ¿puedo?
- Por favor, adelante.
- Este sofá... dígame, este sofá, ¿donde lo adquirió?, ¿es de pluma? es excepcionalmente cómodo.
- Desconozco su origen en concreto, encargué la elección de un sofá cómodo dentro de un presupuesto limitado, claro está, que facilitase la relajación de mis pacientes, indispensable para un buen diagnóstico y seguimiento. ¿Ha notado algún cambio con lo que respecta a su comportamiento en esta última semana?
- Mírelo, aquí lo indica, IKEA. Un buen sofá siempre lleva una etiqueta en reconocimiento de su fabricante. I.K.E.A., posiblemente iniciales de algún nombre, vaya usted a saber, pero lo cierto es que no existen muchos apellidos que comiencen por K en este país, ¿verdad? Más bien apostaría por algo centro europeo, Alemania, tal vez Austria...
- Suecia
- Lamento decirle que Suecia actualmente no se encuentra en el centro de Europa, sino en el norte del continente y jamás se movió de allí.
- No, quiero decir que IKEA es una empresa sueca, bastante reconocida.
- Entiendo. Reconocida ha de ser; tal perfección sólo se logra con una amplia experiencia en el manejo de la madera, la pluma y la tela. Un buen diseño y un montaje no nacen de un día para otro. Esta calidad se paga.
- No lo discuto, aunque difiero en su opinión acerca de la construcción de dicho mueble.
- Créame, sé reconocer un asiento de calidad y este es uno de ellos.
- Dicho esto, hablemos de su última semana, las novedades desde la última sesión.
- ¡Se lo compro! ¿Cuánto pide por él?
- ¿Cómo?
- Le preparo una oferta, dígame un precio inicial.
- Oh, por favor, no se preocupe, estos muebles se fabrican en serie, hay cientos de sofás iguales a este. Le puedo facilitar la dirección del almacén IKEA más cercano a su casa.
- Entre usted y yo, pese al exceso de publicidad con la que se taladra al ciudadano a diario, sigue habiendo gente que no se deja engañar. No se hacen dos sofás iguales, de la misma forma que no se hacen dos Stradivarius idénticos. Usted ya tiene una edad, similar a la mía observando sus canas, y podría afirmar pertenece al mismo grupo de gente que yo.
- ¿A qué se refiere concretamente?
- Soy un trabajador de la vieja escuela, caballero, al igual que usted. Nos importa un trabajo bien hecho, nos fijamos en los detalles y nos volcamos en obtener un resultado excelente y único. ¿No es usted de éstos?
- Sí, claro.
- Entonces dígame, ¿por cuánto estima usted que podría vender este sofá?

Allí se quedó el sofá, en mitad de la consulta. Se me heló la sangre cuando estimó su precio original en unos pocos cientos de euros e hice muestra de mi carácter reaccionando ante lo que consideré, descaradamente, una falta de respeto hacia un fabricante con reputación y fama internacional. Como entenderéis, no he vuelto a pisar la consulta de este señor; si subestima de esta manera a personas de fama mundial es evidente que hace lo mismo con sus pacientes.

Llevo ya unas semanas ejercitándome mentalmente por mi cuenta para combatir aquel estancamiento del recién jubilado que me obligó a consultar a numerosos especialistas (y rechazarlos a todos). Para ello leo diariamente los tres periódicos principales de las distintas tendencias políticas, resuelvo metódicamente los pasatiempos que se publican en los mismos: a las once de la mañana, durante el café, las sopas de letras. Tras la comida, las palabras cruzadas. Y por último, durante mi merienda, los sudokus.

Además de la práctica de lectura diaria y los pasatiempos, completo mi tiempo con diversas series, normalmente de suspense, que elegía por el método de elección tan famoso por antiguo como por aleatorio: ensayo y error.

En este aspecto, he de reconocer que no siempre acierto con lo que escojo, como fue el caso de la serie Superagente 86. La carátula del pack de vídeos mostraba a un señor vestido de traje sosteniendo una pistola con una expresión a medio camino entre la seriedad y la sorpresa, que bien podría pertenecer a un fotograma de las famosas historias de Ian Fleming. Nada mas lejos de la realidad. Hombre de métodos, aquello que empiezo lo acabo, por lo que tuve que enfrentarme a una sucesión de 135 episodios, 5 temporadas de pura comedia sin apenas pinceladas de mi ansiado suspense.

Decepcionado pero sonriente a partir de entonces busqué productos que se adaptasen a mis gustos basados en grandes plumas como Sir Arthur Conan Doyle. Fue cuando encontré la adaptación Sherlock de la BBC.


Más que satisfecho con la misma, mis sentidos se agudizaron siguiendo los mismos patrones que sigue Benedic Cumberbatch*. Me daba cuenta poco a poco que cada vez que leía el periódico, mi visión practicaba una especie de zoom hacia la gramática utilizada que me daba información sobre la actitud del redactor, su estado de ánimo e incluso su país de origen.

Como todas las tardes, me senté en la cafetería de mi barrio a tomar un Earl Grey con leche. "A 90 grados, como siempre" - le recordé al camarero, que asintió con una ligera sonrisa lateral.Y desplegué mi periódico para completar el sudoku.

Algo en los tres últimos días estaba fallando, esos sudokus no eran correctos. Por algún motivo que se me escapaba siempre había alguna línea en la que se repetía un número. Empecé a pensar que esto era una señal. "Quien diseña estos pasatiempos está intentando llamar la atención, pero, ¿por qué?". Y lo que es más raro aún, no reconoce los errores en la fe de erratas, es una señal que pasa casi desapercibida.

- Eso es un cinco, no un dos. - Me informó el camarero mientras me servía el té.
- ¿Perdón?
- El número de esa casilla, es un cinco, no un dos. Se ha equivocado.
- Oh, vaya, a ver...
- Ya hay un cinco en ese cuadrado, por lo tanto solo le queda una opción.
- Tienes razón.
- Lo siento, le he fastidiado el entretenimiento.
- No no, en absoluto, no te preocupes. - respondí con ironía.

El café seguía a 90 grados y se me había agotado la fuente de diversión, por lo que miré alrededor. Cuatro mesas más ocupadas y una pareja que recogía para marcharse. "No van a tener una buena tarde"- pensé. "Está claro, unas caras bastante serias, y además no han dejado apenas propina. Unas monedas de cobre a juzgar por el sonido contra el mármol de la mesa.

Al lado un joven, de alrededor de los 30 años, escribiendo notas en un cuadernillo de estos.. ¿como se llaman? Moleskite o molesnike o algo así. Rubio y de piel clara, algo poco común en Madrid. Será extranjero, quizás sueco, como el sofá aunque todavía no lo puedo confirmar. ¿Y para qué confirmarlo? no es tan interesante de donde es, se reconoce bastante fácilmente que, con la rapidez con la que se mueve el bolígrafo, está escribiendo en su lengua materna, sobre, por ejemplo, Madrid.


Rápidamente noté una escena de amor en la mesa opuesta al joven. Estaban sentados uno al lado del otro, lo que significa que la relación está consolidada. Las parejas que se empiezan a conocer no se sientan tan cerca, se suelen sentar uno frente al otro para estudiarse y cuando crece la complicidad, instintivamente, se acercan para compartir. Son pequeñas pistas que apenas se perciben.

Ella es mucho más joven, un hecho cada vez más típico. Viendo la ropa que lleva él, bien vestido con camisa y pantalones con pinzas, intenta dar una imagen más joven, quizás para intentar disminuir la diferencia de edad con su pareja, pero créeme, querido amigo, las apariencias no lo son todo. Esas minúsculas gafas de vista cansada que reposan al lado de la carta juegan en tu contra.

Por otro lado he de reconocer que la chica es bastante guapa. ¿Enamorada? No, imposible. Sigue siendo una chica joven, de veintipocos años, sabe que no es la edad para comprometerse con una relación estable. Vestido atrevido, sabe como venderse y esta vez ha conseguido cazar a un buen hombre, con dinero como demuestra ese brillante reloj de su muñeca.

Inquientante, verdaderamente inquietante. ¡Vaya! ¡el señor sale a fumar! Aprovechemos."

- Buenas tardes
- Buenas tardes
- Perdone, ¿tiene un cigarro? acabo de pagar la cuenta y la máquina no acepta tarjeta y...
- Oh sí sí, tenga.
- Muchas gracias, ¿fuego? me lo he dejado todo en casa.
- Aquí tiene...

Como no fumador me costó mucho más de lo habitual encender el cigarro, provocándome una pequeña reacción de toses consecutivas.

- ¿Está bien? - Si, no se preocupe - respondí a duras penas.
- No fuma usted a menudo, ¿verdad?
- A diario. - Respondí tajante para no levantar sospechas - Desde que murió mi esposa practico a diario, aunque no acostumbro a fumar tabaco... tabaco... ¿de que tipo es este tabaco?
- Rubio
- Rubio, ya decía yo, cuánta diferencia con el que fumo.
- El negro es mucho más fuerte.
- Una vez que el cuerpo se acostumbra no quiere otra cosa. Ya no somos jóvenes.
- Juventud, quién la tuviese.
- ¿Ha estado usted casado? - Pregunté descaradamente.
- ¿Perdón? Sí, sí, hace ya tanto que me casé que podría decir que ni me acuerdo - contestó sorprendido mostrando el anillo.
- Ese día, para bien o para mal nunca se olvida. Vuelvo dentro - dije aplastando contra el suelo aquel cilindro de papel llamado excusa.

Volví a sentarme en mi silla para confimar las sospechas que me tenían en vilo. La muchacha le recibió con una sonrisa dejando el móvil a un lado, se sucedían los guiños y las muestras de cariño. El roce de las manos intentando ser casual, palabras que coloreaban mejillas no permitían que hubiese lugar a duda.


Molesto por este despropósito escalado y con un enfado potenciado ligeramente por la baja temperatura de mi infusión me levanté con decisión del asiento y me acerqué a la mesa de los dos tortolitos.

- Caballero, señorita, entiendo que soy causante de un profundo malestar acercándome de esta manera a su mesa. No obstante, mi aparición la considero justificada por el grave error y falta de ética que se está llevando a cabo desde hace 45 minutos en este lugar. Siendo ustedes los protagonistas del bochornoso espectáculo de pareja con su actitud no solo se están desprestigiando ustedes mismos, si es que les queda algo de buena reputación, sino que están mostrando una imagen incorrecta a aquel joven extranjero sentado enfrente de ustedes y que toma notas en su agenda sobre su viaje a Madrid.
- Oiga, de extranjero nada que me he criado en Móstoles. - Me corrigió desde el fondo.
- ¿Pero de qué está hablando? - preguntó la víctima - ¿Se ha vuelto usted loco?
- Respuesta alterada - observé sonriendo - Tan típica de las personas que se sienten culpables... ¡Señores! aquí tienen ustedes un nuevo caso de algo cada vez más común en nuestra sociedad. Fíjense bien, él, ya con cierta edad, una vida estable y pudiente, cansado de su esposa busca alternativas más jóvenes y divertidas. Por otro lado ella, cansada de los chicos de su edad a los que aparta por ser "todavía unos críos", busca una persona que pueda costear sus caprichos, evitando la necesidad de esforzarse para conseguir objetivos a corto plazo, sintiéndose como una mujer al estar rodeada de gente que supera ampliamente su edad pero sin abandonar su niñez al sentirse protegida por alguien que podría ser, sin lugar a dudas...
- Su padre. - Me interrumpió ofendido.
- ¡Exacto!
- Usted no sabe quien soy yo, detective de pacotilla.
- Se equivoca, acaba de ser usted retratado. No solo sé perfectamente quien es usted, sino que ahora mismo todo el establecimiento lo sabe.
- Ha intentado escalar el Everest con chanclas. Soy el dueño del establecimiento donde usted está montando esta farsa, y esta señorita llena la mayor parte de mi corazón, su única deducción correcta, puesto que es mi hija. Por favor, abandone mi local.

Cerrada la investigación abandoné la cafetería. Me había dejado un cabo sin explorar, pero a mi favor diré que padre e hija no compartían ningún rasgo por lo que, gracias a dios, la niña había heredado todo de la madre.

"De la madre o del padre... " - se me iluminó la cabeza - "porque estoy seguro de que él no es el padre."

Lo investigaré.

*Benedic Cumberbatch da vida a Sherlock Holmes en la serie Sherlock emitida por la BBC.
*Las imágenes han sido extraidas de Pinterest.

3 de julio de 2013

Cool Bearded Shapers: Taller de surf shape

Cool Bearded Shapers
Surfboards





Hace apenas unos días ha nacido una nueva seña de identidad en el mundo del surf: Cool Bearded Shapers.
Aunque parezca irónico pensar que el surf es un deporte que no tiene su sitio en una ciudad sin mar como Madrid hay varias empresas y comunidades que confirman que este planteamiento es bastante erróneo. Basta con buscar información sobre Up Surf Club, La madrileña de surf o Cool Bearded Shapers para darse cuenta de que el surf en la capital también está vivo. Y bien vivo.

El surf se ha ido poniendo de moda y es cada vez es más accesible a todo aquel que desee practicarlo, las escuelas en la costa se multiplican y los grupos de alumnos cada vez son más numerosos. La opción de asistir a un surfcamp durante una semana es una gran alternativa para los padres que buscan un complemento de verano para sus hijos en verano o incluso para aquellos padres que buscan probar lejos de la rutina del resto del año.

Con la llegada de estos nuevos negocios han surgido un gran número de aficionados de todas partes del país y las comunidades del interior de la península no se quedan atrás. Madrid ofrece entrenamientos específicos de agilidad, fuerza y equilibrio en gimnasios como complemento y perfeccionamiento de surf que se realizan sin necesidad de estar sumergido en el agua. Además también consta de una de las mayores comunidades de aficionados a un deporte afín al surf como es el longboard, cuya práctica ayuda a potenciar la coordinación, el equilibrio y la velocidad de reacción. Por estos motivos, que Madrid no tenga mar, no impide que se pueda evolucionar en el surf como en cualquier otra comunidad.

Gracias a esta posibilidad, ha sido posible llevar a cabo un proyecto en el cual tengo el orgullo de formar parte. Se trata de Cool Bearded Shapers, un grupo de cuatro shapers madrileños que se vuelcan en la construcción y reparación de tablas de forma artesanal y personalizada para todo tipo de clientes. ¿Quieres saber más? ¡Contáctanos a través de facebook!

Qué ofrecemos

En el mundo del surf la mayor inversión a realizar es la compra de una nueva tabla.

La cantidad de factores que hacen que una tabla sea diferente a otra hace que sea complicado cumplir con las exigencias de cada aficionado. No siempre se encuentra la tabla perfecta para la condición física, la altura, el peso, el tipo de olas y el estilo que una persona quiere practicar ya que los estándares son muy generales por lo que no están adecuados a una persona en concreto sino a un perfil.


La posibilidad de encontrar una tabla a medida para un surfista no patrocinado a un coste asequible se reduce a la fabricación manual mediante un shaper. Los shapers suelen localizarse en zonas costeras siendo muy difícil de localizar shapers en el interior de la península, como por ejemplo en Madrid.

Debido a la creciente afición de los madrileños por el surf y a esta falta de fabricantes locales, pretendemos ofrecer a los clientes una forma de obtener sus tablas con la máxima personalización posible.

Además de la construcción de tablas, Cool Bearded Shapers también repara golpes y roturas en tablas, realiza modificaciones y adaptaciones y asesora a los clientes para que puedan obtener una tabla que cumpla por completo sus expectativas.


Nuestra historia

Al ser de Madrid mis huidas al mar requerían una gran inversión de dinero, por lo que en verano del 2011 a través de un conocido foro logré ponerme en contacto con varios aficionados al surf en Madrid y plantear una primera escapada a la playa. Aquella escapada fue, en temas de surf y sobre todo condiciones meteorológicas, nefasta, pero acababa de nacer un grupo de veinte amigos de Madrid, entre los que estaba Monti, con una afición en común y con una forma muy fácil de coordinarse: un grupo de facebook.

Un mes antes de esta quedada acababa de crearse una comunidad en Facebook a nivel nacional llamada Surf y Viajes, al que nos unimos días después y consideramos el alma de este grupo y nuestra forma principal de organizarnos. Esta comunidad no busca más que la comunicación entre aficionados, sin ánimo de lucro y se mantiene entre todos, facilitando así, mediante los viajes en grupo, beneficiar a sus miembros compartiendo gastos o incluso de descuentos por acudir en grupo.

Poco después, y conociéndonos solamente de dos días, Monti y yo, junto a otros dos miembros de Surf y Viajes cogimos de nuevo el coche para practicar surf durante nueve días seguidos en el sur de Portugal.

Nuestra afición fue creciendo conforme nos escapábamos fines de semana hacia Cantabria principalmente, Galicia, Asturias e incluso Canarias. Precisamente el destino de Canarias fue propuesto por unos desconocidos hasta ese momento Josema y Javi en el muro de Surf y Viajes y Monti, de nuevo, se animó a unirse a aquel vuelo.

Actualmente el grupo Surf y Viajes sigue creciendo a diario y consta a día de hoy de 438 miembros habiendo pasado menos de dos años de su creación. Desde el grupo han llegado a realizarse viajes espontáneos de fin de semana de hasta 26 personas y quedadas organizadas de alrededor de los 30 asistentes, todas ellas con un ambiente excepcional.


A la par Javi estudiaba las técnicas de shape y comenzaba a hacer tablas para él y sus amigos, entre ellos Josema. Con cada tabla corregía los defectos que se encontraba en la anterior y poco a poco mejoraba sus creaciones y se fabricaba sus propias herramientas. Josema nos enseñó su tabla en una escapada y pudimos probarla en el mar Monti y yo. Este fue el principal motivo por el que nos interesamos desde el primer minuto por la construcción de tablas y nos pusimos en contacto con Javi para que nos ayudase con nuestras futuras tablas.

Monti, Javi y yo hicimos cuatro nuevas tablas basándonos en modelos comerciales pero personalizándolos para adaptarlos a nuestra forma física y estilo de surf. Fueron cuatro días de trabajo en el taller que dieron lugar al manual que escribí hace unos meses en este mismo blog.

A partir de entonces siempre viajamos con nuestras propias tablas tanto a escapadas nacionales a Somo o San Vicente de la Barquera como a grandes viajes a Bali comprobando que éstas funcionan tal y como las habíamos diseñado. Nuestra afición por construir tablas se transforma poco a poco en pasión, atendiendo peticiones de amigos tanto de reparaciones como de fabricación.

"¿Y por qué no nos lo tomamos más en serio?" - Nos preguntamos. Cuatro barbudos flipados sumergidos en un taller con lijas y foam durante días para que podamos seguir con lo que ya no es una mera afición, sino un forma de vida. Cuatro barbudos flipados, cuatro shapers barbudos, four Cool Bearded Shapers.

26 de abril de 2013

Cuatro días en el taller de shape (Parte IV)

El secado del gelcoat es más rápido que el de la capa de resina en la fase de laminado, apenas unos minutos dependiendo de la exposición al sol. Conviene vigilar un poco el proceso de secado ya que el gelcoat puede alcanzar una temperatura alta.

La tabla adquiere ahora un tacto muy suave y resbaladizo, con lo que hay que tener cuidado con su manipulación. 

Es momento de los lijados finales para terminar la tabla.

Lijados finales 


Lijado para reducir gotas
Pese a que hayamos tenido gran cuidado a la hora de aplicar el gelcoat y la resina para no dejar gotas o reducir su grosor es habitual que se produzcan nuevas imperfecciones durante la fase de secado.

Con una lija manual bastante abrasiva reduciremos estas imperfecciones. Normalmente se localizan cerca del canto tanto en la parte inferior como en la superior.

Lijado de tapones
Con la misma lija manual aprovechamos también para reducir los tapones y la mezcla de resina y microbalones que hemos usado para fijarlos. El objetivo de este lijado es alisar la parte inferior de la tabla sin que sobresalgan los tapones para aumentar la parte plana de la tabla y favorecer su deslizamiento.

Conforme vamos rebajando podemos ir cambiando de lija disminuyendo el grano para ajustar lo más posible. Es preferible usar lijas manuales cuando son muy abrasivas puesto que el lijado es mucho más controlado que con las eléctricas. Conforme bajamos el grano podemos utilizar lijas eléctricas orbitales o tipo ratón.

Con el uso de lijas eléctricas se ha de poner especial cuidado ya que, debido al rozamiento, la temperatura de la parte lijada aumenta. Es recomendable ir reduciendo poco a poco cada una de las partes a la vez.

El proceso de reducción de tapones se ha de realizar de la misma manera para el tapón de sujeción del invento, en la parte superior de la tabla.


Lijado en seco del resto de tabla
El objetivo de este lijado es alisar los posibles escalones que nos hayamos dejado con los lijados anteriores. Para esto se utiliza una lija no muy abrasiva montada sobre una esponja con una lijadora orbital.

De esta forma no haremos surcos cuando desplacemos la lijadora por encima de la tabla ni el lijado se verá afectado por la forma de los dedos al agarrar una lija.

El lijado en seco se realiza por ambas caras de la tabla y por los bordes.

En este momento es posible que, si nos hemos dejado alguna pompa durante el laminado, salgan a la luz, se pinchen o se astillen. Es posible realizar unas pequeñas reparaciones con un poco de fibra o de gelcoat en la zona, dejándolo secar de nuevo y lijando de nuevo.

Lijado al agua
El último lijado de la tabla se realiza al agua con una lijadora orbital con una lija de grano muy fino y a media velocidad.

Este lijado tiene dos objetivos principales, el primero sacar a relucir el foam a través de la fibra y darle brillo y el segundo comprobar que el agua desliza correctamente por la parte inferior de la tabla.

Nosotros pusimos las tablas inclinadas en dos caballetes y dejamos caer agua desde la cola hasta la punta con la ayuda de una ducha de jardín.

Lo primero de todo es observar que el agua cae correctamente por la parte inferior sin detenerse en algún punto y empapando toda la tabla. Si quedan huecos o se rompe la caída del agua en algún sitio probablemente no hayamos disminuido del todo esa zona.


Estas imperfecciones pueden provocar vibraciones a la hora de surfear por lo que es recomendable reducirlas. Para ello secamos la zona, lijamos para disminuirla y volvemos a comprobar con el agua.

Con respecto al aspecto visual, será suficiente una o dos pasadas por encima con la lijadora para dejarla perfecta, dependiendo del grado de pulido que busquemos.

Se recomienda no pulir en exceso la parte inferior de la tabla. Si el pulido de la parte inferior no es perfecto, quedarán pequeños poros (no apreciables al tacto) que, al surfear, se rellenarán de agua. El rozamiento del agua de estos poros es menor que el rozamiento de la tabla contra la superficie del mar, por lo que se produce un efecto similar al famoso acuaplanning que consigue que la tabla deslice más rápidamente.

Una vez finalizado este proceso toca probar y disfrutar de las tablas en el agua.

Tipos de fallos y correcciones más comunes
Personalmente los clasifico en dos tipos de fallos: estéticos o de estructura.

Llamamos fallos estéticos a los que afectan únicamente al aspecto visual de la tabla como por ejemplo, pelusas o pelos encima entre las capas de fibra, huellas de dedos o zonas donde se aprecia la rejilla de la tela de fibra.

Estos fallos pueden pasar desapercibidos hasta el lijado final y no se deben eliminar puesto que habría que agujerear la fibra para llegar hasta ellos. El único remedio consiste en pintar la tabla como último paso.

Los fallos de estructura son aquellos que afectan al comportamiento de la tabla en el agua y pueden estar provocados por multitud de errores en la construcción.


Los errores en la fibra tales como arañazos o golpes que no afecten al foam se pueden arreglar con resina, gelcoat o productos como el Solarez. Si no habéis salido del taller y os ha quedado resina os recomiendo que elijais esta opción.

Si el fallo lo habéis encontrado en el agua y no disponéis de ningún producto, podéis usar parafina como solución temporal.

Los errores en fibra que afectan al foam pero no al stringer o alma, se han de arreglar en un taller. Se realiza una mezcla de resina con microbalones como la usada para pegar los tapones de las quillas e invento y se rellena la parte de foam afectada con esta mezcla. Por último se vuelve a realizar el proceso de laminado de la tabla para que no entre el agua.

Si el golpe ha afectado al alma de la tabla, la reparación será similar a la anterior salvo que el alma no se puede reconstruir y la tabla terminará partiéndose con el uso. El alma es de madera y su función es aportar flexibilidad al foam y a la fibra frente a golpes. Al estar rota la tabla no recuperará correctamente su posición original por lo que la vibración terminará rajando el foam y la fibra hasta partir la tabla en dos.

Los fallos en la colocación de las quillas solo pueden resolverse creando de nuevo los agujeros de los tapones.


22 de abril de 2013

Cuatro días en el taller de shape (Parte III)

Gracias a la fibra de vidrio la tabla es totalmente impermeable pero, pese al aspecto de la tabla, todavía nos encontramos a mitad de camino de terminar el trabajo. Es hora de trabajar con las quillas.

Las quillas son las responsables principales por las que una tabla avanza hacia adelante o realiza giros. Sin ellas no habría agarre dentro del agua y la tabla podría deslizar en cualquier sentido siendo ingobernable.

Colocación de las quillas
Una quilla mal colocada puede arruinar una tabla. Las quillas tienen tanta importancia que hasta se llega a afirmar que "No hay una tabla mala, sino quillas mal colocadas".

Antes de agujerear la tabla para colocar las quillas creo que es conveniente hablar un poco de cómo afecta la posición, tamaño y el número de quillas al comportamiento final de la tabla.


Número de quillas
Las quillas actúan de timón, el borde frontal afilado corta el agua haciendo que circule por sus paredes. Las paredes hacen resistencia en el agua para que la tabla no se deslize lateralmente.

Si aumentamos el número de quillas en la tabla, tenemos mayor número de paredes de quillas la tabla será mucho más estable, o lo que es lo mismo, mucho más difícil de girar y por lo tanto, más rápida en la ola.

Dependiendo del tipo de tabla se ponen distintas combinaciones de quillas. En las shortboards se suelen usar tres, en las retro o las fish se suelen colocar dos o cuatro y en los longboard una.

La opción más polivalente es colocar tapones para cinco quillas aunque la configuración más habitual es de tres quillas.

Tamaño y forma de las quillas
Cuanto mayor sea el tamaño de una quilla, mayor pared tendrá y por lo tanto más estabilidad. Las quillas de gran tamaño son muy utilizadas en el mundo del longboard. 

Hay quillas más picudas que otras, más estrechas por el pico, redondeadas, rectas, terminadas en pincho, terminadas en círculo... En definitiva, cientos de variantes. Para todas se sigue la misma filosofía, cuanto mayor sea su superficie, mayor será la resistencia y ofrecerá mayor velocidad y peor maniobrabilidad.

Distribución de las quillas
Reduciendo ya el número de quillas a tres, que es el estándar, otro de los aspectos que afectan al surf es la distancia que las separa. Tanto para la distancia entre las quillas laterales, o entre las quillas laterales y la quilla central, cuanto más separadas estén entre si las quillas, menos cerrado será el giro de la tabla.

Por otro lado, con respecto a las quillas laterales, si éstas están alejadas del borde los giros serán menos cerrados.

Dirección de las quillas
La quilla central apunta hacia el frente de la tabla siempre, pero las laterales no son paralelas. Esta característica permite que la tabla pueda girar.

Las quillas laterales apuntan, también tomado como estándar, hacia un punto situado a un metro por delante de la punta de la tabla. 

Como todos los demás aspectos, el constructor puede decidir aumentar o disminuir la distancia a la que enfoquen para que sea menos o más maniobrable respectivamente. 

Inclinación de las quillas
Además del hecho de que las quillas laterales no apunten al frente, éstas también tiene una inclinación, por lo que no son perpendiculares a la tabla. Este ángulo varía normalmente entre 4º y 8º con respecto a la vertical.

Cuanto mayor sea el ángulo mejor girará la tabla pero más lenta avanzará.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos, nos ponemos a preparar los agujeros de las quillas.

Antes de taladrar debemos medir y pintar con un lapiz dos puntos por quilla, uno por tapón, asegurándonos que tienen la separación entre ellas que deseamos y, muy importante, que las quillas laterales se separan la misma distancia del borde.

Estas medidas se realizan siempre desde el borde, no desde el alma, puesto que tras lijar el foam la posición del alma puede haber cambiado y no estar situada correctamente en el centro de la tabla.

Taladramos el agujero en la fibra y el foam hasta llegar a la fibra del otro lado de la tabla, sin atravesarla. Si no alcanzamos la fibra del otro lado corremos el riesgo de que la quilla se apoye únicamente en el foam y que el mar, al ejercer fuerza sobre la quilla, cambie su posición, genere grietas en el foam o incluso rompa la tabla.

Igual que en la fase de laminado, a oscuras, preparamos una mezcla de resina con virutas y polvo de foam o microbalones y llenamos los agujeros a media altura, rellenando bien los huecos y situando los tapones cola quilla puesta encima.

Situamos la quilla con la orientación y la inclinación deseada, fijamos con lija de carrocero y secamos la mezcla al sol. Si, tras secar, vemos que nos quedan huecos, rellenamos con más mezcla de resina con fibra y volvemos a secar. 

Una vez seca toda la mezcla, retiramos las quillas de los tapones y colocamos la tabla en los caballetes para el glaseado con gel coat.

Glaseado con gelcoat
El gel coat es una mezcla de resinas que da a las tablas un acabado de gran calidad y se utiliza para aumentar la resistencia de la fibra y mejorar el aspecto final tras el lijado. Hay dos tipos, el de resina epoxy o el de poliéster insaturado.

Nosotros trabajamos con el poliéster insaturado, más barato y más común, aunque cada vez se ven más tablas de epoxy, que destacan por su resistencia a los golpes. Para construir las tablas de epoxy se usa un foam menos denso y por lo tanto más ligero.

Realizamos de nuevo dentro del taller la mezcla de resina con el estireno parafinado, aproximadamente un 10% de la mezcla, para conseguir nuestro gel coat. Notaremos que está bien ligado porque la resina se enturbia y va disminuyendo su densidad.

Volcamos el gelcoat sobre la tabla y la extendemos de la misma forma que lo hicimos en el laminado, aunque esta vez, al ser más líquida, podemos utilizar un pincel, con lo que ganamos tiempo.

Hay que tomar las mismas medidas que tomamos con el laminado anteriormente: no dejar huecos sin empapar, extender por los bordes eliminando las posibles gotas que puedan aparecer, evitar que entre gel coat en los tapones de las quillas y reducir lo máximo posible para ahorrarnos trabajo en el lijado.

De nuevo se realiza el secado al sol y se repiten los pasos para la parte superior de la tabla.

20 de abril de 2013

Cuatro días en el taller de shape (Parte II)

Una de las cosas más bonitas de este proyecto es que, tras las primeras tomas de contacto con el foam y una vez hecho el lijado inicial, ya podemos ver casi con todo detalle el resultado final de la tabla.

El trabajo a partir de ahora consiste en crear las capas de fibra necesarias para envolver el foam y hacer que el conjunto sea totalmente impermeable, aportando rigidez. Es el momento de hablar del laminado o el glaseado.

Laminado
Las tablas de surf llevan, normalmente, tres capas de fibra de vidrio.

La aplicación de la fibra de vidrio depende mucho de los fabricantes aunque casi todos coinciden en poner dos capas de fibra de vidrio en la parte superior y bordes y una sola en la parte inferior. La razón es que la parte superior la tabla sufrirá golpes de los pies, por lo que las dos capas protegerán más al foam que una sola. 


Cuantas más capas de fibra de vidrio pongamos a la tabla, más resistente será el conjunto, pero también mucho más pesado ya que cada litro de resina de poliéster pesa alrededor de dos kilos.

Los pasos en los que nosotros aplicamos la fibra son dos. La primera capa de fibra se aplica por la parte inferior de la tabla. Para ello extendemos la tela de fibra de vidrio que exceda unos 7 cm por la punta y otros 7 por la cola y se recorta siguiendo el canto de la tabla para dejar también por los bordes laterales 7 cm de más.

Una vez recortada con la forma de la tabla, para evitar pliegues y pompas de aire en los picos (cola y tail) se hacen unos pequeños cortes en forma de triángulo. Esto también nos será útil a la hora de aplicar la fibra de poliéster.

Pasamos a aplicar la fibra de poliéster, uno de los procesos más complicados y pesados de la fabricación de tablas de surf. Para ello debemos ser rigurosos en seguir los pasos con el fin de que el acabado sea perfecto.

Hay dos tipos de fibra de poliéster, una de ellas solidifica en contacto con el aire entre 15 y 30 minutos. La otra solidifica por la acción de rayos UVA y es la que utilizamos y recomendamos nosotros. Si es la primera vez que hacéis tablas lo mejor es trabajar sin presiones y la resina con secado UVA garantiza que podamos trabajar todo el tiempo que queramos con ella en un sitio alejado de la luz solar, así que acordaos de cerrar la puerta de vuestro taller.

Para aplicar la fibra de poliéster la calentamos un poco previamente para que fluya mejor y la volcamos sobre el alma de la tabla. La extendemos con una paleta del centro hacia los extremos gradualmente, fijándonos en que no quede absolutamente ningún trozo de fibra sin empapar, arrastrando las posibles pompas que se forman debajo de la fibra hacia los bordes y recogiendo la resina que gotea por los bordes para reutilizarla.



Una vez que hayamos extendido la resina por toda la parte inferior de la tabla pasamos a empapar los bordes que cuelgan por los laterales de la misma forma, sin que quede ningún trozo seco ni pompas por debajo de la fibra y plegamos con cuidado los bordes hacia la parte superior de la tabla, que ahora mismo está enfocando hacia el suelo desde la mitad de la tabla hacia el nose primero y desde la mitad de la tabla hacia la cola después.

El glaseado de las tablas se trabaja del centro hacia los extremos para que el rocker nos facilite la extensión de la resina. Cuanta más resina quitemos de encima de la fibra, menos trabajo tendremos después en el lijado y más resina podremos reutilizar.

Si se queda alguna pompa de aire debajo de la resina pueden pasar dos cosas: que termine pinchándose con el desgaste y entre agua al foam, pudriéndose y haciendo la tabla terminará siendo inservible o que permita que el foam tenga una zona sin resistencia que le permita vibrar con el uso y termine partiéndose.

Dejamos la tabla a secar al aire libre con los rayos del sol vigilando de vez en cuando que la fibra no se despegue por los bordes y que se va secando. Una vez seca dadle la vuelta para que se solidifique la fibra por los bordes bien y volvemos de nuevo al taller.

Es el turno de un repaso rápido con la lija a la fibra de la parte inferior y los bordes, con cuidado de no lijar el foam. Hay que reducir las posibles gotas de resina que se solidificaron al secar y cualquier imperfección que impida que las nuevas capas de fibra se ajusten bien al contorno de la tabla.


Cuando ya hayamos terminado, volvemos a limpiar la tabla de polvo con un compresor de aire y aplicamos las capas superiores de fibra.

Nosotros creamos una sola estructura de fibra de vidrio con dos capas de tela y una sola aplicación de resina puesto que una sola estructura tiene mayor resistencia que dos independientes. La primera capa de tela se recorta ajustada al borde, sin que sobre por los laterales. Encima pondremos la segunda capa de tela de la misma manera que hicimos con la inferior, con unos 7 cm sobrantes por los laterales. Si tenéis pensado aplicar algún logo*, éste es el momento.

Extendemos la resina por la tabla de la misma forma que hicimos con la parte inferior, recogiendo de nuevo la mayor cantidad de resina para reutilizarla y evitando las pompas poniendo mucha atención ya que al superponer dos capas de fibra es mucho más fácil que entre aire.

Por último, sacamos las tablas al sol para que se sequen.

*Para la aplicación de logos su usa papel cebolla o papel vegetal. Se imprimen en una impresora de tinta, se dejan secar bien para que no se mezcle la tinta con la resina y se sitúan entre las dos capas de fibra de la parte superior. Si usáis papel vegetal, más grueso que el papel cebolla, recortad lo más ajustado al dibujo que podáis para evitar que se note el borde del papel. 

Aplicad unas gotas de resina sobre la primera capa de fibra, situad el logo encima y extended la resina por encima del logo eliminando pompas de aire y dobleces en el papel. Cuando se haya empapado bien la fibra debajo del logo, colocad de nuevo la segunda capa de fibra por encima del logo y seguid aplicando la resina de la misma forma que hicisteis con la parte inferior de la tabla.

18 de abril de 2013

Cuatro días en el taller de shape (Parte I)

Nuestra última aventura del mes ha consistido en meternos en harina con las tablas de surf y su construcción.

Hace unos cuantos meses, un compañero, Javi, se puso manos a la obra con algunos amigos encargando los materiales para hacerse sus primeras tablas de surf. Toda una aventura que a Monti y a mí nos produjo tal envidia que nos animamos a hacer nuestros propios diseños por si algún día se volvía a repetir.

Diseñar y construir tablas de surf no te deja indiferente. Como en la gran mayoría de estas actividades y trabajos, el empezar desde la materia prima, manipularla directamente y obtener un producto que cumple su función es un gran motivo de satisfacción. Obviamente se cometen fallos de los que te das cuenta tarde y no tienen arreglo o te obligan a realizar cambios sobre la marcha, pero al final esto no es más que una nueva excusa para que no te pase con la siguiente tabla que hagas, porque la vas a hacer.

Teniendo en cuenta esta facilidad de adicción y a punto de empezar a diseñar tu prototipo, la primera pregunta no es "¿Qué tabla me hago?", como pensaría mucha gente, sino "¿Qué tabla me hago primero?".

Llegó la primavera, y con ella, supuestamente, el sol que permitiría secar la resina de las tablas. Javi nos avisó para encargar los materiales, nos reunimos para comentar los diseños y empezamos a concretar nuestras ideas.

Proyecto Surf-Shaper Barbudos Flipaos

Objetivos: 2x 5'11", 1x 6'2", 1x 6'6"
Materiales: Foam preshapeado, resina, gelcoat, fibra.
Otros materiales: tapones de quillas, tapones de invento, quillas, fundas, inventos.
Herramientas: Lijas manuales de distintas durezas, lija eléctrica orbital, lija tipo mouse, pinturas, pinceles, caballetes, manguera + ducha de jardín, brochas y cervezas, compresor de aire.
 
Importación y Preshape
Las tablas de surf están hechas de un material llamado foam (espuma), similar al que se usa en embalajes de electrodomésticos aunque bastante más compacta y con un tacto algo diferente.

La manipulación de los productos químicos cuya reacción produce este material es altamente tóxica y la fabricación viola las leyes de medio ambiente de la mayoría de los países del mundo por lo que únicamente se pueden fabricar legalmente en Australia y Sudáfrica.

Debido a este problema, la única solución es importar el foam desde estos dos países.

El foam se recibe en una forma bruta similar a un helado de polo con diferentes anchuras y longitudes y con el alma de madera ya integrada a mitad de tabla (se corta el foam a ojo por la mitad, se coloca el alma y se pega de nuevo). A partir de ahí el trabajo de la tabla se traslada por completo al taller de shape.

Para facilitar el trabajo al shaper, existen unas máquinas automáticas que realizan la fase de preshape. Estas máquinas son impresoras gigantes que tallan en tres dimensiones el foam bruto siguiendo las indicaciones de un ordenador a través de programas como AkuShaper o BoardCAD, ambos gratuitos, donde previamente se ha realizado el diseño definitivo.

La máquina de preshape comienza a recortar el foam, dejando un margen de error por exceso de aproximadamente una pulgada o pulgada y media y sin detallar ni el nose ni la cola. Esta pulgada y media de más será rebajada mediante el lijado por el shaper en la siguiente fase.

Shape
Una vez encargados los preshapes al intermediario y proveedor recibimos por correo todos los materiales necesarios para construir nuestra tabla, así que preparamos el taller con todas las herramientas que utilizaríamos de ahí en adelante.

En esta fase lo más importante son los caballetes para situar el foam a una altura adecuada para trabajarla comodamente. Nuestro objetivo es lijar el foam con todo detalle para dejar la tabla con su forma final.

Es muy importante dedicar el tiempo necesario a cada uno de los pasos ya que todas las imperfecciones que dejemos en cualquier fase van a tener que ser corregidas en el lijado final, que es la fase más pesada. Cuantos menos cabos sueltos dejemos, menos duro será el lijado y menos errores acumularemos.


Para ello lo más recomendable es seguir un orden. Lo primero refinar la punta y la cola que no vienen preshapeadas, como indiqué anteriormente. Hay que asegurar que la cola es simétrica, de lo contrario la tabla tendrá un comportamiento extraño en el agua. La simetría en la punta es principalmente estética ya que esta rara vez se encuentra en contacto con el agua.

Para el lijado la cola podemos empezar con los bordes y después rebajar en grosor. Conforme rebajamos en grosor la cola hasta el límite deseado hay que alisar la parte superior e inferior de la tabla hacia los bordes para evitar dejar un escalón.

La punta se trabaja de la misma forma que la cola. Se recomienda también redondear el alma en la punta para evitar visitas al hospital cuando las tablas estén en el agua.

Una vez realizadas la punta y la cola, pasamos al cuerpo de la tabla rebajando las marcas que quedaron del preshapeado. En este paso también hay que poner cuidado para no dejar escalones y bajar el grosor gradualmente desde el alma hasta el borde. En el lijado del cuerpo (tanto superior como inferior) se ignora el alma, que quedará a mayor altura que el foam.

En el caso de la parte inferior de la tabla, se ha de lijar en plano ya que es la parte que va a deslizar sobre el agua.



Solamente se permite una excepción: los cóncavos.

Los cóncavos dirigen el agua hacia las quillas y dan mayor velocidad y estabilidad a la tabla pero penalizan en giro. Si se quiere incluir un cóncavo se realizará al final del proceso de shape, después de los bordes.

Por último se trabajan los bordes en dos fases: cola y resto de tabla.

Los bordes en la cola han de ser en ángulo recto desde el alma hasta un palmo por delante de las quillas laterales. Los bordes del resto de la tabla serán redondeados para facilitar la entrada del canto en la ola a la hora de girar. La transición entre ambos tipos de borde no puede ser brusca.


Para terminar el proceso de shape se ilumina la tabla con dos luces laterales a media altura. Se usa este método para comprobar los defectos ya que se proyectan sombras y son muy fáciles de ver. Si se utiliza una luz vertical, las sombras se anulan y no se apreciarán las imperfecciones.

Una vez corregidos los defectos de lijado y comprobado que el foam está completamente liso se comprueban los bordes.

El método más fácil para comprobar los bordes es situar la tabla con la cola sobre tus pies y deslizar las manos por ambos cantos a la misma velocidad. Si se nota que un borde está más afilado que el otro a una determinada altura, se lija el borde y se continúa la inspección hasta el final de la tabla.

Durante el lijado en la fase de shape se llena todo el taller de polvo de foam. Nosotros utilizamos un compresor de aire para limpiar la tabla.

Como detalle final, se suelen poner las medidas de longitud, anchura y grosor en la parte inferior de la tabla con lápiz y la firma del shaper.

Incluiremos también los puntos donde taladraremos para incorporar los tapones de las quillas.

Antes de pintar* o aplicar la fibra en el siguiente paso, limpiamos bien el polvo de la tabla.

*Existen varios métodos para pintar tablas de surf. El tradicional consiste en pintar directamente el foam antes de cubrir la tabla con la fibra o bien tintar las resinas que se aplicarán en la fase del laminado. La tercera forma, la más usada hoy en día, es aplicar la pintura una vez terminada la tabla.

La primera forma es la más resistente frente a accidentes puesto que para llegar a ella se ha de atravesar la capa de fibra, pero la pintura puede afectar a la construcción impidiendo que la fibra de adhiera correctamente al foam. La segunda impide realizar ciertos diseños puesto que la resina se ha de extender a lo largo y ancho de la tabla, por lo que no se puede dibujar en detalle. Por último, la pintura en el proceso final permite corregir el diseño, pero en caso de accidente, es mucho más fácil que el color salte.

Además de estas tres posibilidades hay una cuarta opción que es usar fibra de algodón impresa. Esta modalidad se usa desde hace unos pocos años, pero es excesivamente cara puesto que hay que considerar la forma final en el diseño del dibujo de la fibra y es bastante costoso imprimir en tela de esas características.